No es que la paciencia de Guardiola se esté acabando, sino que Rosell no ha sido prudente desde que asumió la presidencia del Barcelona. De la boca del presidente han salido manzanas envenenas contra la anterior Junta, dirigidas en su mayoría a Joan Laporta y a algunos miembros que conformaron su gabinete, a quienes acusa de dejar las arcas del club vacías y en números rojos, por lo que ahora enfrentan un proceso judicial que puede acabar con el embargo de inmuebles de los presuntos culpables.
La batalla que protagonizan Rosell y Laporta viene desde hace ya varios años atrás. Todo se remonta al año 2003, cuando el actual presidente del Barcelona consideró que era el momento oportuno para apostar por un Barça ganador, de tal forma que se convirtió en un pilar fundamental de la candidatura que encabezó Joan Laporta rumbo al sillón presidencial.
Las urnas le dieron la razón. Laporta se convertía en el nuevo presidente del club y Rosell en su nuevo vicepresidente. Al poco tiempo, Rosell conseguiría que Ronaldinho llegara al club. Laporta veía como su proyecto comenzaba a caminar con paso firme. La llegada del brasileño auguraba tiempos de cosecha para el conjunto azulgrana.
Sin embargo, las diferencias comenzaron a aflorar poco tiempo después. Rosell no veía con buenos ojos que Laporta utilizara al club como un trampolín para llegar al terreno de la política.
La dimisión de Rosell
El ruido fue en aumento hasta que se hizo inaudito. En 2005 Rosell abandonaba la Junta Directiva junto con otros cuatro directivos “por coherencia y moral” ya que, según aseguró años después el propio Sandro, para ese entonces Laporta ya no era el mismo que hacía dos años, y en la Junta se habían deteriorado valores como la democracia, la transparencia o el trabajo en equipo a favor del autoritarismo, la opacidad y la ambición de poder.
Laporta tenía otra visión del conflicto. En su libro “Un sueño para mis hijos”, de Angle Editorial, acusa a Rosell de comisionista, en concreto de haber querido forzar la marcha de Ronaldinho al Chelsea en 2004 por 100 millones de euros con una comisión del 10% que se repartirían entre los dos, lo cual, según el propio Laporta, fue una actitud que le indignó profundamente.
Ese era el comienzo de una larga batalla de egos, pero no la última. En 2008, el Barcelona no pasaba por un buen momento, las críticas en el plano deportivo iban en aumento. Era uno de los peores momentos que Laporta afrontaba como presidente. Muchos aficionados pedían su dimisión, pero no fue hasta el 7 de mayo, durante el Clásico, donde Joan fue duramente derrotado, pues se había aprobado una moción de censura en su contra.
Eso ocasionó que Laporta fuera cuestionado en las urnas. De haber perdido, hubiera tenido que adelantar elecciones y dejar el sillón presidencial, pero no fue así, y con un margen un tanto ajustado, logró ganar la votación y así seguir al frente del club hasta el final de su mandato.
La confianza de Laporta en Guardiola
Rosell no perdió la oportunidad de mostrarse públicamente contra Laporta, lo que empeoró aún más su relación. No obstante, y tras cinco años en el banquillo, Laporta decidió rescindir el contrato de Rijkaard, y contra todo pronóstico, y a pesar de las críticas, apostó por un hombre de la casa pero sin experiencia ni currículum, Pep Guardiola.
Desde ese momento, Guardiola nunca olvidaría el gesto de Laporta de nombrarlo entrenador del primer equipo. La jugada le salió redonda, ya que desde que el ‘filósofo’ asumió el cargo, el Barcelona sólo se dedicó a coleccionar títulos.
Pero llegaría el final de su ciclo presidencial, y con él, llegaría Rosell para cobrar venganza. Desde que el nuevo presidente asumió el cargo, Laporta no ha podido dormir. Le ha acusado de robarse dinero, de malgastar los billetes del club, de la pésima situación económica y de haber nombrado a Cruyff miembro de honor sin la aprobación de los socios.
Fue entonces cuando Guardiola salió al paso, más con la intensión de evitar un incendio dentro del club, que para defender a Laporta, y le pidió a Rosell y a su Junta Directiva que evitaran hablar de aspectos extradeportivos para no enturbiar los méritos deportivos que habían posicionado al club como el mejor del mundo y evitar que los jugadores se distrajeran con las negativas notas que se publicaban en los medios de comunicación.
Rosell deja de consentir a Pep
Rosell no hizo casó y continuó alimentando la hoguera. Pero además, dejó de consentir alguno de los caprichos de Pep. Vendió a Chigrinsky sin el consentimiento del técnico. Desestimó el fichaje de Cesc en su primer año a pesar del visto bueno de Guardiola. Pronosticó un 5-0 frente al Madrid que el de Santpedor lo consideró como algo imprudente. A Cruyff lo acusó desde hace años de manipular a Laporta y al club, y en su nueva etapa cuestionó la mención de honor que le hizo el Barcelona al holandés debido a que no fue bajo la aprobación de los socios. Y por si fuera poco, exhibió a Guardiola al asegurar que la 'operación Ibrahimovic' ha sido la peor de la historia del club.
Todo esto ha colmado la paciencia de Guardiola, que ahora defiende abiertamente la confianza que en su día le otorgó Laporta y critica las formas de Rosell. El distanciamiento entre técnico y presidente es evidente, pero la relación tampoco está rota. Hay que acentuar que las declaraciones del técnico en defensa de Joan, se dieron después de avalar y fortalecer la campaña de Rosell para que se aprobara lo del patrocinio de Qatar Foundation.
Pep no ha logrado apagar el fuego entre ambos mandatarios que ahora amenaza con quemar el club. Laporta hizo cosas maravillosas, le dio al club muchas alegrías y dejó un equipo con futuro. También lo acercó al abismo económico. Pero el club que desea Guardiola lo retrata la foto de este artículo, en donde dos presidentes, con estilos muy distintos, unidos por él, ponen la opinión de la masa social del club por encima de la rendición de cuentas. Y lo que quieren los socios es seguir ganando con o sin Laporta, y con o sin Rosell.
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martes, 27 de septiembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
La rebelión de los humildes, el dedo inquisidor de Mou, y Pepe ‘el bueno’

Cuando parecía que el campeonato español se venía abajo por la debilidad de los humildes y la perfección de los grandes, aparecieron los villanos con cara de tontos para frenar el debate al menos por unos días. El conjunto azulgrana, que se ahogaba en un terrón de azúcar de tanto elogio, no pasó del empate ante la Real Sociedad la semana pasada. Ayer, domingo, al Madrid se le atragantó un hueso pequeño, y al parecer inocente, llamado Levante que lo desquicio hasta llevarlo al terreno de la derrota.
Contra todo pronóstico, ni el Madrid, ni el Barça, pueden hablar de liderato. Valencia y Betis lo hacen con prudencia, a sabiendas de que la gloria es caprichosa y así como llega se va. El Rayo, ese equipo de entusiastas trabajadores que bien podrían pedir dinero en las calles para completar sus sueldos, se está ganando nuevamente el respeto en Primera, mientras que Málaga, Atlético y Sevilla enseñan sus cartas al tiempo que los analistas seguimos considerándolos equipos de ‘segunda fuerza’.
Pero la realidad no es como la pintan. Pep también comente errores. Lo demostró ante la Real Sociedad en Liga y ante el Milan en 'Champions'. En ambos casos le faltó cerrar el partido, y se debió a que no hizo los cambios a tiempo que hubieran evitado los lamentos.
Lo de Mourinho es más evidente. Siempre hay excusa para todo, y cuando no la hay, el culpable no es el capitán sino los marineros. Pobres marineros. Pobre Khedira, que ha sido exhibido por su entrenador peor de lo que lo haría una revista del corazón con fotos suyas en pelotas.
El dedo inquisidor del portugués también señalo a los jugadores del Levante. Los describió como inteligentes por ser provocadores, marrulleros y teatreros, dejando claras muestras de lo que piensa de los suyos, y aunque no lo dijo, no hace falta mucha imaginación para decir que de los suyos piensa que son ingenuos, inocentes y cándidos, por no decir bobos.
Allá Mourinho. Y allá Pep, que aunque parezca que lleva años entrenando en Primera, a veces peca de inexperto.
Allá también Pepe, que reitera su perfil de criminal. Aún recuerdo el día en que, indignado después de ver como el defensa portugués, en un ataque de ira e impotencia, durante un partido Real Madrid-Getafe en el Bernabéu, intentó patear en la cabeza a Javier Casquero antes de que el mediocentro azulón cayera al césped, y no satisfecho, después le soltó un puñetazo a Albín en la cara, localicé a unas reconocida psicóloga del deporte español para conocer su opinión al respecto.
“Pepe le hubiese pegado igual a un objeto, a un saco, a una persona o a un balón. El exceso de tensión y frustración que acumuló Pepe y que descargó con la agresión a Casquero y posteriormente a Albín, fue producto de un hecho puntual”.
O sea que cuando Pepe tiene un exceso de tensión y acumula frustración puede confundir a una persona con un costal de papas y golpearlo como si fuera un objeto inerte. Miedo deben de sentir sus rivales al verle los ojos saltados y llenos de ira cuando va perdiendo. Nadie puede discutir lo bueno que es como futbolista, pero jugadores como él, se sentirían mejor en un manicomio que en un equipo de futbol.
martes, 13 de septiembre de 2011
La UEFA Champions League o el terrario de los camaleones

De todos los reptiles, quizás el camaleón es el más alucinante. Su peculiar morfología y su comportamiento, su mimetismo y sus dotes para la caza lo hacen diferentes al resto. Debido a ésto, la mayoría de los terrarios no se ajustan a los estándares establecidos para su cautiverio.
Como la UEFA Champions League tampoco se ajusta a los enclenques, a los cobardes y tímidos, a los calzonazos y endebles porque suelen convertirse en presas fáciles para los depredadores que ahí habitan.
La Champions de hoy en día deja pocas ventanas abiertas a la suerte y a la sorpresa. Se ha convertido en un bastión de tigres, de leones hambrientos, de delfines ágiles, de equipos que enaltecen la creación del juego prehistórico, el que se juega con los pies y no con las manos, ese que parece absurdo pero que se transforma en arte cuando lo llevan a la sublimación de sus amados.
Ese juego de pillos y descarados que está rodeado de errores humanos porque así lo permite la regla.
Ha vuelto el futbol de las emociones, el balompié de los grandes, como el traje oscuro que acompaña a uno cuando de ir a una gala se trata. Ahora los aperitivos cobran un sabor diferente, la televisión se enciende a 13.45 sin la necesidad de apretar un botón.
Vuelven los anuncios de PlayStation y de la cerveza extranjera de bote verde. Regresa el balón de las estrellas, ese que resbala con precisión en los mojados campos de Europa, en los rectángulos verdes de Londres y de Escocia.
Se volverá a escuchar el himno más bonito del mundo. Otra vez los estadios lucirán llenos, el olor a puro se difuminará con la iluminación del estadio, pues ha regresado el futbol de alta cocina, ha vuelto el espíritu de ‘La Orejona’. ¡Que comience la función!.
Foto: Santiago Cordera.
miércoles, 31 de agosto de 2011
La imaginación de Pep
Guardiola ha creado un mundo imaginario que enloquece al que lo sufre y confunde al que lo intenta comprender. Ante el Villarreal, cuarto equipo clasificado la temporada pasada y miembro importante de ‘la otra Liga’, demostró que el Barça de la presente campaña se ha reinventado ante todo pronóstico.
Acabó con cualquier debate que se suscitó durante el largo verano de fichajes. Hizo compatibles a Thiago con Cesc. A Xavi con Fábregas. Jugó con un defensa natural acompañado de dos mediocentros de corte defensivo en vista de que su retaguardia estaba entre algodones.
Se atrevió a homenajear a Cruyff, a Rijkaard, y a Van Gaal al poner una formación 3-4-3 que sólo sirvió para detallar su sistema de juego al inicio, porque después ese orden caería en un desorden perfecto.
Parecía que estaba jugando con dos ‘nueves’ falsos, Cesc y Messi. Daba la sensación, por momentos, de que Thiago jugaba por banda, luego por el centro. Keita se convertía en cuarto defensa inesperadamente, y de pronto se alineaba en el centro del campo para darle tranquilidad a Iniesta, generando un caos perfecto que volvía loco al conjunto amarillo.
No echó en falta la suplencia de Villa y de Xavi mientras ambos estuvieron en el banquillo. Tampoco la ausencia de Piqué, Puyol, Adriano, Maxwell y Alves. Guardiola demostró que con los nuevos fichajes puede convertirse en camaleón cuando le venga en gana. La polivalencia de sus nuevas incorporación le ha generado un mundo imaginario en el que predomina la insensatez, gobiernan las ideas y ejecuta el mago de turno.
Este Barça de la 2011-12 se ha revitalizado. Da la sensación de que nunca han ganado un campeonato. El hambre de triunfo es tal, que ni con un elefante saciarías a la plantilla al completo.
Pero mientras el tiempo da la razón a Pep de que lo mejor era darles unas buenas vacaciones a sus pupilos, y de que la insistencia en el fichaje de Cesc y Alexis no eran un capricho terco, en la capital española se está originando un tornado que amenaza con convertirse en huracán.
El nuevo "yo" del Madrid
El Real Madrid ha encontrado su nuevo yo. Se gusta y se inspira en las ideas maquiavélicas de su entrenador. Se reconoce cada vez que se ve al espejo. Tiene estilo y es propio. Es Ágil, rápido y dinámico. Está en forma, como si se hubiese ido a entrenar al Seregenti con leones y tigres desnutridos.
Está listo para abrir las alas y dejarse llevar por el viento. El proyecto de Mourinho ha madurado. Dicen los que lo tienen cerca todo el año, que este año el portugués ha comunicado a sus jugadores que la exigencia para derrocar al Barcelona será peor que la que exige el ejército a sus militares, lo cual, ha sentado bien porque el malestar por la falta de triunfos es evidente.
Pero más allá de la bicefalia, que enloquece al mundo del balompié, están los mortales que reclaman un cambio de aires. Son el resto de equipo de la Liga española que extrañan los días en los que sus aspiraciones al título permanecía intactos hasta el verano siguiente.
Hoy en día no hay esperanza, sino sueños rotos. Ni la Copa de rey, que era el campeonato de las sorpresas, está al alcance de los ingratos. “O esto cambia, o matamos al fútbol” comentó un Fernando Roig (presidente del Villarreal) que sufrió en carne propia la dinastía del balompié en el Camp Nou.
Y es que la necesidad de un cambio en la repartición de los derechos de televisión es evidente. Barça y Madrid se llevan el 80% de los ingresos por esa vía, mientras que los otros 18 clubes sólo se alimentan de las migajas que dejan merengues y azulgranas.
De esta forma, Madrid y Barcelona, año con año, se fortalecen perfeccionado al depredador, mientras el resto se jalonean los trapos viejos que se quedan en el almacén. Así, aunque España tenga a los dos mejores equipos del mundo, el futuro de su Liga tiene fecha de caducidad.
Foto:www.foroazulgranablaugrana.blogspot.com
viernes, 12 de agosto de 2011
La anhelada llegada de un crack ingenuo
Tiene cara de niño pero ya no lo es. Fuera del rectángulo verde es el juguete predilecto que Puyol y Piqué recogen de la alfombra cuando se aburren, juegan con él hasta el cansancio y una vez ‘maltratado’ lo vuelven a dejar en su lugar de origen. Es tan ingenuo como quien piensa que su fichaje fue un capricho de Guardiola y no una necesidad que reclamaba un mediocampo que cada determinado tiempo exige un tanque de oxígeno para mantener la versatilidad.
La llegada de Cesc Fábregas al Barcelona garantiza un ciclo más el estilo de los jugones, esos que encuentran espacios donde no los hay, esos desequilibrantes mediocampistas que no saben moverse sin el balón a un milímetro del zapato, esos jugadores que parecen tener ojos en la nuca, esos que han hecho que el Barça tenga la posesión del balón sin darle respiro al contrario.
Durante la pretemporada, esa a la que Guardiola ahora llama ‘gira’, se habló mucho de la explosión de Thiago, de su magnífica actuación con la selección menor en el europeo. Fueron muchas las voces que se oponían a la llegada de Cesc teniendo a la sensación del verano.
Pero lo cierto es que hay razones de sobra para justificar los caprichos de Guardiola que con frecuencia son criticados. El Barça aparenta juventud en su plantilla debido a que La Masía se mantienen en constante movimiento. Su producción es única, sin embargo, el promedio de edad del primer equipo es de 27.5 años, mientras que la del Real Madrid no rebasa los 25 años, la del Arsenal no supera los 24, la del Manchester United no alcanza los 26, y el Chelsea, aparentemente un equipo de casi jubilados, es de 26.8 años.
Ese es el primer punto a favor de Pep, que con la llegada de Cesc, de Alexis y el arraigo de Thiago en el primer equipo, Guardiola comenzará a engranar una maquinaria que esté preparada para cuando los Xavi (31), Keita (31), Puyol (33) y un poco más tarde Mascherano (27) y Villa (30), se estén empolvando en el banquillo.
Como muestra, la reciente lesión del maestro. Xavi, que gozó de una vacaciones merecidas, que hizo una pretemporada personalizada, no tardó en sentir la tendinitis en el talón de Aquiles que le persigue desde hace al menos dos temporadas. Eso no contrarresta su magia, no altera su reloj de pie, ese que marca el ritmo al que el Barça juega durante los noventa minutos.
Tampoco le resta relevancia, pero sí que indicaba que para tener a un Xavi sin visitar los algodones y al cien por ciento todo la temporada, era necesario fichar a Cesc y garantizar mayor rotación en el mediocampo sin que la ausencia del “magnífico” afectara el rendimiento y la frescura del Barça, y que Thiago, a pesar de demostrar que está listo para brillar, aún está cumpliendo su periodo de formación y no se le debe meter más presión de la que ya le acompaña por sus similitudes con Xavi e Iniesta.
Johan Cruyff se pregunta a menudo si conviene tener una plantilla corta o extensa. Guardiola le responde que corta, pero no tan corta como la de la temporada pasada, en la que la suerte nos los acompañó pero sí las lesiones que constantemente le hicieron cambiar sus planes.
Lo cierto es que disputar cuatro campeonatos, contando el Mundial de clubes, supone mucho esfuerzo, mucho trabajo y poco espacio de recuperación. Ofrece minutos para todos, rotaciones constantes, para llegar a la recta final con un once y un banquillo completamente concentrado y preparado para enfrentar el desenlace con éxito.
La llegada de Cesc también garantiza eso sin que el Barça pierda los colores y recurra a la improvisación. De esta forma, sólo hace falta añadir que la llegada del jugador que de niño también vestía de azulgrana, y la del chileno que muestra señales de humildad, son el tanque de oxígeno que necesitaba el club, son quizás la nueva estrategia que buscaba Pep para motivar a los suyos, para convencerlos de que aún hay retos que cumplir a pesar de ganarlo casi todo, que han llegado dos piezas que tienen ganas de contagiar su sed de éxito.
Foto: www.futbolprimera.es
martes, 9 de agosto de 2011
De siestas, aperitivos y otros placeres
Hace algunos meses, mientras me fumaba un cigarro y tomaba un café por la mañana, recibí un correo de un amigo y periodista español. En él, me incitaba a escribir un artículo sobre los posibles horarios que amenazaban con acabar con algunas costumbres españolas. En ese momento no me pareció demasiado atractivo para el lector mexicano y decidí no hacerle mucho caso.
Pero hoy, al leer el revuelo que han causado los horarios de las primeras dos jornadas de Liga, me hicieron dejar nuevamente mi cigarro y mi café, y sin todavía efecto alguno de la cafeína, se me aceleró la mano derecha y le marqué a su teléfono celular pensando en que ahí había tema.
-La tinta indiscreta: “Víctor, ¿Qué pasa cabrón, que te quitan la siesta?”
-Víctor: “Ya ves, se está armando una gorda, deberías de hacerte un tema con eso, nosotros hemos subido la noticia en El Confidencial al medio día y ahora es la quinta noticia más leída del periódico ¿Tú crees que a los españoles les va a gustar que pongan un partido de fútbol a la hora de la siesta? Ni de coña. Además, lo que jode a la gente, es que ahora habrá fútbol todo el día”.
España es un país de costumbres muy arraigadas. Me comentaba mi amigo y compañero de profesión, que la costumbre de la siesta viene de la posguerra. En esos tiempo difíciles, en los que la austeridad y el dinero escaseaba por cada rincón, la gente se veía obligado a tener dos trabajos. Uno por la mañana y otro por la tarde. Entre uno y otro, se comía y se dormía la siesta. Desde entonces, ese hábito, de un placer incalculable, se volvió costumbre y, si me lo permiten, creo que alcanzó el grado de religión.
Pero ahora, esa costumbre más de dioses que mortales, se ve amenazada por otra religión. Habrá partidos de la liga española desde las 12 del día hasta las 10 de la noche. Los motivos no son otros que económicos al abrir un nicho considerablemente importante como es el asiático.
“Con estos nuevos horarios los chinos deben de estar felices, podrán ver los partidos de la liga en horarios asequibles, por la noche. Eso traerá muchos más recursos a las televisoras y a los equipos. Imagínate tú, son mil cien millones de chinos, con que un uno por ciento de la población vea un partido es como si en España estuvieran jugando Real Madrid-Barcelona. Aquí, en España, ven un Clásico alrededor de entre 11 y 14 millones de personas. Allá con ese uno por ciento de la población ya alcanzan las cifras de telespectadores del partido más visto en nuestro país”, comenta Víctor García a La tinta indiscreta.
Al escuchar su explicación al respecto, me di cuenta que no sólo amenaza la siesta, sino que también atentaba contra el aperitivo, otra costumbre que raramente se elimina de la agenda de las españoles. El vermú es sagrado al mediodía, así como la copa de tinto o de blanco con una buena tapa de patatas al alí-olí, un montadito de jamón o de chorizo ibérico, unos mejillones o un pincho de tortilla.
Quién iba a pensar que el futbol pondría en peligro tan sagradas costumbres españolas. Seguro que nadie, ni ellos mismos, aficionados viscerales al balompié, a la buena vida, flamantes críticos y tertulianos que aprovechan, me atrevería a asegurar, mejor que nadie su tiempo libre.
Sin embargo, según me comentaba este gran periodista con el que tuve la oportunidad de aprender mucho sobre el deporte rey durante mi estancia por más de cinco años en Madrid, lo que más ha irritado a la sociedad española con respecto a los nuevos horarios a favor de abrir el mercado asiático y alimentar con euros a las televisoras y a los equipos de la Liga, es que los fines de semana habrá futbol prácticamente todo el día.
“La afición del Rayo Vallecano era la única que estaba acostumbrada a ir al estadio al mediodía cuando su equipo jugaba en Primera hace algunos años. Y no le importaba. Pero los demás, a esas horas (las 12.00 y las 16.00) acostumbraba a tomarse el aperitivo, comer y después dormir la siesta. La gente se puede hartar del futbol”, agrega Víctor.
Analizando estos conflictos que atenúan a la sociedad española y a los aficionados al balompié, surge otro problema que afecta directamente a los jugadores en pleno clímax de la estación más calurosa del año. Los horarios de las 12.00 y de las 16.00 pueden ser perjudiciales para la salud de los jugadores que, al menos en el sur y centro del país, en verano, a esas horas, la temperatura oscila entre los 35 y los 40 grados y en ocasiones rebasa los 43 grados centígrados.
Al respecto, Víctor se adelanta a la noticia y afirma, sin temor a equivocarse, o mejor dicho, con sentido común, que de aquí a que el verano concluya, a esas horas sólo se va a jugar en el norte del país. “Seguro que mientras haga calor, la mayoría de los partidos que se disputen en los horarios más cercanos a la hora de la comida, se jugarán en el norte, aunque por ahora no ha sido la regla”.
Y al revisar los horarios de la primera y segunda jornada de Liga, comprobé que tenía razón. El primer encuentro que se jugará al mediodía es Rayo Vallecano-Mallorca, y el primer partido después de la comida será el Racing de Santander-Getafe.
En fin, hablar de placeres, aperitivos, siestas y otros placeres como el futbol, se convertirán en temas de discusión popular para digerir a la hora del vermú en algún bar o terraza. Al menos de aquí a que la gente se acostumbre a los nuevos horarios o a que los asiáticos finiquiten las interminables deudas de la mayoría de los clubes españoles. De esa forma, me atrevo a asegurar que encontrarán la forma de ver futbol y tomarse un vermú al mismo tiempo, y aplazar o adelantar la siesta aunque su reloj se los reclame.
Foto: www.elmundo.es
lunes, 18 de julio de 2011
Blindajes ‘antijeques’ y ‘antiabramovich’

Desde hace tiempo, Real Madrid y Barcelona han puesto blindajes especiales a sus jugadores insignia para evitar la tentación de los petrodólares árabes, pero también para eludir con astucia la posible fuga de un jugador al acérrimo rival.
El caso más reciente es el de Thiago Alcántara, jugador del conjunto azulgrana que, tras despertar el interés del Real Madrid debido a la inminente llegada de Cesc Fábregas al Barcelona, y tras su buena actuación en el Europeo Sub 21, decidió renovar al internacional español hasta 2015 y aumentar su cláusula de rescisión de 30 a 90 millones de euros.
Lo mismo sucedió hace unos días con Pedro Rodríguez y Andreu Fontàs. El primero renovó hasta 2016 y con un aumento en su blindaje de 90 a 150 millones de euros. El segundo, al convertirse en jugador del primer equipo para esta temporada, se le asignó un chaleco ‘antipetrodólares’ de 30 ‘kilos’.
Pero si estas corazas son capaces de inhibir a los multimillonarios, las cláusulas que en su día pusieron Florentino Pérez y Joan Laporta a sus futbolistas ‘pura sangre’ pueden obstaculizar a cualquier depredador.
Cristiano Ronaldo, tras dejar al Manchester United y aterrizar en el Bernabéu, asumió una cláusula de rescisión de mil millones de euros. Kaká, que hasta el momento no ha demostrado ser el jugador que fue con el AC Milan, al llegar a la casa blanca, fue blindado con una chaleco de otros mil millones de euros, sin embargo, ni el Real Madrid, ni ningún pretendiente, incluido el Chelsea, concuerdan en el valor monetario que ostenta el contrato del internacional brasileño.
Özil también tiene un traje especial a su medida. El Madrid lo fichó en verano de 2010 por 15 millones de euros, sin embargo, Florentino, al ver que tenía en casa un pie pensante, decidió asegurarse su futuro y lo etiquetó con un precio de 250 millones.
Mientras que el Barça, al ver que sus diamantes despiertan también envidias, no se ha quedado atrás. Messi tiene una cláusula de 250 millones de euros, siendo el jugador más caro de la plantilla. En un segundo escalón están Villa, Piqué e Iniesta, con un blindaje de 200 millones.
Le siguen Pedro, Busquets, Dani Alves y Valdés, con una cláusula de 150 millones de euros. Xavi está por debajo, con un precio de 80 millones. No obstante, hay jugadores importantes como Puyol que, a pesar de haber tenido una cláusula de 150 millones en 2009, ahora sólo lo protegen 10 millones de euros.
Foto: www.cincodias.com
martes, 7 de junio de 2011
Bojan, moneda de cambio del Barça

A pesar de no tener los minutos de juego que él desearía y a pesar de que no sólo Pedro, sino ahora también Afellay, le han restado protagonismo, Bojan no quiere abandonar el Barcelona. Así lo ha confirmado recientemente el jugador a El País. “No me planteo salir. Soy jugador del Barça, mi objetivo es estar mucho tiempo aquí y yo no soy moneda de cambio de nadie”.
Sin embargo, su situación es otra. El club azulgrana tiene pensado incorporar a otro delantero en este mercado invernal. El elegido de Pep Guardiola no es otro que el estadounidense nacionalizado italiano Giuseppe Rossi, del Villarreal, mientras que el preferido por el presidente, Sandro Rosell, es el brasileño del Santos Neymar.
Las negociaciones por Rossi están muy avanzadas, no obstante, el único obstáculo en el camino es el alto precio que pone la directiva del ‘Submarino amarillo’ (30 millones de euros) para hacer efectiva la compra del jugador. Con respecto a Neymar, el problema es el carácter conflictivo del jugador -que no termina de convencer al técnico culé- y que Guardiola no quiere tener a ningún jugador que por su perfil mediático pueda hacerle sombra a Messi porque esto se podría ver reflejado en el buen ambiente que existe en el vestuario azulgrana.
De esta forma, Bojan quedaría relegado a un tercer plano. Con Villa, Pedro, Messi, Affelay, y en un hipotético caso Rossi (ahora también interesa mucho el chileno Alexis Sánchez con el que el Barça tiene un acuerdo cercano), las posibilidades de que la eterna promesa del Barça tenga los minutos que ha exigido desde hace al menos dos temporadas son escasas.
La tinta indiscreta pudo hablar con el representante de Bojan, Zoran Vekic, quien aseguró que el jugador tiene varias ofertas. “Siempre hay ofertas por Bojan, pero todavía no sabemos nada, hay que esperar”.
El Barcelona no descarta utilizar a Bojan como moneda de cambio para abaratar alguna operación. El Villarreal no vería con malos ojos la llegada del ariete español, sin embargo, en el camino se ha cruzado Alexis Sánchez, y el Udinese no descarta bajar el precio de su fichaje si de por medio entra Bojan en la operación. El único problema es la alta ficha del internacional español, que es de tres millones de euros anuales, cifra que no puede permitirse el club italiano.
Al respecto, Zoran responde con un tanto resignado. “En este momento no puedo hablar de ninguna cesión, esta semana se sabrá más del futuro de Bojan”. Lo cierto es que desde que ‘Pedrito’ ‘explotó’ en el Barça, Bojan ha quedado eclipsado.
Las lesiones, un rendimiento irregular y la llegada de Afellay, lo han desplazado en la rotación del once titular. Esta temporada marcó siete goles, menos que la campaña pasada, campaña en la que anotó 11 tantos y fue pieza clave en la recta final del campeonato sustituyendo en varias ocasiones al sueco Zlatan Ibrahimovic.
Bojan no se halla. Aún es joven (20 años) y le queda mucho camino por recorrer. Quiere terminar el año de la mejor forma posible, por eso ahora se encuentra representando a la selección española sub 21 en el Europeo que se disputa en Dinamarca, buen escaparate para los visores de los clubes europeos.
Foto: www.que.es
viernes, 27 de mayo de 2011
Segunda parte de la entrevista a Benaiges

Vito García | Santiago Cordera | Publicado en MEDIOTIEMPO
Barcelona, España, viernes 27 de Mayo del 2011
A partir de julio trabajará en el Al Wasl junto a Diego Maradona
Buscará exportar el estilo del Barcelona
Espera poder regresar al conjunto blaugrana
Trabajar con chicos tan jóvenes, que dejan a sus familias con apenas 14 años para emprender una nueva aventura que los convierta en futbolistas profesionales, que cambian la almohada de su cama, el calor del hogar, el desayuno casero por un lugar en La Masía. Jóvenes que aún no están listos para abrir sus alas y saltar del nido, que aún actúan por imitación y no por convicción, y que todavía necesitan un guía que los oriente, no es tarea fácil para Albert Benaiges, hasta hace poco coordinador de las Fuerzas Básicas del Barcelona y actual director de la FCB Escola del club.
Sin embargo, Benaiges lo lleva bien. Así llegó Iniesta y ahora se ha convertido en una referencia mundial. El sueño de ser una estrella del balompié cuesta caro, pero con trabajo, inteligencia, dedicación, técnica y perseverancia todo es posible, según comenta a Medio Tiempo este brillante pulidor mexicano de diamantes en bruto.
Tras 22 años en el Barça, Albert Benaiges se conoce cada secreto del conjunto azulgrana. Sabe la dificultad a la que se enfrentan estos chicos, conoce los peligros que les rodean, es consciente de que su trabajo es muy importante para que el club siga cosechando éxitos, de ahí su entrega y su profesionalidad.
Muchas entidades han puesto sus ojos en él, pero sólo uno ha logrado convencerlo. El Al Wasl de Dubai, el mismo club que acaba de fichar a Maradona como entrenador del primer equipo. Lo buscaron a él porque han entendido que el secreto del éxito está en la cantera.
Tras 22 años en el Barça trabajando con niños y jóvenes ¿Podría describir el perfil del chico que se cría en La Masía?
Educado, trabajador, buen chico, intentamos que sea buen estudiante, que es más difícil, que sea inteligente y que tenga una buena técnica. Ha sido un resumen muy rápido.
¿Cree usted que el trabajo con la cantera es diferente en el Barça que en el Real Madrid?
Sí, es muy diferente. Nosotros trabajamos un estilo y una forma de futbol igual con todos nuestros equipos. Y el Madrid los entrena como a cada uno les parece.
-¿Cuál es la mayor dificultad con la que se enfrenta al trabajar con chicos tan jóvenes?-
"A veces algunos de La Masía viven lejos de la familia. Eso puede ser un problema. Pobres, pero la verdad es que cuando ya se han adaptado y ya ha pasado esa época, lo pasan muy bien, pero cuando son tan jóvenes se dificulta. En la Masía tenemos paciencia, buscamos la perfección y tratamos de darles una educación".
-¿Es duro decirle a un niño que no puede continuar en el club?-
"Es lo peor. Lo peor que hay son las bajas, eso es una cosa que no se puede contar lo mal que lo pasas. Vamos, en cuanto a mi, tengo muchos problemas en ese sentido. A veces lo paso tan mal, tan mal, tan mal, que en el último momento te quedas con uno más en el equipo. Cuesta mucho, la verdad es que cuesta mucho".
-¿Qué opinión tiene de que un chico de 12 años tenga representante?-
"Es un desastre. Mejor representante que el padre no hay nadie. Yo creo que un representante lo puede tener un chico de 16 ó 17 años, que puede haber un contrato, que te pueden aconsejar, pero eso es una barbaridad. Yo nunca he hablado con un representante con un niño menor de 16 años. Ahora, si me dicen: “Yo soy representante”, yo le contesto: “Bueno, le representarás en otro sitio, pero yo sólo voy a hablar con el padre o con el niño”.
-¿Y qué opina de los clubes que intentan fichar jugadores en formación, como por ejemplo el reciente caso de John Toral que se marchó al Arsenal?-
Pienso que está totalmente fuera de sitio. El Barça siempre que ficha a un jugador habla con el club, llega a un acuerdo económico, pero nunca intenta sacar a los jugadores sin ningún tipo de ética, sin ningún tipo de aviso, ni de comunicación. La verdad es que los equipos ingleses demuestran muy poco señorío en ese sentido. Nosotros hemos fichado a chicos de Camerún o Argentina, por ejemplo, y nos ponemos de acuerdo con el club y le preguntamos si el chico quiere venir, y bueno, entonces es cuando ya el club se sienta a hablar y es cuando finalmente sabemos si va a venir o no. Antes no.
-¿Cuántos jugadores de los que están hoy en la cantera ve en el primer equipo?-
"Ya te digo yo que de momento tenemos unos cinco o seis años con jugadores muy buenos que están subiendo. Claro, parece que un Messi sólo sale una vez en la vida. Pero bueno, hay una serie de jugadores de mucha calidad que en el Barça harán historia".
-Dos jugadores mexicanos han pasado por La Masía, Giovani y Jonathan, ¿Qué opinión tiene de ellos?-
"Giovani es un grandísimo jugador, no acabó de triunfar aquí. Jonathan ha realizado algunos partidos con el primer equipo, tiene mucho futuro de futbolista porque tiene el ADN del Barça. Y este año el que ha estado muy bien es Giovani, esperamos que recupere ese juego espectacular que tiene".
-En julio le espera una nueva aventura, esta vez en Dubai..
"Sí, en el Al wasl de Dubai. ¡Y además ahora hemos fichado a Maradona! (risas)".
-¿Y qué opinión tiene de ello?-
"Pues mira, de momento al Al wasl no lo conocía nadie, pero ahora ya lo conoce todo el mundo, lo cual es positivo. Ya le he dicho al ‘Pelusa’ de que las faltas las tire él, ya verás como siempre vamos a ganar (risas)".
-Es una ocasión única, ¿Que lo motivó a aceptar esa oferta?-
"Primero, ha habido una motivación económica como es lógico. Segundo, pues es un ciudad preciosa, en donde se vive muy bien y con mucha seguridad, y eso lo valoro mucho, por eso no he vuelto a México, pues me da miedo. Pero bueno, ahora con la llegada de Maradona es una atracción más, a ver qué sucede".
"Por cierto, tú país, ese país que aquí en mi casa siempre ha estado presente, cuando mi madre murió, en su féretro, tenía una bandera de México, y en la iglesia se tocó “México lindo y querido”. Aquí, la verdad es que, a pesar de la distancia, y de los años, he echado de menos México, porque México es un gran país".
-¿Exportará el estilo Barça?-
"Evidentemente. La gente de Dubai me ha fichado precisamente para intentar imponer el estilo Barça y generar una cantera allá, si no, no me hubiesen ido a buscar a mi, hubiesen buscado a otro".
-¿Deja muchos amigos en Barcelona?-
"No, me los llevo en el corazón, en la cabeza, en todo el cuerpo (lo dice con voz melancólica). Sí, dejo muchos amigos en Barcelona, familia, pero bueno, es una oportunidad única que quiero aprovechar, soy una persona aventurera, había tenido ocasiones y no había marchado porque mi madre estaba en vida y ella quería vivir aquí. Por desgracia falleció el año pasado. Y ahora, pues bueno, dejo hermanos y sobrinos, pero no estoy como estaba antes y quiero aprovechar esta ocasión con la edad un poquito avanzada que tengo, tengo 56. La verdad es que estoy ilusionado.
-¿Volverá a su casa, el FC Barcelona?-
"Esa es la intención. El presidente me ha dicho que cuando quiera regresar tengo las puertas abiertas, y eso es como un seguro de vida. Lo importante es la salud, si la salud te respeta, todo lo demás es mucho más fácil".
-¿Le gusta la literatura?-
"Bueno, no demasiado".
-¿Cuál es su libro favorito?-
"Don Quijote de la Mancha".
-¿Cuál es su platillo favorito?-
"La paella".
-¿Y de México?-
"El guacamole. ¡No, espérate!, ¡la cajeta y el rompope!".
-¿A los 56 años de edad que le ha dejado el futbol?-
"Lo que me está dejando es que la afición se ha convertido en mi profesión, he tenido una vida llena de éxitos, hago lo que me gusta. Si pudiera haber elegido una vida cuando era joven, hubiese dicho que como la que estoy haciendo ahora. Estoy muy contento", finalizó.
[MEDIOTIEMPO]
Benaiges, el descubridor de Iniesta

Vito García | Santiago Cordera | Publicado en MEDIOTIEMPO
Ciudad de México, jueves 26 de Mayo del 2011
Nació y vivió en México hasta los 15 años
Entrenó a jugadores como Messi, Xavi e Iniesta
Ahora trabajará con el Al Wasl junto a Diego Maradona
Aunque procede de una familia de raíces cien por ciento catalana, Albert Benaiges nació y vivió en México sus primeros 15 años de vida. Ha entrenado a jugadores como Xavi y Messi, con los cuales tiene algunas anécdotas que comparte con Medio Tiempo y es considerado como un "segundo padre" para Andrés Iniesta, a quien llevó al equipo culé cuando tenía apenas 12 años.
Lo fichó el Barcelona en 1991. Entrenó a los equipos de alevines (categoría infantil entre 10 y 12 años), cadetes (jóvenes entre 14 y 16 años) y juveniles (17 a 19 años) del club. Tras un paréntesis de dos años (2003-2005), volvió a la cantera azulgrana. Esta vez como Coordinador de las Fuerzas Básicas del club hasta el año pasado, que lo nombraron Director de la FCB Escola con la intención de impulsar la formación y la captación de jugadores con el programa ADN Barça.
Podría decirse que Benaiges sabe tanto de futbol como el que inventó el juego de las patadas. Ha visto tantos chicos talentosos con sus ojos fotográficos como estrellas brillar en el cielo. Asegura que lo que le ha dejado el futbol a sus 56 años es que la afición se ha convertido en su profesión.
Se siente un mexicano más cuando habla con Medio Tiempo. Hace bromas. Tiene un sentido del humor exquisito, al menos eso denota su voz a la distancia. Parece una persona sencilla a pesar de su grandeza. Cuando habla de la Ciudad de México la nostalgia se asoma por su léxico.
¿Usted nació en México, en qué parte de la República?
"En el D.F. Nací en el Hospital Español. El primer lugar donde viví estaba por Indios Verdes, después tuvimos una granja de gallinas, después nos fuimos cerca de "El Chorrito" por el Parque Lira, después a la Colonia del Valle, primero a la calle de Heriberto Frías y más tarde a Pestalozzi, y acabé viviendo por el parque de los venados en Coyoacán".
¿Qué recuerda de su infancia en México?
"Que fue encantadora. Estudié en el Colegio Madrid y jugaba futbol en el Centro Asturiano. La verdad es que tengo un recuerdo muy bueno. Algunas veces íbamos a Cuernavaca, una vez al año a Catemaco, también íbamos a Acapulco, muy bien. Son muy buenos recuerdos, excepto por los temblores, a los que les tenía mucho miedo. Por lo demás, tengo un gran recuerdo de México y de la capital. ¡Era una pasada!"
A los 15 años dejó México y se fue a vivir a Barcelona, ¿Qué le hizo emprender esa nueva aventura?
"Yo no hice nada, fueron mis padres que estaban refugiados de la Guerra Civil Española en México porque Franco los perseguía. Una amnistía nos acogió a toda la familia, y después regresamos a España en barco, un barco llamado Covadonga, que salió de Veracruz y llegó hasta Bilbao".
Una vez en Cataluña, el primer equipo que dirigió fue la Unión Deportiva Santos, hasta que en 1991 el Barça se fijó en usted y le fichó, ¿Recuerda que pensó en ese momento?
"Comencé jugando en el Penya Anguera cuando tenía 15 años, después estuve jugando en Tercera División y más tarde, a los 18, me saqué el título de entrenador y el primer equipo que entrené fue la Unión Deportivos de Santos. Ahí estuve 18 años como Director Técnico, sacamos a 10 jugadores profesiones y después me fichó el Barça y ya llevo 22 años en el club".
¿Recuerda que pensó cuando el Barça le fichó?
"Hombre, me acordé mucho de mi padre porque mi padre había sido ex jugador del Barça, y pues culminar dentro de lo que es el futbol formativo, lo que vosotros llamáis Fuerzas Básicas, pues era un gran club para poder trabajar con chicos de mucha calidad. Mejor que en el Barça no podía estar en ninguna otra parte del mundo".
Veintidós años en el Barça se dice fácil…
"Bueno, hemos ido sacando muchos jugadores. Ahora hay 17 jugadores en el primer equipo que he entrenado yo".
¿Cuál es el secreto del éxito de los niños criados en La Masía?
"El trabajo, el estilo de juego que desde pequeños les estamos inculcando y que hemos seguido. También ha sido fundamental que los jugadores del primer equipo, tanto con Frank Rijkaard como ahora Guardiola, han tenido la oportunidad de jugar, si no, no habría trabajo. Actualmente, el Barcelona es el club que más jugadores tiene en Primera División con 42 futbolistas distribuidos en el Barcelona y en otros clubes de Europa.
¿Xavi, Iniesta y Messi, son algunos de los jugadores que ha visto evolucionar a través de sus ojos? ¿Qué recuerdos guarda de cuando los vio jugar por primera vez en las inferiores del Barça?
"A Xavi lo tuve en el Alevín (categoría infantil). Era un chico muy técnico, muy inteligente, pero nunca pensé que podía llegar a este nivel. A Messi lo fichamos con 13 años. Yo lo tuve a los 14 y a los 15 años, y después, pues ya ves, la verdad es que es un grandísimo jugador, pero vamos, tampoco pensábamos que podía ser el mejor jugador del mundo. E Iniesta fue un jugador que lo fiché yo de Madrid, venía de Albacete, y bueno, es un chico que incluso los primeros meses vivía en mi casa, excepto los fines de semana que se quedaba con sus padres. Vamos, que tenemos una muy buena relación y somos muy amigos".
Recientemente se publicó un reportaje sobre Iniesta en el que el jugador parece que lo considera como un miembro más de su familia...
"Sí, el martes pasado estuvimos comiendo juntos, el dice que soy como su segundo padre, las cosas como son, somos grandísimos amigos".
A Messi le secó las lágrimas alguna vez, ¿Podría recordarnos esa anécdota?
"Un día jugando un partidillo en el entrenamiento llegué a una jugada tarde y se fue al suelo, se levantó y tenía la boca llena de sangre el pobre, y bueno, la verdad es que se hizo daño. Lo llevé al baño, le lavé la cara y le sequé las lágrimas. Tengo un recuerdo de aquello bastante malo (risas). La verdad es que es tan rápido que cuando puse la pierna ya había pasado y lo toqué, y claro, se hizo daño. Es una anécdota".
Y de Xavi, ¿Qué nos puede decir?
"Juega igual que cuando era pequeño y ahora lo hace igual con los mayores. La verdad es que es un chaval excelente, y siempre hace futbol, se preocupa por no perder el balón, es muy bueno técnicamente, es una pasada".
¿Qué tiene de especial el método azulgrana?
"Es un estilo de muchos años, de jugar con dos extremos, un juego creativo y lo importante es entrenar esto, entrenar esto a tope, y no salir de esto. Nosotros lo tenemos muy claro".
¿Considera que el Barça tiene la mejor cantera del mundo?
"Para mí sí. Lo que pasa es que soy bastante subjetivo, pero yo pienso que sí".
¿Cuándo le mencionan el nombre de Guardiola, que le viene a la mente?
"Pues cuando lo conocí con 13 años era flaco, feo, cabezón, y ahora es el gran jefe de los entrenadores del mundo. La verdad es que es una pasada".
¿Ha comentado con él su experiencia en México?
"Pues no, sólo sé que le gustaba mucho la comida, pero la verdad es que de eso no hemos hablado mucho".
Por cierto ¿Cómo ve la final de la Champions League?
"La veo por televisión (bromea). Pienso que si el Barcelona sale bien puede quedar campeón, pero bueno, es a un partido y esto nunca se sabe. Ya viste lo que sucedió en la Copa del Rey en un partido contra el Real Madrid, nos anotaron un golazo y se acabó. Éstas son cosas del futbol".
Por último ¿Qué opina del Chicharito?
"Es un gran jugador, rápido, bueno, la verdad es que es un chaval atractivo".
Albert Benaiges habló largo y tendido con Medio Tiempo. En la segunda parte de esta entrevista nos da su opinión sobre lo que piensa de los representantes de futbolistas, sobre el perfil de los chicos criados en La Masía, sobre Jonathan y Giovani, sobre sus gustos culinarios, sobre la muerte de su madre, sobre el futuro de la cantera azulgrana y sobre su nueva aventura en Dubai, donde trabajará de la mano con Diego Armando Maradona.
[MEDIOTIEMPO]
miércoles, 25 de mayo de 2011
Pep, la elegancia catalana

(Publicado este 25 de mayo en Medio Tiempo)
Cuando el ciclo de Frank Rijkaard llegó a su fin, debido en gran medida a la incapacidad del holandés por manejar el vestuario, repleto de estrellas rebeldes, la apuesta de Joan Laporta de sentar a Guardiola en el banquillo del Barça fue considerada por aficionados y algunos directivos como una apuesta "muy arriesgada".
Tras sus dos primeros partidos, en los que cosechó una derrota y un empate, el entrenador novato se asomó al abismo. Pero él tenía una idea y estaba dispuesto a morir por ella. "La gente estará orgullosa porque verán que los jugadores lo dan todo en el campo. El equipo correrá y se esforzará. Perseveraremos", dijo en sus inicios.
"La gente estará orgullosa porque verán que los jugadores lo dan todo en el campo. El equipo correrá y se esforzará. Perseveraremos" Y hoy en día ha llevado hasta la última instancia sus fundamentos. Guardiola ha transformado el "modus operandi" del equipo, ha cambiado las formas, el contenido, ha perfeccionado el sistema, ahora suena como una orquesta sinfónica moderna, en donde cada instrumento hace lo suyo sin entorpecer la tarea del todo.
Guardiola es un tipo singular. Raro de pies a cabeza, excepcional. Se mueve con cuidado y casi en absoluto silencio. No da entrevistas particulares. Y no las da porque se resiste a caer en esa especie de juego con los locutores influyentes. "¿Por qué le voy a dar a un tipo poderoso una entrevista y se la voy a negar un pequeño reportero de provincias?".
SEIS TÍTULOS Y ENVEJECIMIENTO POR ESTRÉS
Ha envejecido al ritmo con el que el Barça mueve el balón de lado a lado. Sobre todo en los primeros 18 meses, los meses de los seis títulos, del debut, del estrés producto del trabajo y la presión. Cuando asumió el cargo como entrenador del primer equipo, Pep tenía la misma cantidad de pelo que cuando se retiró como jugador, lucía la misma estampa que cuando portaba el "4" en la espalda y su semblante podía describirse como el de un jugador entrenador y no como el de un entrenador que algún día fue jugador.
Un año y medio después de su debut, en la Final del Mundial de Clubes de Abu Dabi, las imágenes dejaban ver los estragos de un trabajo incesante, demoledor para un técnico inquieto, al que lo rebasa el estrés que le produce la búsqueda de la perfección.
Cruyff, "el entrenador más importante" que ha tenido Guardiola, el que le ayudó a entender "por qué ganas y por qué pierdes", del que aprendió que "el futbol es un juego de pases", ya lo dijo alguna vez: "Pep es un tío muy inteligente, obsesivo en todos los detalles, conseguirá lo que quiera, pero con el tiempo deberá dejar ese seguimiento tan cercano de todo o acabará enfermo".
Pero Guardiola es así, un hombre tozudo. Es una apisonadora. Como su equipo. Su círculo cercano lo describe como una persona apasionada y obsesivo. Su hermano menor, Pere, lo considera un ser "orgulloso" y asegura que cuando algo se le mete en la cabeza se vuelve alguien "muy pesado, no para".
Xavi lo describe como el hombre clave de este Barça. "No hay secreto: él lo da todo, no se da un respiro. Es un enfermo del futbol, no sé si se da cuenta de su intensidad. Se implica tanto y hay tanto compromiso por su parte que si no respondes, quedas retratado".
Albert Benaiges, hasta hace poco coordinador de las Fuerzas Básicas del conjunto azulgrana y actual Director de la FCB Escola del club, describió para Medio Tiempo el momento en el que lo conoció. "Cuando lo conocí con 13 años era flaco, feo, cabezón, y ahora es el gran jefe de los entrenadores del mundo. La verdad es que es una pasada".
GUARDIOLA, AL PURO ESTILO RESERVOIR DOGS
Guardiola es detallista. Cuida todas sus formas, por eso el mundo del futbol quedó asombrado cuando se refirió a Mourinho como "el puto amo" de las salas de prensa. Tienen tantas manías como respuestas para cuando un partido se le pone cuesta arriba. Pasa ante las cámaras como uno de aquellos personajes de "Reservoir Dogs" de Tarantino, con sus trajes finos y sus corbatas delgadas.
Se le reconoce como el entrenador de la barba crecida de tres días y el pelo recortado cada día más. Lo del gusto por la moda se lo debe a su mujer, Cristina Serra, cuya familia tiene una recocida tienda de ropa. Ella es la que alimentó sus refinados gustos por los viajes, por la fotografía y el cine, fue ella la que lo adentró en el gran mundo de la lectura.
El último libro que envolvió a Pep fue "El arma de los invisibles", una novela que apela a la amistad y los valores del gran periodista y escritor español José Manuel García, romántico del futbol y gran persona, con el que Medio Tiempo pudo hablar y preguntarle por la posible razón por la que Guardiola se enamoró de su novela.
"Creo que le gusta lo del afán de superación, que una persona normal pueda lograr sus objetivos por muy difíciles que sean, para ello recibe la ayuda de otros. Los invisibles. La buena gente, la gente normal, si se lo propone, logra llegar a grandes metas. Ahora también la están leyendo Iniesta y Puyol", comenta con ilusión.
Y es que Guardiola también se mueve por anhelos y esperanzas. De ahí los videos que pone a sus jugadores antes de los partidos más importantes, como la versión editada de Gladiador antes de la Final de la Champions League en 2009. O la canción de "Viva la vida" de Coldplay. O la cinta que les puso a sus jugadores con los mejores momentos de cada uno de ellos.
Guardiola siempre se reinventa. No por algo su Barça es la síntesis de la mejor versión del afamado "Dream Team". Es barcelonista hasta las entrañas. Nunca olvida sus orígenes, los de ser hijo de un albañil, la de ser un niño de pueblo.
[MEDIOTIEMPO]
Ferguson, un 'cascarrabias' escocés con tintes revolucionarios

(Publicado en Medio Tiempo este 25 de mayo)
El año en que la Unión Soviética lanzaba la estación espacial Mir, el trasbordador espacial Challenger estallaba poco después de su despegue, Barcelona era elegida sede de olímpica para 1992, el novelista español Pérez-Reverte publicaba “El húsar”, en los cines se entrenaba Blue Velvet, Mike Tyson se convertía en el campeón del mundo de boxeo más joven de la historia, Alain Prost se coronaba en la F1 y Argentina ganaba en México su segunda Copa del Mundo con Maradona a la cabeza, un técnico llamado Alex Ferguson llegaba al banquillo del Manchester United para cambiar el rumbo de un equipo que estaba a la deriva. Era noviembre de 1986.
Si a Ferguson le preguntaran hoy en día si alguna vez imaginó que iba a ganar con el Manchester 12 campeonatos de la Premier League, dos Champions League, cinco FA Cup, nueve Community Shield, cuatro Carling Cup, una Recopa de Europa, dos Supercopas de Europa, una Copa Intercontinental y un Mundial de Clubes en casi 25 años como entrenador de los 'Red Devils' seguramente diría que no.
Pero a veces la realidad supera a la ficción. Y como si de un actor de cine se tratara, Ferguson ha interpretado diversos papeles a lo largo de más de dos décadas al frente del United. Atrás ha quedado la imagen del entrenador sereno, callado y de pelo castaño que aprendía a pilotar aviones con un Airbus 380 en sus manos.
Ferguson se ha convertido en un gran estratega, en un fantástico jugador de ajedrez que sabe bloquear las fuerzas de su adversario. Quizás la clave de su éxito está en construir y reconstruir, algo que posiblemente aprendió cuando trabajaba construyendo y reparando buques en los astilleros de su pueblo natal en Glasgow.
Siempre está en constante regeneración. Quizás la piedra angular de su proyecto, el motor de su revolución, de su futbol a mil por hora, comenzó el día que visitó a un joven galés que cumplía 17 años. Además de felicitarlo, en la mano le llevaba un contrato redactado por él. El chico corría como un galgo y la pelota no se le despegaba del pie. Era Ryan Giggs, ese zurdo de oro al que con el tiempo le han salido arrugas en el United y que ha participado en todos los títulos de la ‘era Ferguson’.
Antes de que lo nombraran Caballero de Inglaterra, Ferguson había descubierto que si mezclaba sangre fresca con un poco de sabiduría arcaica lograría una poción extraordinaria. Entonces dio forma a los David Beckham, Paul Scholes, Gary Neville y terminó de moldear al aguerrido Cantona, a Paul Ince, a Peter Schmeichel y a Bryan Robson.
SU METAMORFOSIS
En plena ebullición, y una vez que el éxito lo arropó como una madre a un recién nacido, Ferguson sufrió una metamorfosis. Dejó el capullo para convertirse en un fanfarrón con acento escocés. En un incomprendido paranoico. Sentía persecuciones en donde no las había. El poder y los títulos le abrieron las puertas de la soberbia.
Prácticamente no hay derrota que no se la atribuya a un error arbitral. Asegura que hay una conspiración por parte de la Football Asociation en su contra. Si la culpa no es del colegiado, entonces es del calendario, y si no de la UEFA, y así una y otra vez.
El ‘cascarrabias’ escocés de los ojos azules no conoce límites. Insulta a jugadores, a entrenadores, al Real Madrid, a los árbitros, al pueblo alemán, con una sensación de impunidad, como si fuese un ser intocable.
Quizás por eso, como dice John Carling, prestigioso escritor y periodista británico, “no es extraño que Ferguson sea el técnico más admirado por José Mourinho”.
“Ferguson es una inspiración para mí. Siempre he dicho que él fue una de las razones por las que yo llegué a Inglaterra y fiché por el Chelsea. Su entusiasmo por el futbol es contagioso”, aseguró en una ocasión el estratega portugués.
Sea como fuere, lo cierto es que 20 años después las ideas de Cruyff y Ferguson siguen compitiendo en la cima del futbol mundial. Guardiola cogió la estafeta de su ‘padre’ holandés. Mantiene con vida aquel sistema que revolucionó el balompié mundial. Y ahora volverán a verse cara a cara en Wembley.
UN CORAZÓN DE 69 AÑOS
Ferguson tiene un corazón de 69 años a prueba de bombas. La coraza que lo protege es producto de una idea, de una doctrina parecida al socialismo en donde prevalecen la mentalidad obrera, la conciencia de clase, de grupo, pero quitando los aspectos políticos y dejando sólo el proyecto.
La trayectoria del bravucón escocés le ha generado tantos admiradores como detractores. Sigue habiendo aficionados que no toleran su habilidad para desestabilizar a sus rivales, a los árbitros, al mundo del futbol. Tampoco agrada su soberbia, su embriaguez de éxitos.
Pero Ferguson siempre está ahí, es omnipresente. Siempre estará en algún rincón del 'Teatro de los Sueños'. Su filosofía está en el campo, siempre en constante movimiento. Su nuevo ‘baby boom’ lo representa. Después de dejar ir a uno de sus incondicionales amores al Madrid, se negó a dejar escapar al otro, al niño malo, al ‘Hooligan’. Pero por si a caso, ya prepara a su siguiente camada, los ‘Chicharito’, Valencia, Bebé, los gemelos Da Silva, jugadores que tienen una proyección a futuro de largo alcance.
El 28 de mayo habrá un enfrentamiento de ideas futbolísticas parecidas. Será la batalla del viejo contra el joven, de la arrogancia contra la humildad. Habrá un choque de trenes a gran velocidad donde el futbol vistoso cobra relevancia y se impone a la normalidad.
[MEDIOTIEMPO]
viernes, 6 de mayo de 2011
Héctor Moreno, el 'fantasma' en la lista del Barça

El mercado de fichajes de verano en España empieza a moverse como si de un terremoto se tratara. El Real Madrid, recientemente eliminado por el Barcelona en la Liga de Campeones y con mínimas aspiraciones al título de Liga, ha comenzado a planificar la próxima temporada y ya cuenta con dos nuevos jugadores para el siguiente curso.
Se trata de Callejón del Espanyol, ese futbolista español ‘nacido’ en la cantera merengue, y de Nuri Sahin, joven, turco y centrocampista del Borussia Dormund. El primero puede servir como moneda de cambio para traer a otro jugador de mayores dimensiones. El segundo se antoja como negativa del Arsenal a vender a Cesc al equipo blanco.
Mientras tanto, el Barcelona, que todavía no tiene la necesidad de darle vuelta a la página, se mantiene en silencio, sigiloso como una serpiente a la caza de su presa. Sin embargo, en México y España, salió a la luz pública un rumor que cobra fuerza con el paso de las lluvias. Que el conjunto catalán está interesado en el defensa mexicano Héctor Moreno.
El rumor tiene pies y cabeza cuando miramos de reojo la banca azulgrana. Guardiola apenas cuenta con defensas de calidad. Milito ha pasado desapercibido a pesar de que el entrenador le puso candado a su puerta de salida. Fontás está en proceso formativo. Y Mascherano y Busquets son centrocampistas pero debido a las lesiones se han tenido que adaptar a las condiciones actuales.
Puyol se hace mayor, y el Barça está convencido de que debe ir preparando un jugador que a corto plazo se adapte a las características del equipo. En el conjunto azulgrana tienen un magnífico recuerdo de Rafa Márquez, quizás por eso, por la calidad de Moreno, y por razones económicas (La cláusula de rescisión de Moreno no es muy alta), el rumor se ha hecho tan grande como una bola de nieve que desciende de la montaña.
No obstante, según pudo saber La tinta indiscreta a través de una fuente oficial del club y de toda solvencia, que es imposible revelar (En el periodismo español hay un dicho que dice: “Antes muerto que revelar la fuente”) debido a que se ponen en riesgo las futuras filtraciones de información, aseguró que “hay una lista de 15 jugadores que el club está siguiendo, pero de ese jugador no tenemos ninguna constancia”.
Así las cosas, a La tinta indiscreta también le llegó una información que relaciona al Real Madrid con Héctor Moreno. Según una fuente de una importante agencia de noticias a nivel mundial, el conjunto blanco está siguiendo de cerca los pasos de Moreno, sin embargo, la noticia no ha sido contrastada por este blog.
Lo cierto es que el mercado de fichajes comenzará a moverse en breve como cuando sube la marea. Los representantes han dejado de invernar y ahora están listos para mover sus hilos con astucia.
Foto: www.vanguardia.com.mx
lunes, 21 de febrero de 2011
De Messi, Ibrahimovic y Villa, una historia de celos

Cuando abrí el ojo hoy por la mañana, todavía asumiendo las consecuencias de un fin semana plagado de fútbol, con dolores por todo el cuerpo, abrí mi computadora y me encontré con que toda la prensa española se hacía eco de las estadísticas que reflejan la buena y rápida adaptación de David Villa al balompié que practica el Barça y de la inexplicable y conflictiva relación que ocasionó la salida del sueco del Camp Nou.
Villa está a un gol de igualar el registro en Liga del delantero del Milán. El asturiano, con su tanto al Athletic de Bilbao, suma 20 anotaciones, mientras que Ibrahimovic marcó 21 en todo el campeonato. Si todavía existían dudas sobre si el conjunto culé se había equivocado en vender al internacional sueco sólo un año después de desembolsar una estratosférica cantidad, creo que, en cuando a fútbol se refiere, las dudas se están disipando.
Pero más allá de las comparaciones goleadoras entre ambos delanteros, lo que valdría la pena acentuar son las causas que hicieron posible la llegada del ‘7’ de España y la repentina salida del robusto delantero nórdico.
Cabe señalarse que Eto’o se fue del club porque Guardiola no quería jugadores problemáticos en su plantilla, y el ariete camerunés era un león indomable. Llegó Ibrahimovic a pesar de que las informaciones que llegaron al club sobre el carácter del sueco no eran las más alentadoras.
Ya instalado en Can Barça, Ibrahimovic empezó su corta travesía en Barcelona. Según me dijo una fuente de toda solvencia hace algunos meses, los problemas con el sueco comenzaron cuando éste le exigió a Guardiola tener los mismos privilegios que Messi. Pep sospechó que la relación entre el argentino y el sueco iba más allá de la competencia sana entre dos delanteros de gran calidad que comporten un vestuario.
Y así fue. Ibrahimovic estaba celoso. Pero lo que no sabía, es que Messi, aún con su perfil bajo, su carácter sencillo, y su envidiable humildad, es intocable. Sus compañeros le respetan como al que más. Su directiva y cuerpo técnico le miman sin parar, pues saben que en gran medida los éxitos cosechados en los últimos tres años se los deben al argentino.
Ese fue su error, meterse con Messi, competir con Messi y no adaptarse al juego de Messi, de ahí que su productividad –lo único que le quedaba- no le avalara para cumplir su contrato y quedarse, al menos, una temporada más.
Terminado el ‘culebrón’ Ibrahimovic, llegó Villa con una importante carta de presentación: campeón del mundo, máximo goleador de dicha competencia, español, y jugador deseado por el Real Madrid. Qué mejor currículum que ese. Y además, con la lección aprendida. Sabía que si jugaba para Messi, entendía a Messi e intentaba conectar con Messi, su productividad subiría, la afición le querría más, y Guardiola le iba a dar todo el tiempo que necesitara para adaptarse al estilo de juego del Barça.
Los resultados hoy en día hablan por sí solos. Villa y Messi ya forman una pareja letal. Al asturiano se le cae la baba por Messi, y Messi cada vez le busca más. Festejan los goles como si fueran hermanos. Comienzan a buscarse en el campo como si fueran ciegos. Y los números de ambos son extraordinarios. El debate Ibrahimovic-Villa está a punto de concluir.
Foto: sport.es
miércoles, 16 de febrero de 2011
Fútbol gourmet
Llega nuevamente a nuestras televisiones el mejor fútbol a nivel clubes. Los octavos de final de la Champions League representan una comida gourmet para todo aquél aficionado al balompié. Todo gira alrededor de un balón, y no me refiero al artefacto que patean los futbolistas con la intención de dormirlo en la red, sino al fenómeno de masas por excelencia que despierta la atención de propios y extraños en el planeta tierra. Para hoy, el chef nos ha preparado un suculento platillo que lleva ingredientes afrodisiacos. Por una lado, Xavi, presente azulgrana que se cuece a parte y a altas temperaturas. Por el otro, Cesc, futuro culé que se cocina a fuego.
Son diferentes pero complementarios. Ambos se criaron bajo los lineamientos de La Masía. Su fútbol es parecido, con algunas diferencias que al cabo del tiempo terminan siendo simétricas. Xavi representa al futbolista inteligente, ese que lee un partido acostumbrado a sentarse al sofá y devorarse un libro de Coetzee, le impone el ritmo al partido según lo indique su reloj suizo, se mueve entre líneas como quien lleva una brújula en el desierto, toca sencillo y sin arriesgar, encuentra espacios en donde sólo hay estrechos, se adhiere al césped buscando la gravedad cero, hace de su estatura una cualidad y no un defecto, y observa el movimiento de sus compañeros como si trajera un detector de metales.
Por su parte, Fábregas, es la competitividad hecha futbolista. Los ingredientes que le pone al fútbol son diversos y exquisitos. Su facilidad para definir es tremenda, lo mismo arranca antes de cruzar la línea de medio campo, se incorpora con gran potencia al frente y culmina con un potente disparo fuera del área, como también recibe dentro del área, regatea y pone un pase que irremediablemente termina en gol. Cesc representa al futbolista líder, ese que motiva a sus compañeros como gobernante que se sube al estrado y mueve multitudes, es el epicentro de un equipo que se ve mejor en los ensayos que en la puesta en escena. Su capacidad de lectura es la de un escritor al que le gustan los saltos de tiempo, pero coincide con Xavi en que el ritmo determina la forma de juego, en que en la falta de espacios se encuentra el hueco perfecto, en que en la sencillez de un pase está la complejidad del acierto. Cesc es el alumno y Xavi el maestro. El primero se fue del Barça pensando que con el segundo en casa nunca tendría oportunidades de brillar, y el segundo se quedó sin obstáculos en el camino. Sin embargo, uno en Londres y el otro en Barcelona, terminaron por descifrar un crucigrama llamado fútbol. Su talento no es casualidad, son producto de una misma filosofía que encarnan el Barcelona y el Arsenal desde tiempo atrás.
Hoy se verán las caras presente y futuro. Xavi está cerca de descender del pico más alto, sus lesiones le advierten que debe ser cauto cada partido, de ahí, las alarman en las oficinas del Camp Nou; un sustituto debe venir en camino, y no porque el club tenga prisa, sino porque el camino de Londres a Barcelona es largo y espinoso. Y ahí aparece Cesc, contrastado jugador que emana exquisitez, y que tiene ADN Barça.
viernes, 11 de febrero de 2011
La cámara de hipoxia de Raúl

A partir de que Raúl González le sacó al Bernabéu sus primeras exaltaciones, reprimiendo a su vez esa rara actitud del público que asiste al feudo blanco, más parecido al gustoso de la ópera que al del fútbol por su alto nivel de exigencia y su escasa capacidad para emanar alegría cuando su equipo no da con la tecla deseada, el Real Madrid sabía que tenía entre sus manos un jugador de otras dimensiones, y como tal, debía cuidarlo.
Fue entonces cuando el Madrid, con la aprobación de Emilio Butragueño, director deportivo del club en ese entonces, decidió instalar en la casa del ‘7’ una cámara de hipoxia, cuyos efectos sobre el organismo del deportista son altamente beneficiosos ya que, entre otros atributos, eleva el nivel de glóbulos rojos y mejora la transferencia de oxígeno al músculo, lo que se traduce en una mejor optimización del rendimiento, retrasa el cansancio, disminuye el riesgo de lesiones y propicia una reducción en el tiempo de recuperación.
Este sistema imita una situación de entrenamiento en altura, lo que supone un empobrecimiento de la concentración de oxígeno en el aire durante las horas de sueño del deportista. Quizás, Raúl, como si se tratara de un experimento de la NASA para mejorar las condiciones de vida de los astronautas que por periodos de tiempo habitan el espacio, también podía desarrollar entre sueños, bajo los efectos de la cámara de hipoxia, nuevas estrategias para alargar los ciclos de éxito del Madrid y acelerar los del Barça, ciclos a los que ya están acostumbrados los aficionados a la liga española y que pareciera que el Barcelona quiere romper.
Sea como fuere, cuando el conjunto merengue puso en marcha su pionero experimento, a Raúl, después de una gran especulación en torno a si el aparato violaba los códigos de dopaje o no, la prensa le preguntó sobre la veracidad de esta noticia, a lo que el ‘Ángel de Madrid’ respondió de la siguiente manera.
“No es exactamente una habitación preparada especialmente. No tengo una cama especial, pero sí un aparato que me proporcionó el club hace dos años y medio”. Es decir, Raúl, hasta que se fue al Schalke –habría que averiguar si dentro de su mudanza también estaba el poderoso aparato-, llevaba durmiendo ¿junto a su mujer? al menos seis años como si viviera en uno de los picos de Europa.
El Real Madrid sabe cómo cuidar a sus jugadores emblema. Al menos intenta alargar su vida futbolista, aunque no es de conocimiento público saber si algún otro jugador merengue cuenta con una innovación similar en su domicilio. Lo cierto es que Raúl, con sus 34 años encima, se mantiene en unas condiciones envidiables, en gran medida gracias a su intachable entrega, a su incuestionable liderazgo, y finalmente, pero no menos importante, a su profesionalismo como jugador y persona, cualidades que en los vorágines círculos que rodean al fútbol (prensa, clubes, directivos y futbolistas), siempre han sido bien recibidos, más allá de que fue y será siempre un espejo madridista.
martes, 8 de febrero de 2011
La Masía o la gallina de los huevos de oro

Muchas veces, la pesca deportiva se encuentra lejos. El pescador ambicioso prefiere alejarse de la costa, millas afuera, en busca del agua azul –no se me malinterprete, el agua de las bahías está más contaminada por el tránsito portuario y es de un color verdoso-, ahí donde los peces pesados se mueven como en casa. Ahí también, las aguas saladas son más cristalinas, y hay corrientes frías y calientes. Las más calientes son idóneas para un buen día de pesca. Pero lo cierto es que no siempre las mejores presas están lejos, por el contrario, pueden estar ante los ojos del pescador y sólo hace falta tener suerte y hacer un buen trabajo para no tener que salir muy lejos.
Y hago este preámbulo porque el Barça es uno de esos pescadores que prefiere pescar cerca de sus costas. La Masía se ha convertido en la mejor fuente de suministro futbolístico. No hace falta navegar en aguas internacionales para encontrar un Messi, un Xavi, un Iniesta, un Pedrito, un Busquets, y hasta un Guardiola. No. El conjunto azulgrana tiene en casa la gallina de los huevos de oro, esa que cada vez que pone un huevo se convierte en oro de 24 kilates.
El más reciente se llama Pedrito, ahora Pedro por cuestiones de mercadotecnia. Pocos futbolistas han tenido un progreso tan asombroso como el internacional español. Sólo necesitó poco más de un año para dar el salto de Tercera División a Primera. Primero coqueteó con quedarse en el primer equipo como si viviera en un elevador que sube y baja y viceversa. Hasta que convenció a Pep de que su casa era el Camp Nou.
A partir de entonces, ya no sólo se convirtió en un jugador regular del primer equipo, sino que se dedicó a batir récords hasta conseguir su llamado a la selección española. Es el único jugador azulgrana que ha marcado en seis competiciones diferentes. Eso le ha valido que el club le haga un contrato profesional hasta 2014 con una cláusula de rescisión de 75 millones de euros.
El habilidoso futbolista que se curtió en el San Isidro ha terminado por eclipsar al niño prodigio que todos siguen esperando. Bojan ha perdido créditos en gran medida porque Pedrito acortó los tiempos de maduración dejando en evidencia que el Raúl del Barcelona, aquel que amenazaba con explotar un día no muy lejano, se ha perdido en el camino e incrustado en el olvido.
Pedrito es el presente del Barça. Como también lo es Busquets. En unos años quedarán para el recuerdo y la memoria colectiva los bajitos con gravedad cero que embellecieron –y embellecen- las habilidades del gran Messi y que dieron, junto con otros grandes futbolistas, la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010 a España.
Ya lo dijo Guardiola en alguna ocasión cuando le preguntaron qué pensaba sobre Pedrito. “Si fuera brasileño, le llamarían Pedrinho, y no tendríamos dinero en el club para ficharle”. Dicho esto, sólo me resta comentarles que el Barça ha puesto en marcha el curso de entrenadores de l’Escola de Futbol, que dotará a un total de 30 técnicos de Catalunya de la metodología Barça. Será como una Masia pero para los técnicos, que tendrá como objetivo preparar a los entrenadores que ya se encuentran actualmente en los diferentes equipos del club, y otros que "encajan y se adaptan" al perfil del Barça, según explicó Xevi Marcé, director de la escuela.
jueves, 3 de febrero de 2011
El Barça se inspira con Mourinho
Me dicen por ahí que Pep Guardiola, al inicio de este nuevo campeonato, ya no sabía cómo motivar a una platilla que lo había ganado todo a nivel clubes. El técnico culé se veía en un barco a la deriva, con poco combustible para llegar a tierra firme, con las ideas difusas y sin recetas nuevas que abrieran el apetito a los Xavi, Iniesta, Messi y compañía. Y fue ahí, en el Real Madrid, en el eterno rival, en donde el técnico culé encontró la respuesta a todos sus miedos.
La llegada de Mourinho al Real Madrid suponía un nuevo reto para el Barça. Su aterrizaje en Valdebebas suponía la oportunidad de una revancha deportiva después de la amarga eliminación del conjunto culé en Champions ante el Inter de Milan que dirigía el técnico portugués. No sólo fue el adiós a la competencia más anhelada y prestigiosa del viejo continente, sino las circunstancias en las que los de Guardiola se despidieron de la competición, el perder la oportunidad de coronarse en casa de su acérrimo enemigo quizás nunca más se volvería a presentar en sus vidas.
Así, con las heridas aún abiertas, el Barça recibió la llegada de Mourinho a la Liga española como un psiquiatra para contrarrestar la depresión. Sólo llegar, The Special One, sacó su libro de cabecera, lo abrió en el primer capítulo y comenzó su provocación. “Nunca entrenaré al Barça, nunca me perdonarán el haberles quitado la oportunidad de ganar la Champions en el Bernabéu”.
Mientras, en Can Barça, guardaban silencio. Atentos observaban al nuevo galáctico de la Liga. Mourinho acaparó la atención de propios y extraños. En pocos días ya no se hablaba de la plantilla blanca, ni de los títulos del Barça, ni de la despedida de Pellegrini. Los diarios deportivos españoles seguían a sol y sombra todo lo que hacía Mourinho. El madridismo recuperaba confianza y esperanza. Todo en el Santiago Bernabéu era alegría y felicidad.
Comenzó la Liga y el Madrid daba buenas sensaciones. Mourinho se fue haciendo fuerte hasta meterse en el bolsillo a Florentino, algo que no había ocurrido en otras ocasiones. Al portugués se le contrató para acelerar el fin del ciclo azulgrana, algo, que al principio, y con argumentos futbolísticos, parecía factible.
Mourinho no quitó el dedo del renglón. Continuó con su estrategia de provocar a Guardiola, a Messi, a Xavi, a Iniesta, a Piqué, a Villa, al que criticó por no marcar goles a pesar de que meses atrás, en el Mundial de Sudáfrica, había demostrado ser uno de los killers más contundentes del planeta tierra. Se metió con otros clubes españoles, despreció a algunos técnicos, incluso, se puso la soga al cuello al asegurar que, en el Clásico, no habría goleada.
Y se ahorcó. Llegó al camp Nou con su soberbia por delante y su estilo provocador por detrás. Salió al campo primero que su plantilla intentando restar presión a sus pupilos. Se le veía tranquilo, aunque no lo estaba, ante sí tenía al mejor Barça de la historia. Y así fue. Quizás en ningún clásico hubo tanta superioridad culé como en esta última batalla. 5-0 y para casa con la cabeza gacha.
El estilo Mourinho motiva al Barça. Guardiola no tuvo que recurrir a los vídeos, ni a las charlas motivacionales antes de cada encuentro. Las palabras de Mourinho para los jugadores culés son como dieses en la licenciatura, como playas paradisíacas, como vacaciones después de ganarlo todo.
Mourinho es un técnico ambicioso, ganador sin duda, así lo dicen sus números y sus interminables elogios por parte de sus jugadores. El portugués es fiel a sus ideas, siempre tiene un As bajo la manga, un antídoto contra la depresión, una estrategia contra la mesura, pero ante sí tiene a un Barça que no se cansa, que está en proceso de maduración, no se vislumbra un fin de ciclo, ni un final amargo. Mourinho tiene que ser paciente y aprender, que la Liga no es la Premier ni tampoco el Calcio.
La llegada de Mourinho al Real Madrid suponía un nuevo reto para el Barça. Su aterrizaje en Valdebebas suponía la oportunidad de una revancha deportiva después de la amarga eliminación del conjunto culé en Champions ante el Inter de Milan que dirigía el técnico portugués. No sólo fue el adiós a la competencia más anhelada y prestigiosa del viejo continente, sino las circunstancias en las que los de Guardiola se despidieron de la competición, el perder la oportunidad de coronarse en casa de su acérrimo enemigo quizás nunca más se volvería a presentar en sus vidas.
Así, con las heridas aún abiertas, el Barça recibió la llegada de Mourinho a la Liga española como un psiquiatra para contrarrestar la depresión. Sólo llegar, The Special One, sacó su libro de cabecera, lo abrió en el primer capítulo y comenzó su provocación. “Nunca entrenaré al Barça, nunca me perdonarán el haberles quitado la oportunidad de ganar la Champions en el Bernabéu”.
Mientras, en Can Barça, guardaban silencio. Atentos observaban al nuevo galáctico de la Liga. Mourinho acaparó la atención de propios y extraños. En pocos días ya no se hablaba de la plantilla blanca, ni de los títulos del Barça, ni de la despedida de Pellegrini. Los diarios deportivos españoles seguían a sol y sombra todo lo que hacía Mourinho. El madridismo recuperaba confianza y esperanza. Todo en el Santiago Bernabéu era alegría y felicidad.
Comenzó la Liga y el Madrid daba buenas sensaciones. Mourinho se fue haciendo fuerte hasta meterse en el bolsillo a Florentino, algo que no había ocurrido en otras ocasiones. Al portugués se le contrató para acelerar el fin del ciclo azulgrana, algo, que al principio, y con argumentos futbolísticos, parecía factible.
Mourinho no quitó el dedo del renglón. Continuó con su estrategia de provocar a Guardiola, a Messi, a Xavi, a Iniesta, a Piqué, a Villa, al que criticó por no marcar goles a pesar de que meses atrás, en el Mundial de Sudáfrica, había demostrado ser uno de los killers más contundentes del planeta tierra. Se metió con otros clubes españoles, despreció a algunos técnicos, incluso, se puso la soga al cuello al asegurar que, en el Clásico, no habría goleada.
Y se ahorcó. Llegó al camp Nou con su soberbia por delante y su estilo provocador por detrás. Salió al campo primero que su plantilla intentando restar presión a sus pupilos. Se le veía tranquilo, aunque no lo estaba, ante sí tenía al mejor Barça de la historia. Y así fue. Quizás en ningún clásico hubo tanta superioridad culé como en esta última batalla. 5-0 y para casa con la cabeza gacha.
El estilo Mourinho motiva al Barça. Guardiola no tuvo que recurrir a los vídeos, ni a las charlas motivacionales antes de cada encuentro. Las palabras de Mourinho para los jugadores culés son como dieses en la licenciatura, como playas paradisíacas, como vacaciones después de ganarlo todo.
Mourinho es un técnico ambicioso, ganador sin duda, así lo dicen sus números y sus interminables elogios por parte de sus jugadores. El portugués es fiel a sus ideas, siempre tiene un As bajo la manga, un antídoto contra la depresión, una estrategia contra la mesura, pero ante sí tiene a un Barça que no se cansa, que está en proceso de maduración, no se vislumbra un fin de ciclo, ni un final amargo. Mourinho tiene que ser paciente y aprender, que la Liga no es la Premier ni tampoco el Calcio.
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