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martes, 20 de septiembre de 2011

Mourinho enciende la hoguera


Mourinho ha terminado por contagiar a algunos de sus jugadores de esa rudeza que le suele acompañar cuando aparece frente a los micrófonos en las ruedas de prensa. El Real Madrid de ‘Special One’ promedia una tarjeta roja cada cuatro partidos, siendo sus defensas los más expulsados.

El portugués asegura que se debe a que los árbitros han orquestado una campaña en su contra por considerarlo una piedra en el zapato. Pero lo cierto es que sus palabras, en tiempos difíciles como son los que atraviesa el Real Madrid, siempre van acompañadas de provocación.

Este martes, Mourinho comparó la expulsión de Khedira y los incidentes antes de la conclusión del partido contra el Levante, con la pelea que se suscitó al final del encuentro amistoso que protagonizaron hace poco España y Chile.

“No me parece que lo de Khedira sea una tangana. En el España-Chile sí fue una tángana y dijisteis que era una cosa espectacular, increíble, que demostraba el espíritu del equipo, de jugadores que eran como hermanos. Si lo hace el Madrid somos un grupo de bandidos".

Las comparación que hizo el portugués no tiene sentido por dos razones. Primero porque generalizar la opinión de la prensa española deportiva es un error grave, ya que las diferencias que existen entre los diferentes medios de comunicación de la madre patria son tan grandes como el desierto del Sahara.

La segunda porque a diferencia de los que sucedió en el España-Chile, en el que los internacionales españoles fueron agredidos y éstos respondieron en defensa de sus integrantes, en el Real Madrid-Levante fueron los jugadores blancos, comenzando por Di María, los que iniciaron la agresión.

Pero más allá de la comparación, lo que hizo Mourinho fue encender fuego en un lugar peligroso. La selección española se ha convertido en algo sagrado para el aficionado a ‘La Roja’. Más ahora que se vio amenazada por la mala relación entre merengues y culés. Es un grupo intocable. Y a Mourinho se le ocurrió entrar ahí sin llamar antes a los bomberos.

Está claro que el portugués no midió sus palabras con la inteligencia que le acompaña. Porque de que es inteligente y exitoso, lo es. El problema es que está creando un ambiente ríspido, propio de una persona conflictiva e individualista, que ha terminado por extenderse en todos los campos de España.

El odio crece con cada palabra que pronuncia el portugués, lo cual termina afectando a su propia plantilla. Cristiano es pitado en toda España. A Pepe ya se le encasilla en el grupo de los más violentos. A Casillas, un intocable de la prensa, a veces se le cuestionan sus actitudes más propias de su entrenador.

Este miércoles los periódicos deportivos, incluidos los de la capital, critican la actitud del portugués. Y eso que apenas comienza la competencia. Mourinho ha perdido esa frescura que le caracterizaba, esa ironía que sacaba sonrisas, sus excusas se agotan como billetes en los bancos. Sus amenazas pierden importancia porque han dejado de ser espontáneas. A Mourinho se le agotan las ideas porque su esfuerzo está dedicado a ensombrecer al Barcelona y no a hacer que su equipo mejore y pueda superar en el campo a su acérrimo rival.

Foto: www.diariosdefutbol.com

lunes, 19 de septiembre de 2011

La rebelión de los humildes, el dedo inquisidor de Mou, y Pepe ‘el bueno’


Cuando parecía que el campeonato español se venía abajo por la debilidad de los humildes y la perfección de los grandes, aparecieron los villanos con cara de tontos para frenar el debate al menos por unos días. El conjunto azulgrana, que se ahogaba en un terrón de azúcar de tanto elogio, no pasó del empate ante la Real Sociedad la semana pasada. Ayer, domingo, al Madrid se le atragantó un hueso pequeño, y al parecer inocente, llamado Levante que lo desquicio hasta llevarlo al terreno de la derrota.

Contra todo pronóstico, ni el Madrid, ni el Barça, pueden hablar de liderato. Valencia y Betis lo hacen con prudencia, a sabiendas de que la gloria es caprichosa y así como llega se va. El Rayo, ese equipo de entusiastas trabajadores que bien podrían pedir dinero en las calles para completar sus sueldos, se está ganando nuevamente el respeto en Primera, mientras que Málaga, Atlético y Sevilla enseñan sus cartas al tiempo que los analistas seguimos considerándolos equipos de ‘segunda fuerza’.

Pero la realidad no es como la pintan. Pep también comente errores. Lo demostró ante la Real Sociedad en Liga y ante el Milan en 'Champions'. En ambos casos le faltó cerrar el partido, y se debió a que no hizo los cambios a tiempo que hubieran evitado los lamentos.

Lo de Mourinho es más evidente. Siempre hay excusa para todo, y cuando no la hay, el culpable no es el capitán sino los marineros. Pobres marineros. Pobre Khedira, que ha sido exhibido por su entrenador peor de lo que lo haría una revista del corazón con fotos suyas en pelotas.

El dedo inquisidor del portugués también señalo a los jugadores del Levante. Los describió como inteligentes por ser provocadores, marrulleros y teatreros, dejando claras muestras de lo que piensa de los suyos, y aunque no lo dijo, no hace falta mucha imaginación para decir que de los suyos piensa que son ingenuos, inocentes y cándidos, por no decir bobos.

Allá Mourinho. Y allá Pep, que aunque parezca que lleva años entrenando en Primera, a veces peca de inexperto.

Allá también Pepe, que reitera su perfil de criminal. Aún recuerdo el día en que, indignado después de ver como el defensa portugués, en un ataque de ira e impotencia, durante un partido Real Madrid-Getafe en el Bernabéu, intentó patear en la cabeza a Javier Casquero antes de que el mediocentro azulón cayera al césped, y no satisfecho, después le soltó un puñetazo a Albín en la cara, localicé a unas reconocida psicóloga del deporte español para conocer su opinión al respecto.

“Pepe le hubiese pegado igual a un objeto, a un saco, a una persona o a un balón. El exceso de tensión y frustración que acumuló Pepe y que descargó con la agresión a Casquero y posteriormente a Albín, fue producto de un hecho puntual”.

O sea que cuando Pepe tiene un exceso de tensión y acumula frustración puede confundir a una persona con un costal de papas y golpearlo como si fuera un objeto inerte. Miedo deben de sentir sus rivales al verle los ojos saltados y llenos de ira cuando va perdiendo. Nadie puede discutir lo bueno que es como futbolista, pero jugadores como él, se sentirían mejor en un manicomio que en un equipo de futbol.

martes, 13 de septiembre de 2011

La UEFA Champions League o el terrario de los camaleones


De todos los reptiles, quizás el camaleón es el más alucinante. Su peculiar morfología y su comportamiento, su mimetismo y sus dotes para la caza lo hacen diferentes al resto. Debido a ésto, la mayoría de los terrarios no se ajustan a los estándares establecidos para su cautiverio.

Como la UEFA Champions League tampoco se ajusta a los enclenques, a los cobardes y tímidos, a los calzonazos y endebles porque suelen convertirse en presas fáciles para los depredadores que ahí habitan.

La Champions de hoy en día deja pocas ventanas abiertas a la suerte y a la sorpresa. Se ha convertido en un bastión de tigres, de leones hambrientos, de delfines ágiles, de equipos que enaltecen la creación del juego prehistórico, el que se juega con los pies y no con las manos, ese que parece absurdo pero que se transforma en arte cuando lo llevan a la sublimación de sus amados.

Ese juego de pillos y descarados que está rodeado de errores humanos porque así lo permite la regla.

Ha vuelto el futbol de las emociones, el balompié de los grandes, como el traje oscuro que acompaña a uno cuando de ir a una gala se trata. Ahora los aperitivos cobran un sabor diferente, la televisión se enciende a 13.45 sin la necesidad de apretar un botón.

Vuelven los anuncios de PlayStation y de la cerveza extranjera de bote verde. Regresa el balón de las estrellas, ese que resbala con precisión en los mojados campos de Europa, en los rectángulos verdes de Londres y de Escocia.

Se volverá a escuchar el himno más bonito del mundo. Otra vez los estadios lucirán llenos, el olor a puro se difuminará con la iluminación del estadio, pues ha regresado el futbol de alta cocina, ha vuelto el espíritu de ‘La Orejona’. ¡Que comience la función!.

Foto: Santiago Cordera.

viernes, 9 de septiembre de 2011

La víctima es Mourinho


Mourinho se siente perseguido como si fuese un delincuente pero sin haber cometido un crimen. Las cámaras le acechan con sus mil y un lentes, le quitan la respiración, le llenan los sueños de pesadillas, se infiltran en sus libretas y hacen públicos sus apuntes. Lo delatan cuando le pica el ojo a Vilanova y cuando pisa a Cesc por ‘accidente’.

El portugués aseguró recientemente –ayer mismo- que hay una campaña en su contra y no sabe por qué. Cree que se gestó en Barcelona y es sustentada por la UEFA, por la Liga, por el Comité arbitral y por el famoso Roures, como si se tratase de un thriller al más puro estilo Hoollywood en el que el gobierno norteamericano, FBI y Pentágono, ocultan la verdadera identidad de un esquizofrénico con tintes de genio que dirige los servicios de inteligencia por miedo a que se siembre el pánico en las calles.

Sus delirios de persecución en los que hasta su sombra se convierte candidata a la sospecha, le han llevado a convertir el Real Madrid en un búnker como el que tenía Gadafi en Libia. Valdebebas no tiene las puertas blindadas, pero el portugués ha dado la orden de no dejar entrar a familiares y amigos del primer equipo a los entrenamientos a pesar de que esa costumbre se acentúa desde sus orígenes.

El avión en el que viaja la plantilla del Real Madrid no tiene misiles ni ametralladoras como los de Muamar, pero Mourinho ha revisado las cuentas del conjunto blanco y ha decidido encarecer los traslados prohibiendo la entrada a su transporte aéreo a periodistas a pesar de que los informantes han sido parte de la tripulación desde que los merengues se desplazan en transportes con alas.

Y es que más allá de la campaña que ha ‘descubierto’ Mourinho, el portugués, que se encuentra en una permanente crisis nerviosa que le produce alucinaciones y demencia, ha decidido aislar a sus jugadores y empleados, incluyendo a Florentino, de todo aquél mal que amenace con destruir su objetivo de convertir la exigencia a sus jugadores en una obsesión para destronar al mejor Barcelona de todos los tiempos.

Mourinho no quiere infiltrados como si del departamento de inteligencia se tratase. Se ha obstinado en que sus jugadores no se salgan del guión que él mismo escribió. Quiere controlarlo todo y en ese todo se encuentra el silencio y la marginación. Y todo porque el ex del Chelsea e Inter no sabe quién le picó el ojo a Vilanova, de quién tomó el ejemplo Marcelo para propinarle esa patada a Cesc, quién le pegó al panal de abejas y quién sentó a Casillas en el banquillo por haber intentado sembrar la paz haciendo una llamada a sus homólogos del Barcelona. Demencia senil o inteligencia mal encaminada.

jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Quién es el famoso Roures?


Parece un tipo taciturno, con anteojos que parecen lupa, nunca va de traje, parece humilde y tiene una apariencia modesta. No tiene chofer porque asegura que le encanta conducir, tampoco secretaria porque dice que puede marcar el teléfono él mismo.

Es catalán y tiene 60 años. Se declara marxista hasta los huesos. Militó en la Liga Comunista Revolucionaria y no esconde que una de sus hijas nació en Nicaragua en plena revolución sandinista.

En su lista de amigos influyentes, que no son pocos, figura el presidente del Gobierno español Rodríguez Zapatero, el revolucionario del futbol moderno Johan Cruyff, el patrón de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, así como el cineasta neoyorquino WoodyAllen, al que ayuda a hacer sus películas, y el perfeccionista Guardiola.

¿Pero quién es en realidad Jaume Roures? Posiblemente el hombre más odiado hoy en día que tiene una relación directa con el deterioro de la Liga española. Es dueño de una tercera parte del grupo Mediapro, empresa que posee los derechos de retransmisión del futbol español, entre cuyos medios de comunicación se encuentra el canal de televisión laSexta y el periódico de izquierdas Público.

Y sugiero que es el hombre más odiado por el entorno que rodea al balompié español porque a él se le atribuye el cambio de horarios de la Liga para entrar en el mercado asiático pero en deterioro de la siesta y el aperitivo, costumbres muy arraigadas y casi religiosas en España, y de las familias y esposas españoles que ya se ven los domingos todo el día pegadas al televisor o en su defecto con escoba en mano para que sus parejas se sienten a comer.

Se le acusa de favorecer al Barcelona, del cual es un ferviente seguidor, al calendarizar los partidos del conjunto azulgrana de tal forma que, según afirman algunos, como Mourinho, fomenta la mejor recuperación de los futbolistas entre partido y partido en detrimento de los del Santiago Bernabéu.

Y finalmente, también se le atribuye el haber aumentado la diferencia entre Real Madrid y Barcelona, a nivel futbolístico, con respecto al resto de clubes que integran el balompié español debido a su política de comercialización de los derechos de retransmisión que, a diferencia de otros países como Inglaterra y Alemania, que venden dichos derechos de forma conjunta, en España se negocian de forma individual.

Controversias y contradicciones

Bien merecido tiene el apodo de ‘Gárgamel’, y no sólo por su apariencia física, sino también por hacer temblar al imperio Polanco, dueños de el periódico El País, la televisión privada Digital + y la radiodifusora más antigua de España, La Cadena Ser, grupo contra el que inició la ya conocida ‘Guerra del futbol’ por los derechos de retransmisión y terminó victorioso.

Y es que el magnate catalán de los medios de comunicación, mejor conocido como el “Rupert Murdoch español”, se ha convertido en el hombre a seguir si de controversias y contradicciones en el futbol español se trata.

Está empecinado en que el futbol sea de paga como en el resto de Europa, pero el único partido que se retransmite en abierto es por su canal de televisión laSexta.

No satisfecho, ahora ha iniciado una persecución contra las radios porque éstas se niegan a pagar el canon radiofónico, por lo que les ha prohibido la entrada a los estadios y está estudiando la posibilidad de que tampoco lo puedan hacer desde sus estudios con la televisión como guía.

No concuerda con el resto de clubes que se han puesto en pie de guerra para tratar de distribuir de una forma más equitativa los derechos de retransmisión -a pesar de considerarse comunista por antonomasia-, lo cual acortaría la distancia que existe y se incrementa año con año entre Real Madrid y Barcelona y el resto de equipos, y que ya comienza a amenazar la competitividad liguera, porque la presión de los ‘dos grandes’, que perciben 142 millones de euros anuales por esos conceptos, y con los que se aseguran continuar en la cúspide del futbol mundial, le tienen atadas las manos.

¿Y la competencia?

De ahí nace la enemistad de los 18 clubes de la Liga con Roures. Ellos consideran que a corto plazo puede ser contraproducente su forma de comercializa el futbol. Hoy en día no hay equipo español que pueda hacer frente a Real Madrid y Barcelona ni en lo futbolístico, ni en lo económico.

Pero la crisis de los equipos españoles –sin contar a los ‘dos grandes’- no sólo se debe a la prehistórica repartición del pastel televiso y a Roures, sino también a una mala gestión por parte de sus presidentes, a una pésima política económica de sus dueños, y a una paupérrima supervisión de la Liga, que cierra los ojos ante el endeudamiento y se esconde cuando los futbolistas se quejan por la falta de pago de las empresas que los contratan.

Así las cosas, lo cierto es que Roures debería de ser congruente con sus ideales y forzar a Real Madrid y Barcelona a ceder en cuanto a los derechos de retransmisión, el resto de equipos de la Liga deberían haberse dado cuenta de que la repartición que estaban firmando tarde o temprano les iba a cobrar factura, y la Liga de Fútbol Profesional tendría que velar por sus intereses y fomentar un equilibrio competitivo para hacer mucho más rentable su negocio.

Foto1: www.elmundo.es
Foto2: www.telecinco.es

miércoles, 31 de agosto de 2011

La imaginación de Pep


Guardiola ha creado un mundo imaginario que enloquece al que lo sufre y confunde al que lo intenta comprender. Ante el Villarreal, cuarto equipo clasificado la temporada pasada y miembro importante de ‘la otra Liga’, demostró que el Barça de la presente campaña se ha reinventado ante todo pronóstico.

Acabó con cualquier debate que se suscitó durante el largo verano de fichajes. Hizo compatibles a Thiago con Cesc. A Xavi con Fábregas. Jugó con un defensa natural acompañado de dos mediocentros de corte defensivo en vista de que su retaguardia estaba entre algodones.

Se atrevió a homenajear a Cruyff, a Rijkaard, y a Van Gaal al poner una formación 3-4-3 que sólo sirvió para detallar su sistema de juego al inicio, porque después ese orden caería en un desorden perfecto.

Parecía que estaba jugando con dos ‘nueves’ falsos, Cesc y Messi. Daba la sensación, por momentos, de que Thiago jugaba por banda, luego por el centro. Keita se convertía en cuarto defensa inesperadamente, y de pronto se alineaba en el centro del campo para darle tranquilidad a Iniesta, generando un caos perfecto que volvía loco al conjunto amarillo.

No echó en falta la suplencia de Villa y de Xavi mientras ambos estuvieron en el banquillo. Tampoco la ausencia de Piqué, Puyol, Adriano, Maxwell y Alves. Guardiola demostró que con los nuevos fichajes puede convertirse en camaleón cuando le venga en gana. La polivalencia de sus nuevas incorporación le ha generado un mundo imaginario en el que predomina la insensatez, gobiernan las ideas y ejecuta el mago de turno.

Este Barça de la 2011-12 se ha revitalizado. Da la sensación de que nunca han ganado un campeonato. El hambre de triunfo es tal, que ni con un elefante saciarías a la plantilla al completo.

Pero mientras el tiempo da la razón a Pep de que lo mejor era darles unas buenas vacaciones a sus pupilos, y de que la insistencia en el fichaje de Cesc y Alexis no eran un capricho terco, en la capital española se está originando un tornado que amenaza con convertirse en huracán.

El nuevo "yo" del Madrid

El Real Madrid ha encontrado su nuevo yo. Se gusta y se inspira en las ideas maquiavélicas de su entrenador. Se reconoce cada vez que se ve al espejo. Tiene estilo y es propio. Es Ágil, rápido y dinámico. Está en forma, como si se hubiese ido a entrenar al Seregenti con leones y tigres desnutridos.

Está listo para abrir las alas y dejarse llevar por el viento. El proyecto de Mourinho ha madurado. Dicen los que lo tienen cerca todo el año, que este año el portugués ha comunicado a sus jugadores que la exigencia para derrocar al Barcelona será peor que la que exige el ejército a sus militares, lo cual, ha sentado bien porque el malestar por la falta de triunfos es evidente.

Pero más allá de la bicefalia, que enloquece al mundo del balompié, están los mortales que reclaman un cambio de aires. Son el resto de equipo de la Liga española que extrañan los días en los que sus aspiraciones al título permanecía intactos hasta el verano siguiente.

Hoy en día no hay esperanza, sino sueños rotos. Ni la Copa de rey, que era el campeonato de las sorpresas, está al alcance de los ingratos. “O esto cambia, o matamos al fútbol” comentó un Fernando Roig (presidente del Villarreal) que sufrió en carne propia la dinastía del balompié en el Camp Nou.

Y es que la necesidad de un cambio en la repartición de los derechos de televisión es evidente. Barça y Madrid se llevan el 80% de los ingresos por esa vía, mientras que los otros 18 clubes sólo se alimentan de las migajas que dejan merengues y azulgranas.

De esta forma, Madrid y Barcelona, año con año, se fortalecen perfeccionado al depredador, mientras el resto se jalonean los trapos viejos que se quedan en el almacén. Así, aunque España tenga a los dos mejores equipos del mundo, el futuro de su Liga tiene fecha de caducidad.

Foto:www.foroazulgranablaugrana.blogspot.com

martes, 9 de agosto de 2011

De siestas, aperitivos y otros placeres


Hace algunos meses, mientras me fumaba un cigarro y tomaba un café por la mañana, recibí un correo de un amigo y periodista español. En él, me incitaba a escribir un artículo sobre los posibles horarios que amenazaban con acabar con algunas costumbres españolas. En ese momento no me pareció demasiado atractivo para el lector mexicano y decidí no hacerle mucho caso.

Pero hoy, al leer el revuelo que han causado los horarios de las primeras dos jornadas de Liga, me hicieron dejar nuevamente mi cigarro y mi café, y sin todavía efecto alguno de la cafeína, se me aceleró la mano derecha y le marqué a su teléfono celular pensando en que ahí había tema.

-La tinta indiscreta: “Víctor, ¿Qué pasa cabrón, que te quitan la siesta?”

-Víctor: “Ya ves, se está armando una gorda, deberías de hacerte un tema con eso, nosotros hemos subido la noticia en El Confidencial al medio día y ahora es la quinta noticia más leída del periódico ¿Tú crees que a los españoles les va a gustar que pongan un partido de fútbol a la hora de la siesta? Ni de coña. Además, lo que jode a la gente, es que ahora habrá fútbol todo el día”.

España es un país de costumbres muy arraigadas. Me comentaba mi amigo y compañero de profesión, que la costumbre de la siesta viene de la posguerra. En esos tiempo difíciles, en los que la austeridad y el dinero escaseaba por cada rincón, la gente se veía obligado a tener dos trabajos. Uno por la mañana y otro por la tarde. Entre uno y otro, se comía y se dormía la siesta. Desde entonces, ese hábito, de un placer incalculable, se volvió costumbre y, si me lo permiten, creo que alcanzó el grado de religión.

Pero ahora, esa costumbre más de dioses que mortales, se ve amenazada por otra religión. Habrá partidos de la liga española desde las 12 del día hasta las 10 de la noche. Los motivos no son otros que económicos al abrir un nicho considerablemente importante como es el asiático.

“Con estos nuevos horarios los chinos deben de estar felices, podrán ver los partidos de la liga en horarios asequibles, por la noche. Eso traerá muchos más recursos a las televisoras y a los equipos. Imagínate tú, son mil cien millones de chinos, con que un uno por ciento de la población vea un partido es como si en España estuvieran jugando Real Madrid-Barcelona. Aquí, en España, ven un Clásico alrededor de entre 11 y 14 millones de personas. Allá con ese uno por ciento de la población ya alcanzan las cifras de telespectadores del partido más visto en nuestro país”, comenta Víctor García a La tinta indiscreta.

Al escuchar su explicación al respecto, me di cuenta que no sólo amenaza la siesta, sino que también atentaba contra el aperitivo, otra costumbre que raramente se elimina de la agenda de las españoles. El vermú es sagrado al mediodía, así como la copa de tinto o de blanco con una buena tapa de patatas al alí-olí, un montadito de jamón o de chorizo ibérico, unos mejillones o un pincho de tortilla.

Quién iba a pensar que el futbol pondría en peligro tan sagradas costumbres españolas. Seguro que nadie, ni ellos mismos, aficionados viscerales al balompié, a la buena vida, flamantes críticos y tertulianos que aprovechan, me atrevería a asegurar, mejor que nadie su tiempo libre.

Sin embargo, según me comentaba este gran periodista con el que tuve la oportunidad de aprender mucho sobre el deporte rey durante mi estancia por más de cinco años en Madrid, lo que más ha irritado a la sociedad española con respecto a los nuevos horarios a favor de abrir el mercado asiático y alimentar con euros a las televisoras y a los equipos de la Liga, es que los fines de semana habrá futbol prácticamente todo el día.

“La afición del Rayo Vallecano era la única que estaba acostumbrada a ir al estadio al mediodía cuando su equipo jugaba en Primera hace algunos años. Y no le importaba. Pero los demás, a esas horas (las 12.00 y las 16.00) acostumbraba a tomarse el aperitivo, comer y después dormir la siesta. La gente se puede hartar del futbol”, agrega Víctor.

Analizando estos conflictos que atenúan a la sociedad española y a los aficionados al balompié, surge otro problema que afecta directamente a los jugadores en pleno clímax de la estación más calurosa del año. Los horarios de las 12.00 y de las 16.00 pueden ser perjudiciales para la salud de los jugadores que, al menos en el sur y centro del país, en verano, a esas horas, la temperatura oscila entre los 35 y los 40 grados y en ocasiones rebasa los 43 grados centígrados.

Al respecto, Víctor se adelanta a la noticia y afirma, sin temor a equivocarse, o mejor dicho, con sentido común, que de aquí a que el verano concluya, a esas horas sólo se va a jugar en el norte del país. “Seguro que mientras haga calor, la mayoría de los partidos que se disputen en los horarios más cercanos a la hora de la comida, se jugarán en el norte, aunque por ahora no ha sido la regla”.

Y al revisar los horarios de la primera y segunda jornada de Liga, comprobé que tenía razón. El primer encuentro que se jugará al mediodía es Rayo Vallecano-Mallorca, y el primer partido después de la comida será el Racing de Santander-Getafe.

En fin, hablar de placeres, aperitivos, siestas y otros placeres como el futbol, se convertirán en temas de discusión popular para digerir a la hora del vermú en algún bar o terraza. Al menos de aquí a que la gente se acostumbre a los nuevos horarios o a que los asiáticos finiquiten las interminables deudas de la mayoría de los clubes españoles. De esa forma, me atrevo a asegurar que encontrarán la forma de ver futbol y tomarse un vermú al mismo tiempo, y aplazar o adelantar la siesta aunque su reloj se los reclame.

Foto: www.elmundo.es

lunes, 8 de agosto de 2011

Se acabó la paz


“El futbol se ha convertido en objeto de la sociología, de la filosofía, hasta de la teoría económica. No se ve con claridad qué es lo que el ser humano busca en él. Todo lo que sucede alrededor del estadio es comentado por los sociólogos”.

Vladimir Dimitrijevic


Se avecinan tiempos violentos sin que las heridas hayan cicatrizado y sin que el circo haya abierto sus puertas al público. El verano sirvió para distraer con fichajes y fajos de dinero a las aficiones que apenas pudieron despejar sus mentes de aquellos Madrid-Barça y Barça-Madrid que desataron la locura en las gradas y en los medios.

Estamos subiendo las escaleras que cruzan el puente hacia la gloria. Madrid y Barcelona se vuelven a enfrentar en un plazo menor a una semana. Dicen que en el futbol sólo hay treguas cuando no se enfrentan dos acérrimos rivales. El problema viene cuando aún la locura está en boca de todos y todavía corre por las venas de los jugadores.

El Madrid ha acortado los plazos del éxito. Desde la llegada de Florentino, y a golpe de talonario, se ha propuesto romper el ciclo idílico que vive el Barcelona, contrarrestar una camada de pies pensantes que se resiste a morir a pesar de que el tiempo, y los ciclos, dicen que ya es tiempo de un cambio de estafeta.

Mourinho ha cocinado una exquisita tortilla de patatas a la portuguesa. No le falta sal, ni cebolla, y aunque las papas aún pecan de juventud, el sabor la hace inigualable. Coentrao le ha dado un toque especial. Es un jugador con mucha profundidad y con infinitas cualidades, lo que hace más peligroso y menos predecible al conjunto merengue.

Benzema despertó de un largo letargo. Pero justo a tiempo, en la segunda campaña de Mourinho como técnico, en la que los éxitos lo acompañan según dice su currículum. Para lograrlo, el portugués no ha descansado. A duras penas ha pegado la cabeza en la almohada pensando en cómo cambiar la estructura de un club que padece inestabilidad.

Y lo ha conseguido. Después de ver la pretemporada del Madrid, da la sensación de que finalmente las piezas del rompecabezas están unidas unas con otras. El engranaje es perfecto. Su mediocampo tiene tantas opciones como botones un control remoto. Y eso que Sahin y Altintop aún están entre algodones.

Mourinho todavía quiere un delantero, pero Higuaín recuerda al público que todos los años se dice lo mismo mientras él se alimenta de los rumores para ponerse a punto y darle al Madrid esos puntos que al final del campeonato siempre hacen la diferencia.

El Barça, a dieta

El Barça llega tarde al inicio del campeonato a pesar de la prisa de Pep, pero se escuda en la mentalidad de sus jugadores que tantos logros le ha dado. Asegura que cada año es más difícil debido a que con los éxitos se le van congelando las ideas para motivar a sus pupilos. Algo de cierto hay en las palabras de angustia que predica la boca del ‘Filósofo’.

Alexis llegó al conjunto culé para sembrar el nerviosismo. Pedro y Villa ya no disfrutan de esos masajes relajantes de los que gozaban cuando estaba Bojan. Ahora se los dará Messi, que agradece al Pep que le haya puesto un jugador eléctrico que distraiga un poco la atención de los defensores que lo atosigan. Menos marca y más espacio, debe de decir el argentino al apagar la luz de su habitación antes de dormir.

Aunque la paz de la que gozaron los blancos goleando en China y el sufrimiento que acompañó al Barça en su gira por Estados Unidos ha quedado atrás. La Supercopa de España está a la vuelta de la esquina y viene acompañada de ilusiones para uno y presiones para el otro.

La guerra de futbol

El problema radica en que no hace mucho tiempo, la confrontación de cuatro partidos entre Real Madrid y Barcelona en los que se jugaban gran parte de los títulos, rebasó los límites de la cordura, se trasladó hasta el parlamento, reavivó la ruptura social entre catalanes y madrileños, tensó, como si se tratara de una distensión de ligamentos de rodilla al borde de la rotura, las relaciones entre los internacionales españoles que hacía no mucho habían celebrado como amigos y compañeros el título Mundial con España en Sudáfrica.

Fueron cuatro partidos que acabaron destrozando la belleza del futbol. La importancia de la victoria era tal, había tantos intereses de por medio, que las ruedas de prensa, las declaraciones de uno y otro lado, parecían más unas declaraciones de guerra, que una invitación a comprobar la supremacía de un modelo futbolístico exitoso.

Y es que el futbol es irracional, no se puede intentar comprender una pasión si no es con las vísceras. El balompié ha desatado guerras, va de la mano con la historia. “Cuando el delantero centro del equipo hondureño, Roberto Cardona, metió en el último minuto el gol de la victoria, en El Salvador, una muchacha de dieciocho años, Amelia Bolaños, que estaba viendo el partido sentada frente al televisor, se levantó de un salto y corrió hacia su escritorio, en uno de cuyos cajones su padre guardaba una pistola. Se suicidó de un disparo en el corazón”.

Eso se puede leer en el libro de Ryszard Kapuscinsky “La guerra de futbol”, en el que cual narra cinco días de cruentas luchas y saqueos entre Honduras y El Salvador, cuyo aparente motivo fueron una serie de partidos de futbol entre ambos países que buscaban clasificarse para la Copa del Mundo que se llevaría a cabo en México en 1970.

Pero también, Juan Villoro, en su libro “Dios es redondo” nos lleva al canibalismo que en ocasiones mata la fiesta del balompié. “”El mundo del futbol permitió que algunos porristas actuaran como piratas de la era industrial hasta 1985, cuando los hooligans del Liverpool asesinaron a 39 seguidores del Juventus”. Se avecinan tiempos difíciles cuando el circo aún no ha abierto las puertas al público.

Foto: www.adslzone.tv

lunes, 18 de julio de 2011

Blindajes ‘antijeques’ y ‘antiabramovich’


Desde hace tiempo, Real Madrid y Barcelona han puesto blindajes especiales a sus jugadores insignia para evitar la tentación de los petrodólares árabes, pero también para eludir con astucia la posible fuga de un jugador al acérrimo rival.

El caso más reciente es el de Thiago Alcántara, jugador del conjunto azulgrana que, tras despertar el interés del Real Madrid debido a la inminente llegada de Cesc Fábregas al Barcelona, y tras su buena actuación en el Europeo Sub 21, decidió renovar al internacional español hasta 2015 y aumentar su cláusula de rescisión de 30 a 90 millones de euros.

Lo mismo sucedió hace unos días con Pedro Rodríguez y Andreu Fontàs. El primero renovó hasta 2016 y con un aumento en su blindaje de 90 a 150 millones de euros. El segundo, al convertirse en jugador del primer equipo para esta temporada, se le asignó un chaleco ‘antipetrodólares’ de 30 ‘kilos’.

Pero si estas corazas son capaces de inhibir a los multimillonarios, las cláusulas que en su día pusieron Florentino Pérez y Joan Laporta a sus futbolistas ‘pura sangre’ pueden obstaculizar a cualquier depredador.

Cristiano Ronaldo, tras dejar al Manchester United y aterrizar en el Bernabéu, asumió una cláusula de rescisión de mil millones de euros. Kaká, que hasta el momento no ha demostrado ser el jugador que fue con el AC Milan, al llegar a la casa blanca, fue blindado con una chaleco de otros mil millones de euros, sin embargo, ni el Real Madrid, ni ningún pretendiente, incluido el Chelsea, concuerdan en el valor monetario que ostenta el contrato del internacional brasileño.

Özil también tiene un traje especial a su medida. El Madrid lo fichó en verano de 2010 por 15 millones de euros, sin embargo, Florentino, al ver que tenía en casa un pie pensante, decidió asegurarse su futuro y lo etiquetó con un precio de 250 millones.

Mientras que el Barça, al ver que sus diamantes despiertan también envidias, no se ha quedado atrás. Messi tiene una cláusula de 250 millones de euros, siendo el jugador más caro de la plantilla. En un segundo escalón están Villa, Piqué e Iniesta, con un blindaje de 200 millones.

Le siguen Pedro, Busquets, Dani Alves y Valdés, con una cláusula de 150 millones de euros. Xavi está por debajo, con un precio de 80 millones. No obstante, hay jugadores importantes como Puyol que, a pesar de haber tenido una cláusula de 150 millones en 2009, ahora sólo lo protegen 10 millones de euros.

Foto: www.cincodias.com

miércoles, 22 de junio de 2011

En el futbol español, sin 'cash' para fichar


La falta de liquidez está frenando los ‘bombazos’ del mercado de verano en España. A día de hoy, sólo el conjunto dirigido por José Mourinho ha desembolsado más de 10 millones de euros por un jugador y se llama Sahin. Los clubes se lo están pensando muy bien antes de fichar a algún jugador. Barcelona y Real Madrid necesitan aligerar sus plantillas para subirse al trasatlántico e irse de pesca.

El dinero está escaseando en cada rincón del globo terráqueo, y en el futbol español no es la excepción. El patrimonio que guardaban los clubes producto de los ingresos por la venta de los derechos de retransmisión no podía durar para siempre. Eso ha obligado a los conjuntos españoles a medir bien sus inversiones, a analizar el mercado con lupa, e incluso, parecen estar esperando a que otros muevan sus redes y den el primer paso.

Nadie quiere abrir la cartera de más y encarecer el mercado. El Barcelona se mueve sigilosamente, sin intensión de dejar huellas en el camino –aunque esta vez no lo ha conseguido-, en busca de incorporar a un mediocentro, un delantero y un defensa, tal y como lo dijo Zubizarreta, director deportivo del club.

Flirtea con Cesc, pero no está dispuesto a desembolsar 40 millones de euros por él. Coquetea con Rossi, del Villarreal, pero el ‘Submarino amarillo’ pide 30 millones de euros en ‘cash’. Quiere a Alexis Sánchez, del Udinese, pero en el camino se le han cruzado los peces gordos ingleses dispuestos a soltar un cheque en blanco, lo que ha elevado a 50 millones de euros el precio del jugador chileno.

El Barcelona está en proceso de sanear sus arcas y, aunque quiere hacer una buena inversión, y en principio lo hará porque Guardiola lo ha puesto como condición para seguir cosechando éxitos, necesita vender o introducir como moneda de cambio a jugadores como Bojan, Jeffren o Thiago Alcántara -que se lo han ofrecido al Real Madrid según pudo saber La tinta indiscreta- por la falta de liquidez y la exigencia de efectivo por parte de los clubes que poseen los deseos del conjunto azulgrana.

El Madrid no ha fichado ‘galácticos’

El Real Madrid, por su parte, ya ha hecho sus primeros movimientos, pero ni Sahin es Cristiano Ronaldo, ni Altintop es Özil, ni Callejón costó lo que costó Benzema. Hasta el momento, se han alejado del perfil de jugador que han contratado en las pasadas temporadas.

No obstante, Mourinho quiere un jugador polivalente que igual pueda jugar de central o de lateral, que de medio abierto, como lo es Coentrao, por el que ya negocian, y a un delantero que lo saque de aprietos cuando las lesiones sacudan su vestuario y que garantice regularidad de cara al gol.

De ahí el interés en fichar al ‘Kun’ Agüero, al que habían amarrado con un preacuerdo el invierno pasado, pero que debido a que la directiva rojiblanca se ha negado a dejarlo salir al Real Madrid a menos de que el conjunto merengue pague su cláusula de rescisión que es de 45 millones de euros, se han visto obligados a ir a Brasil por su segunda opción que no es otro que Neymar, al que ya tienen amarrado por 40 millones de euros.

Para que eso sea posible, deben de dejar salir primero a Gago, a Lass, y a algún delantero o mediocentro ofensivo, ya sea Adebayor, Kaká o Benzema, o incluidos dos de los tres jugadores mencionados.

La ‘clase media’, los que más han fichado

Sin embargo, los que más han fichado en este somnoliento mercado, han sido los equipos de ‘segunda clase’, es decir, Sevilla, Getafe y Málaga. El conjunto andaluz ya ha fichado a Manu del Moral (Getafe), Trochowsky (Hamburgo), Coke (Rayo Vallecano) y ha ejercido su derecho de compra al Barcelona por Martín Cáceres.

El Getafe ha incorporado a Lacen (Racing de Santander), Juan Rodríguez (Deportivo), Lopo (Deportivo), Diego Castro (Sporting de Gijón), Luis García (Levante), Pallardó (Levante) y Moyá (Valencia).

Y el Málaga, con los petrodólares de su dueño, ha adquirido a Van Nistelrooy (Hamburgo), Buonanotte (River Plate), Mathijsen (Hamburgo), Toulalan (O. Lyon) y al chico maravilla del Osasuna Monreal.

El dinero que en un principio ingresará el Atlético de Madrid por la venta de Agüero y de David de Gea, puede ser el que anime el mercado y obligue a los demás clubes a abrir la escotilla.

El Valencia, inmerso en una crisis económica importante, aunque en los dos últimos años la ha disminuido considerablemente, no está convencido de dar un paso al frente. Mientras que el Villarreal está a la espera del futuro de Rossi –que pasa por el Barcelona-, y de Borja Valero, el mediocentro que ya convence a Vicente del Bosque y que pretende Gregorio Manzano para su nuevo proyecto con el Atlético de Madrid.

Por su parte, los de la clase baja, que ya bastante tienen con sobrevivir, miran más la cosecha de abajo, en donde hay talentos buenos, bonitos y baratos, pero con falta experiencia, que la que les rodea.

Definitivamente es mejor ir a una subasta con dinero que sin él, el único problema que hay cuando es así, es que los que venden saben que la cartera está pesada y se corre el riego de que se pague más por algo que en realidad vale menos.

miércoles, 18 de mayo de 2011

El precontrato del Kun con el Madrid


Hace ya algunos meses, mi ex jefe en El Confidencial, José Félix Díaz, prestigioso periodista español y referencia de la prensa deportiva española, me había hablado del famoso precontrato que había firmado el ‘Kun’ Agüero con el Real Madrid. Eso sucedió hace ya algunos meses, cuando Florentino intentó por tierra, mar y aire fichar al argentino.

Sin embargo, había un grave problema. Que Agüero se había convertido en algo más que un símbolo para la afición más romántica del fútbol, esa que puede reír un sábado, llorar un domingo, ver a su equipo perder los colores, recogerlo del suelo, amarlo hasta dormido, soñarlo despierto y hasta acompañarlo al infierno.

Por tal motivo, los hombres de corbata del Vicente Calderón eran conscientes de que si vendían en ese momento al argentino al eterno rival, llámese Real Madrid, la afición rojiblanca podrían convertirse en un pelotón de guerra. Y en ese entonces, después de tanto tiempo, el Atlético había recobrado la confianza, la felicidad salía por sus venas, un doblete le había cambiado el ánimo hasta del jardinero que corta el césped en el feudo colchonero.

Cerezo y Gil Marín se hicieron gigantes. Creían que después de tantos años frustrados al fin habían dado frutos sus semillas. Pero no. La temporada avanzó y llegado el mercado invernal el Atlético parecía no tener pies ni cabeza. Fue entonces cuando Florentino volvió a lanzar la caña al agua.

Y Agüero picó. Cansado de lo mismo y de lo siempre. Picó. Pero con el paso del tiempo, y aunque el Madrid se había asegurado un precontrato, el ‘Kun’ seguía ‘rajando’ contra el conjunto merengue. “Nunca ficharé para el Real Madrid”. Dijo en más de una ocasión. ¿Estrategia o realidad?.

Todos despistados, el precontrato recobra relevancia. Por lo pronto, el ‘hijo’ adoptivo de Maradona ya dio el primer paso. Dio luz verde a su representante para que escuche ofertas. Quizás fue Florentino quien se lo pidió para llevar a acabo la operación. De esta forma, los directivos rojiblancos se encuentran a salvo. Mientras sea el jugador el que levante la frente, ellos no tendrán problema y el Madrid tendrá que pagar los 45 millones de la cláusula y los impuesto, que ascienden a casi 30 millones de euros.

El verano comienza con culebrones fuertes. Que si Kun al Madrid y Benzema a la Premier o a la Juventus. Que si Bojan al Valencia. Que si Forlán se va a Turquía. Veremos, pero por lo pronto, lo único que si les puedo asegurar, es que el precontrato existe, si ficha o no, ya es otro asunto.

Foto: www.clarinveracruzano.com

domingo, 15 de mayo de 2011

Cortocircuito en el Bernabéu


El clima en el Real Madrid está enrarecido. Ni la Copa del Rey ha calmado los ánimos entre el director general y el entrenador en turno. Mourinho y Valdano no se pueden mirar a los ojos, como un cortocircuito que se produce accidentalmente por el contacto de sus conductores y que suele terminar en una descarga que origina un incendio.

Desde enero la relación entre ambos pendía de un hilo, pero en días recientes, para ser más exactos, desde el miércoles pasado, lo que algún día fue amistad y respeto ahora se ha convertido en odio. Mourinho no quiere que Valdano continúe la próxima campaña al lado del presidente. Lo dicen sus actos y sus palabras.

Tras el triunfo del Madrid sobre el Getafe el martes pasado, Valdano habló ante los micrófonos como de costumbre. “Es Mourinho el que decide cuándo sale a las ruedas de prensa. Hubo mucho ruido en las últimas semanas y es importante haber dado un paso al lado para que bajen los decibelios”, dijo el argentino en un tono pacificador.

Sin embargo, y contrario a las buenas intenciones de Valdano, a Mourinho no le sentaron bien sus palabras y un día después autorizó a su portavoz, Eladio Paramés, para que aclarara lo que para el director general era una realidad. “Valdano es el portavoz del Real Madrid, pero no de Mourinho. Cuando dice que dio un paso al costado se engaña rotundamente. José hará ruido cuando quiera hacerlo y hablará inequívocamente”.

Ese clima adverso fue con lo que se encontró Florentino el día que el Real Madrid enseñaba a su público la ‘maltrecha’ Copa del Rey que tanto anhelaba y que arrebató al Barcelona. Durante el acto, Mourinho y Valdano, separados por algunos lugares, no cruzaron palabra alguna, sus miradas esquivas denotaban alta tensión, como si la vanidad se interpusiera entre ellos o como cuando todo el odio sale a la luz y todas las reconciliaciones son falsas.

Florentino sabe que el divorcio es inevitable. Y le preocupa, porque por si fuera poco, hay un tercero en discordia que agrada al público pero que se cuela como pesadilla en los sueños rotos de Valdano. Se llama Fernando Hierro, y lleva colgado en el cuello un letrero que dice “Pronto estaré sin trabajo, si el Madrid me quiere de vuelta, que me llame”.

Mourinho lo recibiría con los brazos abiertos. El madridismo también. Pero Florentino es consciente de que si da su brazo a torcer y deja que el portugués gane esta crispada batalla, su poder se verá resumido a los despachos, dejando en evidencia que el que manda ya no es él sino el entrenador que llegó para cambiar los valores de un club con más de cien años de antigüedad.

Valdano, por su parte, se lo está pensando. Primero, porque sabe que aún cuenta con todo el respaldo de Florentino. Segundo, porque una vez que Mourinho lo despojó del terreno deportivo, el portugués encontró por unas semanas la calma. Y tercero, porque aunque todo hace pensar que The Special One seguirá al frente del Real Madrid, no descartan que en un arranque de ira pueda marcharse casi sin decir adiós. Aunque Valdano también es consciente de que su renuncia daría paz y tranquilidad al club.

Mientras tanto, Hierro se mantiene a la espera. A finales de junio dejará de ser el director deportivo de la Real Federación Española de Fútbol, ese puesto que tan buen prestigio le ha dado después de que España ganará la Eurocopa de 2008 y el Mundial de Sudáfrica.

El madridismo aún lo recuerda con pasión y locura, lo cual lo hace aún más fuerte como candidato único a desplazar a Valdano y a complacer a Mourinho. Quizás, lo que le hace falta a Florentino es un psicólogo que le ayude a encontrar el camino que lo lleve a resolver sus problemas, esos grandes problemas que no se resuelven con dinero.

Foto: www.futbolargentino.com

viernes, 6 de mayo de 2011

Héctor Moreno, el 'fantasma' en la lista del Barça


El mercado de fichajes de verano en España empieza a moverse como si de un terremoto se tratara. El Real Madrid, recientemente eliminado por el Barcelona en la Liga de Campeones y con mínimas aspiraciones al título de Liga, ha comenzado a planificar la próxima temporada y ya cuenta con dos nuevos jugadores para el siguiente curso.

Se trata de Callejón del Espanyol, ese futbolista español ‘nacido’ en la cantera merengue, y de Nuri Sahin, joven, turco y centrocampista del Borussia Dormund. El primero puede servir como moneda de cambio para traer a otro jugador de mayores dimensiones. El segundo se antoja como negativa del Arsenal a vender a Cesc al equipo blanco.

Mientras tanto, el Barcelona, que todavía no tiene la necesidad de darle vuelta a la página, se mantiene en silencio, sigiloso como una serpiente a la caza de su presa. Sin embargo, en México y España, salió a la luz pública un rumor que cobra fuerza con el paso de las lluvias. Que el conjunto catalán está interesado en el defensa mexicano Héctor Moreno.

El rumor tiene pies y cabeza cuando miramos de reojo la banca azulgrana. Guardiola apenas cuenta con defensas de calidad. Milito ha pasado desapercibido a pesar de que el entrenador le puso candado a su puerta de salida. Fontás está en proceso formativo. Y Mascherano y Busquets son centrocampistas pero debido a las lesiones se han tenido que adaptar a las condiciones actuales.

Puyol se hace mayor, y el Barça está convencido de que debe ir preparando un jugador que a corto plazo se adapte a las características del equipo. En el conjunto azulgrana tienen un magnífico recuerdo de Rafa Márquez, quizás por eso, por la calidad de Moreno, y por razones económicas (La cláusula de rescisión de Moreno no es muy alta), el rumor se ha hecho tan grande como una bola de nieve que desciende de la montaña.

No obstante, según pudo saber La tinta indiscreta a través de una fuente oficial del club y de toda solvencia, que es imposible revelar (En el periodismo español hay un dicho que dice: “Antes muerto que revelar la fuente”) debido a que se ponen en riesgo las futuras filtraciones de información, aseguró que “hay una lista de 15 jugadores que el club está siguiendo, pero de ese jugador no tenemos ninguna constancia”.

Así las cosas, a La tinta indiscreta también le llegó una información que relaciona al Real Madrid con Héctor Moreno. Según una fuente de una importante agencia de noticias a nivel mundial, el conjunto blanco está siguiendo de cerca los pasos de Moreno, sin embargo, la noticia no ha sido contrastada por este blog.

Lo cierto es que el mercado de fichajes comenzará a moverse en breve como cuando sube la marea. Los representantes han dejado de invernar y ahora están listos para mover sus hilos con astucia.

Foto: www.vanguardia.com.mx

martes, 26 de abril de 2011

Mario Ballesteros, la historia de un sueño fugaz


(Publicado en Medio Tiempo este 26 de abril de 2011)


Forma parte del uno por ciento de la población de España debido a que tiene una discapacidad, conocida como "inteligencia límite". Se trata de un síndrome que no se detecta al nacer, sino que se identifica alrededor de los diez años. Como no presenta rasgos físicos que permitan identificar a primera vista su incapacidad, a este grupo de personas con capacidades diferentes se les ha llamado "colectivo invisible".

Es el caso de Mario Ballesteros, madrileño, de 34 años, que hace poco fue premiado por el Real Madrid con la insignia de plata tras haber cumplido más de 25 años como socio del conjunto merengue. Mientras algunos niños españoles soñaban con ser reyes o conquistar la luna en un cohete, el sueño de Mario era formar parte del club al que tantos aplausos le ha dedicado desde las gradas del Santiago Bernabéu y conocer a alguno de los hombres que veía con tanta emoción correr por el campo.

"No le guardo rencor al Real Madrid, le sigo queriendo, incluso un poco más que antes"
"Desde que era pequeño quise estrechar la mano de Emilio Butragueño", comenta a Medio Tiempo vía telefónica con un tono de voz que denota alegría a la distancia.

Años después, cuando había cambiado de piel y la niñez se había convertido sólo en un recuerdo grabado en su memoria, a Mario se le presentó la oportunidad de trabajar como jardinero en Valdebebas, campo de entrenamiento del Real Madrid. Era enero del 2006. Florentino Pérez aún seguía al frente del conjunto blanco en su primer mandato.

Acudía de lunes a viernes. Una camioneta lo recogía muy temprano en un conocido parque de Madrid. A las ocho de la mañana Mario ya estaba en las canchas donde sus héroes acariciaban la pelota con delicadeza. Se encargaba de poner semillas en las partes más afectadas de los campos de entrenamiento y recogía la basura que en ellos se acumulaba a lo largo de la jornada.

A las once de la mañana tenía su descanso. Aprovechaba ese tiempo para comerse un bocadillo (torta) y observar el entrenamiento. A las dos de la tarde terminaba su jornada laboral, se iba con la sonrisa en la boca y el cansancio en la espalda. Cuenta que los jugadores le saludaban con afecto. Asegura que con el que mejor relación tenía era con Sergio Ramos. "Me gustaba mucho ir a Valdebebas, los jugadores siempre me saludaban, incluso, un día, Sergio Ramos, que era un tío muy majo (una persona buena gente), me llevó al Campo de las Naciones (parque donde lo recogía la camioneta). Durante el trayecto hablamos mucho, hablamos de futbol, del Madrid, de los jugadores, de mí, de que debía seguir trabajando fuerte. Sergio es un tío (persona) muy enrrolado (que habla mucho)", afirma con nostalgia.

Cintia Cortéz, Licenciada en Psicóloga y con Maestría en Terapia Ocupacional, explica a Medio Tiempo que la discapacidad de "inteligencia límite" "es un término utilizado en ocasiones por psicólogos, pedagogos, terapeutas de aprendizaje, terapeutas ocupacionales, entre otros, que engloba o hace referencia a personas que tienen un coeficiente intelectual menor al estipulado como normal, pero mayor al estipulado para dar un diagnóstico de retraso mental, encontrándose de cierta forma en una frontera".

Esta profesional asegura que la discapacidad de Mario se debe ver "como un rasgo de la inteligencia más que como un diagnóstico, por lo tanto, cada persona que presenta este rasgo se desenvuelve de forma única. Sin embargo, aún cuando cada caso es particular, si optamos por avalar el termino, podríamos decir que el sujeto que tiene la discapacidad de "inteligencia límite", tiene una mayor dificultad en su desempeño en las áreas de aprendizaje, de cuidado personal, de comunicación y también en las áreas sociales, es decir, en su forma de relacionarse con la sociedad".

Mario trabajó seis meses en el Real Madrid, hasta que Ramón Calderón fue electo Presidente. Fue entonces cuando comenzó la pesadilla de aquel chico al que le entusiasmaba reverdecer la alfombra mágica de Valdebebas.

El Madrid nunca le dio una explicación convincente. "Cuándo llegó Calderón a la Presidencia, mi contrato estaba a punto de expirar. Pregunté si me iban a renovar y me dijeron que no. No me dieron mayores explicaciones, sólo me informaron que habían recibido quejas sobre mí, aunque eso no puede ser cierto, entre otras cosas, porque tres meses atrás me dijeron que mi desempeño era muy bueno, por eso continué trabajando tres meses más", matiza Mario.

La familia del socio "plateado" no se quedó con los brazos cruzados y envió una carta al club exigiendo una aclaración al respecto. Sin embargo, la espera se hizo interminable y la respuesta nunca llegó. Los supuestas quejas por las que Mario no fue renovado nunca tuvieron sustento porque nadie fue capaz de comprobarlas.

A pesar de la desilusión, Mario asegura que no le guarda rencor al club de sus amores. "Fueron seis meses muy divertidos, disfrutaba cuidar el césped, disfrutaba de mi trabajo, y sobre todo, me gustaba ayudar al club. No le guardo rencor al Real Madrid, le sigo queriendo, incluso un poco más que antes".

Hoy está desempleado. Lleva más de tres años entregando currículums y haciendo entrevistas, pero hasta el momento su teléfono no ha sonado. Ansiaba el regreso de Florentino a la Presidencia con el anhelo de reencontrarse con su trabajo, sin embargo, los tiempos en el Madrid han cambiado y su retorno a Valdebebas se antoja más complicado que el de José María Gutiérrez "Guti" al equipo que dirige José Mourinho.

Es jardinero, así lo dice su hoja de servicios. Y quiere seguir por el mismo camino, no sólo por cuestiones económicas, sino por convicción propia. Mario no ha dejado de hacer su vida diaria. Continúa yendo al Bernabéu. Asiste con regularidad a ver al Real Madrid de baloncesto. Controla la Wii como si pilotara desde los cinco años. Le gusta escuchar música y ver televisión. Es fanático de la saga de Harry Potter y El señor de los anillos. Afirma sentirse feliz de que Calderón haya salido por la puerta de atrás del club y le enorgullece que Florentino haya contratado a Mourinho y a Cristiano Ronaldo.

Pese a que Ramón Calderón y su directiva hicieron que el sueño de Mario fuera más parecido a una fotografía olvidada en el cajón de los recuerdos que a una experiencia gratificante enmarcada en la memoria, este distinguido socio no dejará de apoyar al Real Madrid en la antesala de la Final de la Champions League. Menos aún cuando el rival es el Barcelona, el Barcelona de los éxitos y el que ya ha marcado una época dentro de la historia del futbol mundial.

[MEDIOTIEMPO]

lunes, 25 de abril de 2011

Los 'trajes' de Mourinho y Guardiola


(Publicado en MedioTiempo.com el lunes 18 de abril de 2011)

El aficionado al futbol lee ahora cualquier cosa que diga Mourinho. Lo misma pasa con Guardiola. La gente espera del portugués una declaración rimbombante, una descalificación del contrario, una explicación arrogante de sus decisiones. Del catalán, se esperan palabras envueltas en sencillez, dulces cargados de ironía, canapés rellenos de humildad.

Aunque ésa es la imagen que trasciende de ellos, como si se hubieran hecho esos trajes a la medida, no son los únicos que tienen colgados en el guardarropa. Visten diferentes trajes de acuerdo a la ocasión. Los primeros, y con los cuales les conocemos, son como pararrayos sobre los que caen la presión y las críticas que no quieren que les caigan a sus jugadores.

Mourinho no sólo fue el traductor de Bobby Robson en el Barça, ni es el portugués del ceño fruncido, ni el soberbio entrenador victorioso que está enojado con la vida. Dicen los pocos que le conocen bien que es un tipo cálido y afectivo, que el traje que viste ante las cámaras no es el mismo que lleva puesto en casa, que es generoso con los futbolistas, que sus guerras dialécticas son momentáneas, como los truenos y los relámpagos que iluminan el cielo mientras el agua inunda las tierras.

Decidió no seguir los pasos de su padre cuando era joven y cursaba la carrera de educación física. Ahí se dio cuenta que la formación de su pensamiento era fruto de la unión de dos disciplinas que a simple viste parecen incompatibles, el conocimiento y el futbol.

Sabía que si seguía tratando con torpeza el balón en los campos de entrenamiento, nunca llegaría a ser un crack como alguna vez había soñado. Sin embargo, sí sabía que si aplicaba su incuestionable liderazgo, su tendencia natural para estudiar y para entender los complejos aspectos del estudio, algún día llegaría a estar en el top de entrenadores del mundo.

Guardiola es diferente. Viste otra marca de trajes. Tiene una cultura de club de toda la vida. Persigue con obsesión hacer feliz al albañil que le dio la vida. Para Pep, su padre es un ejemplo de integridad y esfuerzo, cualidades que intenta reflejar y transmitir a sus jugadores. Detrás de esa barba crecida de tres días, de esas corbatas delgadas y elegantes, de esos zapatos italianos, está el hijo de un ‘paleta’ (así se les llama a los albañiles en España).

Ante la prensa, se pone el traje sencillo, el humilde, el del día a día. Sus declaraciones no perforan los oídos, mide sus palabras con una cinta métrica, como si sus pensamientos los hubiera construido con cemento y ladrillo. Trata de ser modesto, incluso sumiso en ocasiones. Quizás la experiencia de haber dejado su casa a los 13 años para irse a La Masía, le demostró que cuando se es nuevo lo mejor es guardar distancia.

En su paleta de pintor, Guardiola mezcla la influencia de Cruyff como entrenador, la precisión táctica de Van Gaal, la templanza de Rijkaard, las charlas con Menotti, Bielsa y Pekerman. Combina el azul con el rojo, el amarillo con verde, pero todas las combinaciones le dan el naranja, el naranja de Holanda, de aquella naranja mecánica.

Lo de Mourinho es otra cosa. Es la inteligencia y el conocimiento puesto en escena, como si se tratara de interpretar varios personajes en una misma obra. A veces prefiere que se imponga la táctica al espectáculo. Otras que su equipo suene como orquesta sinfónica y no como una banda de rock. Así sea música clásica o rock and roll, los resultados siempre le sonríen.

Comparar a uno con el otro no tiene sentido, a menos de que hablemos de éxitos. Ambos son perfeccionistas, amantes de los libros y de la música. Son líderes, carismáticos con diferentes definiciones. Difieren en conceptos futbolísticos como los que más. Guardiola es predecible y Mourinho camaleónico.

Pero ahora que pondrán sus estrategias a la vista de todos ante los tres clásicos que se avecinan, habrá argumentos suficientes para que el espectador se identifique con uno, o con el otro.

[MEDIOTIEMPO]

viernes, 18 de febrero de 2011

El Bernabéu y la serpiente que quiere cambiar de piel


Escribía hoy José Félix Díaz (ver nota), periodista serio, profesional y con gran prestigio en la prensa española por su instinto periodístico y su liderazgo en cuanto a exclusivas se refiere, que Florentino Pérez había retomado la idea de patrocinar el estadio Santiago Bernabéu con el fin de incrementar los ingresos del club que preside.

Para ello, viajó junto con José Ángel Sánchez, director general corporativo del Real Madrid, por diferentes países árabes. La oferta más suculenta que recibió el presidente blanco alcanza los 60 millones de euros, sin embargo, la operación se antoja complicada.

Primero, porque antes de cerrarse la operación tendría que ser aprobada por la Asamblea de socios compromisarios, que actualmente está compuesta por unos dos mil miembros. Y segundo, porque Florentino no estaría de acuerdo en cambiarle el nombre al estadio. Se le pondría la afición en contra a pesar de que ese ingreso supondría, posiblemente, mayor presupuesto para fichar jugadores galácticos, que son los que seducen como mar caribe al presidente merengue.

Sea como fuere, lo cierto es que no sería el primer estadio en España que cambiaría de nombre, Para muestra, el recinto del Mallorca, que de llamarse Son Moix cambió a Ono Estadio y ahora es el Iberostar Estadio. O el antiguo Sadar de Pamplona que ahora se llama Reyno de Navarra.

Como bien menciona Félix en El Confidencial –síganle la pista a este periodista si quieren estar informados sobre la actualidad del fútbol español-, en Inglaterra es más recurrente ver la debilidad de los presidentes ante las ofertas millonarias que, sin temor a equivocarse, aceptan cambiar el nombre de su estadio con el fin de mejor la economía del club al que representan, sin detenerse a pensar que, para los aficionados, el nombre de su segunda casa es algo así como su segundo nombre.

¿Se imaginan que el Estadio Olímpico Universitario cambiará de nombre y ahora se llamara Estadio Banamex, o el Estadio Azteca pasará a ser Coca-Cola Stadium, o que el Camp Nou se convirtiera en el Estadio UNICEF, o el Santiago Bernabéu fuera el Saudí Telecom?

La crisis por la que atraviesan la mayoría de los clubes europeos, aunada a la necesidad de generar mayores ingresos, puede ser un punto de inflexión para que la epidemia del dinero se imponga a la nostalgia que puede generar el cambio de nombre de un estadio.


Foto: corazonblanco.com

viernes, 11 de febrero de 2011

La cámara de hipoxia de Raúl


A partir de que Raúl González le sacó al Bernabéu sus primeras exaltaciones, reprimiendo a su vez esa rara actitud del público que asiste al feudo blanco, más parecido al gustoso de la ópera que al del fútbol por su alto nivel de exigencia y su escasa capacidad para emanar alegría cuando su equipo no da con la tecla deseada, el Real Madrid sabía que tenía entre sus manos un jugador de otras dimensiones, y como tal, debía cuidarlo.

Fue entonces cuando el Madrid, con la aprobación de Emilio Butragueño, director deportivo del club en ese entonces, decidió instalar en la casa del ‘7’ una cámara de hipoxia, cuyos efectos sobre el organismo del deportista son altamente beneficiosos ya que, entre otros atributos, eleva el nivel de glóbulos rojos y mejora la transferencia de oxígeno al músculo, lo que se traduce en una mejor optimización del rendimiento, retrasa el cansancio, disminuye el riesgo de lesiones y propicia una reducción en el tiempo de recuperación.

Este sistema imita una situación de entrenamiento en altura, lo que supone un empobrecimiento de la concentración de oxígeno en el aire durante las horas de sueño del deportista. Quizás, Raúl, como si se tratara de un experimento de la NASA para mejorar las condiciones de vida de los astronautas que por periodos de tiempo habitan el espacio, también podía desarrollar entre sueños, bajo los efectos de la cámara de hipoxia, nuevas estrategias para alargar los ciclos de éxito del Madrid y acelerar los del Barça, ciclos a los que ya están acostumbrados los aficionados a la liga española y que pareciera que el Barcelona quiere romper.

Sea como fuere, cuando el conjunto merengue puso en marcha su pionero experimento, a Raúl, después de una gran especulación en torno a si el aparato violaba los códigos de dopaje o no, la prensa le preguntó sobre la veracidad de esta noticia, a lo que el ‘Ángel de Madrid’ respondió de la siguiente manera.

“No es exactamente una habitación preparada especialmente. No tengo una cama especial, pero sí un aparato que me proporcionó el club hace dos años y medio”. Es decir, Raúl, hasta que se fue al Schalke –habría que averiguar si dentro de su mudanza también estaba el poderoso aparato-, llevaba durmiendo ¿junto a su mujer? al menos seis años como si viviera en uno de los picos de Europa.

El Real Madrid sabe cómo cuidar a sus jugadores emblema. Al menos intenta alargar su vida futbolista, aunque no es de conocimiento público saber si algún otro jugador merengue cuenta con una innovación similar en su domicilio. Lo cierto es que Raúl, con sus 34 años encima, se mantiene en unas condiciones envidiables, en gran medida gracias a su intachable entrega, a su incuestionable liderazgo, y finalmente, pero no menos importante, a su profesionalismo como jugador y persona, cualidades que en los vorágines círculos que rodean al fútbol (prensa, clubes, directivos y futbolistas), siempre han sido bien recibidos, más allá de que fue y será siempre un espejo madridista.

jueves, 3 de febrero de 2011

El Barça se inspira con Mourinho

Me dicen por ahí que Pep Guardiola, al inicio de este nuevo campeonato, ya no sabía cómo motivar a una platilla que lo había ganado todo a nivel clubes. El técnico culé se veía en un barco a la deriva, con poco combustible para llegar a tierra firme, con las ideas difusas y sin recetas nuevas que abrieran el apetito a los Xavi, Iniesta, Messi y compañía. Y fue ahí, en el Real Madrid, en el eterno rival, en donde el técnico culé encontró la respuesta a todos sus miedos.

La llegada de Mourinho al Real Madrid suponía un nuevo reto para el Barça. Su aterrizaje en Valdebebas suponía la oportunidad de una revancha deportiva después de la amarga eliminación del conjunto culé en Champions ante el Inter de Milan que dirigía el técnico portugués. No sólo fue el adiós a la competencia más anhelada y prestigiosa del viejo continente, sino las circunstancias en las que los de Guardiola se despidieron de la competición, el perder la oportunidad de coronarse en casa de su acérrimo enemigo quizás nunca más se volvería a presentar en sus vidas.

Así, con las heridas aún abiertas, el Barça recibió la llegada de Mourinho a la Liga española como un psiquiatra para contrarrestar la depresión. Sólo llegar, The Special One, sacó su libro de cabecera, lo abrió en el primer capítulo y comenzó su provocación. “Nunca entrenaré al Barça, nunca me perdonarán el haberles quitado la oportunidad de ganar la Champions en el Bernabéu”.

Mientras, en Can Barça, guardaban silencio. Atentos observaban al nuevo galáctico de la Liga. Mourinho acaparó la atención de propios y extraños. En pocos días ya no se hablaba de la plantilla blanca, ni de los títulos del Barça, ni de la despedida de Pellegrini. Los diarios deportivos españoles seguían a sol y sombra todo lo que hacía Mourinho. El madridismo recuperaba confianza y esperanza. Todo en el Santiago Bernabéu era alegría y felicidad.

Comenzó la Liga y el Madrid daba buenas sensaciones. Mourinho se fue haciendo fuerte hasta meterse en el bolsillo a Florentino, algo que no había ocurrido en otras ocasiones. Al portugués se le contrató para acelerar el fin del ciclo azulgrana, algo, que al principio, y con argumentos futbolísticos, parecía factible.

Mourinho no quitó el dedo del renglón. Continuó con su estrategia de provocar a Guardiola, a Messi, a Xavi, a Iniesta, a Piqué, a Villa, al que criticó por no marcar goles a pesar de que meses atrás, en el Mundial de Sudáfrica, había demostrado ser uno de los killers más contundentes del planeta tierra. Se metió con otros clubes españoles, despreció a algunos técnicos, incluso, se puso la soga al cuello al asegurar que, en el Clásico, no habría goleada.

Y se ahorcó. Llegó al camp Nou con su soberbia por delante y su estilo provocador por detrás. Salió al campo primero que su plantilla intentando restar presión a sus pupilos. Se le veía tranquilo, aunque no lo estaba, ante sí tenía al mejor Barça de la historia. Y así fue. Quizás en ningún clásico hubo tanta superioridad culé como en esta última batalla. 5-0 y para casa con la cabeza gacha.

El estilo Mourinho motiva al Barça. Guardiola no tuvo que recurrir a los vídeos, ni a las charlas motivacionales antes de cada encuentro. Las palabras de Mourinho para los jugadores culés son como dieses en la licenciatura, como playas paradisíacas, como vacaciones después de ganarlo todo.

Mourinho es un técnico ambicioso, ganador sin duda, así lo dicen sus números y sus interminables elogios por parte de sus jugadores. El portugués es fiel a sus ideas, siempre tiene un As bajo la manga, un antídoto contra la depresión, una estrategia contra la mesura, pero ante sí tiene a un Barça que no se cansa, que está en proceso de maduración, no se vislumbra un fin de ciclo, ni un final amargo. Mourinho tiene que ser paciente y aprender, que la Liga no es la Premier ni tampoco el Calcio.