No es que la paciencia de Guardiola se esté acabando, sino que Rosell no ha sido prudente desde que asumió la presidencia del Barcelona. De la boca del presidente han salido manzanas envenenas contra la anterior Junta, dirigidas en su mayoría a Joan Laporta y a algunos miembros que conformaron su gabinete, a quienes acusa de dejar las arcas del club vacías y en números rojos, por lo que ahora enfrentan un proceso judicial que puede acabar con el embargo de inmuebles de los presuntos culpables.
La batalla que protagonizan Rosell y Laporta viene desde hace ya varios años atrás. Todo se remonta al año 2003, cuando el actual presidente del Barcelona consideró que era el momento oportuno para apostar por un Barça ganador, de tal forma que se convirtió en un pilar fundamental de la candidatura que encabezó Joan Laporta rumbo al sillón presidencial.
Las urnas le dieron la razón. Laporta se convertía en el nuevo presidente del club y Rosell en su nuevo vicepresidente. Al poco tiempo, Rosell conseguiría que Ronaldinho llegara al club. Laporta veía como su proyecto comenzaba a caminar con paso firme. La llegada del brasileño auguraba tiempos de cosecha para el conjunto azulgrana.
Sin embargo, las diferencias comenzaron a aflorar poco tiempo después. Rosell no veía con buenos ojos que Laporta utilizara al club como un trampolín para llegar al terreno de la política.
La dimisión de Rosell
El ruido fue en aumento hasta que se hizo inaudito. En 2005 Rosell abandonaba la Junta Directiva junto con otros cuatro directivos “por coherencia y moral” ya que, según aseguró años después el propio Sandro, para ese entonces Laporta ya no era el mismo que hacía dos años, y en la Junta se habían deteriorado valores como la democracia, la transparencia o el trabajo en equipo a favor del autoritarismo, la opacidad y la ambición de poder.
Laporta tenía otra visión del conflicto. En su libro “Un sueño para mis hijos”, de Angle Editorial, acusa a Rosell de comisionista, en concreto de haber querido forzar la marcha de Ronaldinho al Chelsea en 2004 por 100 millones de euros con una comisión del 10% que se repartirían entre los dos, lo cual, según el propio Laporta, fue una actitud que le indignó profundamente.
Ese era el comienzo de una larga batalla de egos, pero no la última. En 2008, el Barcelona no pasaba por un buen momento, las críticas en el plano deportivo iban en aumento. Era uno de los peores momentos que Laporta afrontaba como presidente. Muchos aficionados pedían su dimisión, pero no fue hasta el 7 de mayo, durante el Clásico, donde Joan fue duramente derrotado, pues se había aprobado una moción de censura en su contra.
Eso ocasionó que Laporta fuera cuestionado en las urnas. De haber perdido, hubiera tenido que adelantar elecciones y dejar el sillón presidencial, pero no fue así, y con un margen un tanto ajustado, logró ganar la votación y así seguir al frente del club hasta el final de su mandato.
La confianza de Laporta en Guardiola
Rosell no perdió la oportunidad de mostrarse públicamente contra Laporta, lo que empeoró aún más su relación. No obstante, y tras cinco años en el banquillo, Laporta decidió rescindir el contrato de Rijkaard, y contra todo pronóstico, y a pesar de las críticas, apostó por un hombre de la casa pero sin experiencia ni currículum, Pep Guardiola.
Desde ese momento, Guardiola nunca olvidaría el gesto de Laporta de nombrarlo entrenador del primer equipo. La jugada le salió redonda, ya que desde que el ‘filósofo’ asumió el cargo, el Barcelona sólo se dedicó a coleccionar títulos.
Pero llegaría el final de su ciclo presidencial, y con él, llegaría Rosell para cobrar venganza. Desde que el nuevo presidente asumió el cargo, Laporta no ha podido dormir. Le ha acusado de robarse dinero, de malgastar los billetes del club, de la pésima situación económica y de haber nombrado a Cruyff miembro de honor sin la aprobación de los socios.
Fue entonces cuando Guardiola salió al paso, más con la intensión de evitar un incendio dentro del club, que para defender a Laporta, y le pidió a Rosell y a su Junta Directiva que evitaran hablar de aspectos extradeportivos para no enturbiar los méritos deportivos que habían posicionado al club como el mejor del mundo y evitar que los jugadores se distrajeran con las negativas notas que se publicaban en los medios de comunicación.
Rosell deja de consentir a Pep
Rosell no hizo casó y continuó alimentando la hoguera. Pero además, dejó de consentir alguno de los caprichos de Pep. Vendió a Chigrinsky sin el consentimiento del técnico. Desestimó el fichaje de Cesc en su primer año a pesar del visto bueno de Guardiola. Pronosticó un 5-0 frente al Madrid que el de Santpedor lo consideró como algo imprudente. A Cruyff lo acusó desde hace años de manipular a Laporta y al club, y en su nueva etapa cuestionó la mención de honor que le hizo el Barcelona al holandés debido a que no fue bajo la aprobación de los socios. Y por si fuera poco, exhibió a Guardiola al asegurar que la 'operación Ibrahimovic' ha sido la peor de la historia del club.
Todo esto ha colmado la paciencia de Guardiola, que ahora defiende abiertamente la confianza que en su día le otorgó Laporta y critica las formas de Rosell. El distanciamiento entre técnico y presidente es evidente, pero la relación tampoco está rota. Hay que acentuar que las declaraciones del técnico en defensa de Joan, se dieron después de avalar y fortalecer la campaña de Rosell para que se aprobara lo del patrocinio de Qatar Foundation.
Pep no ha logrado apagar el fuego entre ambos mandatarios que ahora amenaza con quemar el club. Laporta hizo cosas maravillosas, le dio al club muchas alegrías y dejó un equipo con futuro. También lo acercó al abismo económico. Pero el club que desea Guardiola lo retrata la foto de este artículo, en donde dos presidentes, con estilos muy distintos, unidos por él, ponen la opinión de la masa social del club por encima de la rendición de cuentas. Y lo que quieren los socios es seguir ganando con o sin Laporta, y con o sin Rosell.
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martes, 27 de septiembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
La rebelión de los humildes, el dedo inquisidor de Mou, y Pepe ‘el bueno’

Cuando parecía que el campeonato español se venía abajo por la debilidad de los humildes y la perfección de los grandes, aparecieron los villanos con cara de tontos para frenar el debate al menos por unos días. El conjunto azulgrana, que se ahogaba en un terrón de azúcar de tanto elogio, no pasó del empate ante la Real Sociedad la semana pasada. Ayer, domingo, al Madrid se le atragantó un hueso pequeño, y al parecer inocente, llamado Levante que lo desquicio hasta llevarlo al terreno de la derrota.
Contra todo pronóstico, ni el Madrid, ni el Barça, pueden hablar de liderato. Valencia y Betis lo hacen con prudencia, a sabiendas de que la gloria es caprichosa y así como llega se va. El Rayo, ese equipo de entusiastas trabajadores que bien podrían pedir dinero en las calles para completar sus sueldos, se está ganando nuevamente el respeto en Primera, mientras que Málaga, Atlético y Sevilla enseñan sus cartas al tiempo que los analistas seguimos considerándolos equipos de ‘segunda fuerza’.
Pero la realidad no es como la pintan. Pep también comente errores. Lo demostró ante la Real Sociedad en Liga y ante el Milan en 'Champions'. En ambos casos le faltó cerrar el partido, y se debió a que no hizo los cambios a tiempo que hubieran evitado los lamentos.
Lo de Mourinho es más evidente. Siempre hay excusa para todo, y cuando no la hay, el culpable no es el capitán sino los marineros. Pobres marineros. Pobre Khedira, que ha sido exhibido por su entrenador peor de lo que lo haría una revista del corazón con fotos suyas en pelotas.
El dedo inquisidor del portugués también señalo a los jugadores del Levante. Los describió como inteligentes por ser provocadores, marrulleros y teatreros, dejando claras muestras de lo que piensa de los suyos, y aunque no lo dijo, no hace falta mucha imaginación para decir que de los suyos piensa que son ingenuos, inocentes y cándidos, por no decir bobos.
Allá Mourinho. Y allá Pep, que aunque parezca que lleva años entrenando en Primera, a veces peca de inexperto.
Allá también Pepe, que reitera su perfil de criminal. Aún recuerdo el día en que, indignado después de ver como el defensa portugués, en un ataque de ira e impotencia, durante un partido Real Madrid-Getafe en el Bernabéu, intentó patear en la cabeza a Javier Casquero antes de que el mediocentro azulón cayera al césped, y no satisfecho, después le soltó un puñetazo a Albín en la cara, localicé a unas reconocida psicóloga del deporte español para conocer su opinión al respecto.
“Pepe le hubiese pegado igual a un objeto, a un saco, a una persona o a un balón. El exceso de tensión y frustración que acumuló Pepe y que descargó con la agresión a Casquero y posteriormente a Albín, fue producto de un hecho puntual”.
O sea que cuando Pepe tiene un exceso de tensión y acumula frustración puede confundir a una persona con un costal de papas y golpearlo como si fuera un objeto inerte. Miedo deben de sentir sus rivales al verle los ojos saltados y llenos de ira cuando va perdiendo. Nadie puede discutir lo bueno que es como futbolista, pero jugadores como él, se sentirían mejor en un manicomio que en un equipo de futbol.
jueves, 8 de septiembre de 2011
¿Quién es el famoso Roures?

Parece un tipo taciturno, con anteojos que parecen lupa, nunca va de traje, parece humilde y tiene una apariencia modesta. No tiene chofer porque asegura que le encanta conducir, tampoco secretaria porque dice que puede marcar el teléfono él mismo.
Es catalán y tiene 60 años. Se declara marxista hasta los huesos. Militó en la Liga Comunista Revolucionaria y no esconde que una de sus hijas nació en Nicaragua en plena revolución sandinista.
En su lista de amigos influyentes, que no son pocos, figura el presidente del Gobierno español Rodríguez Zapatero, el revolucionario del futbol moderno Johan Cruyff, el patrón de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, así como el cineasta neoyorquino WoodyAllen, al que ayuda a hacer sus películas, y el perfeccionista Guardiola.
¿Pero quién es en realidad Jaume Roures? Posiblemente el hombre más odiado hoy en día que tiene una relación directa con el deterioro de la Liga española. Es dueño de una tercera parte del grupo Mediapro, empresa que posee los derechos de retransmisión del futbol español, entre cuyos medios de comunicación se encuentra el canal de televisión laSexta y el periódico de izquierdas Público.
Y sugiero que es el hombre más odiado por el entorno que rodea al balompié español porque a él se le atribuye el cambio de horarios de la Liga para entrar en el mercado asiático pero en deterioro de la siesta y el aperitivo, costumbres muy arraigadas y casi religiosas en España, y de las familias y esposas españoles que ya se ven los domingos todo el día pegadas al televisor o en su defecto con escoba en mano para que sus parejas se sienten a comer.
Se le acusa de favorecer al Barcelona, del cual es un ferviente seguidor, al calendarizar los partidos del conjunto azulgrana de tal forma que, según afirman algunos, como Mourinho, fomenta la mejor recuperación de los futbolistas entre partido y partido en detrimento de los del Santiago Bernabéu.
Y finalmente, también se le atribuye el haber aumentado la diferencia entre Real Madrid y Barcelona, a nivel futbolístico, con respecto al resto de clubes que integran el balompié español debido a su política de comercialización de los derechos de retransmisión que, a diferencia de otros países como Inglaterra y Alemania, que venden dichos derechos de forma conjunta, en España se negocian de forma individual.
Controversias y contradicciones
Bien merecido tiene el apodo de ‘Gárgamel’, y no sólo por su apariencia física, sino también por hacer temblar al imperio Polanco, dueños de el periódico El País, la televisión privada Digital + y la radiodifusora más antigua de España, La Cadena Ser, grupo contra el que inició la ya conocida ‘Guerra del futbol’ por los derechos de retransmisión y terminó victorioso.
Y es que el magnate catalán de los medios de comunicación, mejor conocido como el “Rupert Murdoch español”, se ha convertido en el hombre a seguir si de controversias y contradicciones en el futbol español se trata.

Está empecinado en que el futbol sea de paga como en el resto de Europa, pero el único partido que se retransmite en abierto es por su canal de televisión laSexta.
No satisfecho, ahora ha iniciado una persecución contra las radios porque éstas se niegan a pagar el canon radiofónico, por lo que les ha prohibido la entrada a los estadios y está estudiando la posibilidad de que tampoco lo puedan hacer desde sus estudios con la televisión como guía.
No concuerda con el resto de clubes que se han puesto en pie de guerra para tratar de distribuir de una forma más equitativa los derechos de retransmisión -a pesar de considerarse comunista por antonomasia-, lo cual acortaría la distancia que existe y se incrementa año con año entre Real Madrid y Barcelona y el resto de equipos, y que ya comienza a amenazar la competitividad liguera, porque la presión de los ‘dos grandes’, que perciben 142 millones de euros anuales por esos conceptos, y con los que se aseguran continuar en la cúspide del futbol mundial, le tienen atadas las manos.
¿Y la competencia?
De ahí nace la enemistad de los 18 clubes de la Liga con Roures. Ellos consideran que a corto plazo puede ser contraproducente su forma de comercializa el futbol. Hoy en día no hay equipo español que pueda hacer frente a Real Madrid y Barcelona ni en lo futbolístico, ni en lo económico.
Pero la crisis de los equipos españoles –sin contar a los ‘dos grandes’- no sólo se debe a la prehistórica repartición del pastel televiso y a Roures, sino también a una mala gestión por parte de sus presidentes, a una pésima política económica de sus dueños, y a una paupérrima supervisión de la Liga, que cierra los ojos ante el endeudamiento y se esconde cuando los futbolistas se quejan por la falta de pago de las empresas que los contratan.
Así las cosas, lo cierto es que Roures debería de ser congruente con sus ideales y forzar a Real Madrid y Barcelona a ceder en cuanto a los derechos de retransmisión, el resto de equipos de la Liga deberían haberse dado cuenta de que la repartición que estaban firmando tarde o temprano les iba a cobrar factura, y la Liga de Fútbol Profesional tendría que velar por sus intereses y fomentar un equilibrio competitivo para hacer mucho más rentable su negocio.
Foto1: www.elmundo.es
Foto2: www.telecinco.es
miércoles, 31 de agosto de 2011
La imaginación de Pep
Guardiola ha creado un mundo imaginario que enloquece al que lo sufre y confunde al que lo intenta comprender. Ante el Villarreal, cuarto equipo clasificado la temporada pasada y miembro importante de ‘la otra Liga’, demostró que el Barça de la presente campaña se ha reinventado ante todo pronóstico.
Acabó con cualquier debate que se suscitó durante el largo verano de fichajes. Hizo compatibles a Thiago con Cesc. A Xavi con Fábregas. Jugó con un defensa natural acompañado de dos mediocentros de corte defensivo en vista de que su retaguardia estaba entre algodones.
Se atrevió a homenajear a Cruyff, a Rijkaard, y a Van Gaal al poner una formación 3-4-3 que sólo sirvió para detallar su sistema de juego al inicio, porque después ese orden caería en un desorden perfecto.
Parecía que estaba jugando con dos ‘nueves’ falsos, Cesc y Messi. Daba la sensación, por momentos, de que Thiago jugaba por banda, luego por el centro. Keita se convertía en cuarto defensa inesperadamente, y de pronto se alineaba en el centro del campo para darle tranquilidad a Iniesta, generando un caos perfecto que volvía loco al conjunto amarillo.
No echó en falta la suplencia de Villa y de Xavi mientras ambos estuvieron en el banquillo. Tampoco la ausencia de Piqué, Puyol, Adriano, Maxwell y Alves. Guardiola demostró que con los nuevos fichajes puede convertirse en camaleón cuando le venga en gana. La polivalencia de sus nuevas incorporación le ha generado un mundo imaginario en el que predomina la insensatez, gobiernan las ideas y ejecuta el mago de turno.
Este Barça de la 2011-12 se ha revitalizado. Da la sensación de que nunca han ganado un campeonato. El hambre de triunfo es tal, que ni con un elefante saciarías a la plantilla al completo.
Pero mientras el tiempo da la razón a Pep de que lo mejor era darles unas buenas vacaciones a sus pupilos, y de que la insistencia en el fichaje de Cesc y Alexis no eran un capricho terco, en la capital española se está originando un tornado que amenaza con convertirse en huracán.
El nuevo "yo" del Madrid
El Real Madrid ha encontrado su nuevo yo. Se gusta y se inspira en las ideas maquiavélicas de su entrenador. Se reconoce cada vez que se ve al espejo. Tiene estilo y es propio. Es Ágil, rápido y dinámico. Está en forma, como si se hubiese ido a entrenar al Seregenti con leones y tigres desnutridos.
Está listo para abrir las alas y dejarse llevar por el viento. El proyecto de Mourinho ha madurado. Dicen los que lo tienen cerca todo el año, que este año el portugués ha comunicado a sus jugadores que la exigencia para derrocar al Barcelona será peor que la que exige el ejército a sus militares, lo cual, ha sentado bien porque el malestar por la falta de triunfos es evidente.
Pero más allá de la bicefalia, que enloquece al mundo del balompié, están los mortales que reclaman un cambio de aires. Son el resto de equipo de la Liga española que extrañan los días en los que sus aspiraciones al título permanecía intactos hasta el verano siguiente.
Hoy en día no hay esperanza, sino sueños rotos. Ni la Copa de rey, que era el campeonato de las sorpresas, está al alcance de los ingratos. “O esto cambia, o matamos al fútbol” comentó un Fernando Roig (presidente del Villarreal) que sufrió en carne propia la dinastía del balompié en el Camp Nou.
Y es que la necesidad de un cambio en la repartición de los derechos de televisión es evidente. Barça y Madrid se llevan el 80% de los ingresos por esa vía, mientras que los otros 18 clubes sólo se alimentan de las migajas que dejan merengues y azulgranas.
De esta forma, Madrid y Barcelona, año con año, se fortalecen perfeccionado al depredador, mientras el resto se jalonean los trapos viejos que se quedan en el almacén. Así, aunque España tenga a los dos mejores equipos del mundo, el futuro de su Liga tiene fecha de caducidad.
Foto:www.foroazulgranablaugrana.blogspot.com
viernes, 12 de agosto de 2011
La anhelada llegada de un crack ingenuo
Tiene cara de niño pero ya no lo es. Fuera del rectángulo verde es el juguete predilecto que Puyol y Piqué recogen de la alfombra cuando se aburren, juegan con él hasta el cansancio y una vez ‘maltratado’ lo vuelven a dejar en su lugar de origen. Es tan ingenuo como quien piensa que su fichaje fue un capricho de Guardiola y no una necesidad que reclamaba un mediocampo que cada determinado tiempo exige un tanque de oxígeno para mantener la versatilidad.
La llegada de Cesc Fábregas al Barcelona garantiza un ciclo más el estilo de los jugones, esos que encuentran espacios donde no los hay, esos desequilibrantes mediocampistas que no saben moverse sin el balón a un milímetro del zapato, esos jugadores que parecen tener ojos en la nuca, esos que han hecho que el Barça tenga la posesión del balón sin darle respiro al contrario.
Durante la pretemporada, esa a la que Guardiola ahora llama ‘gira’, se habló mucho de la explosión de Thiago, de su magnífica actuación con la selección menor en el europeo. Fueron muchas las voces que se oponían a la llegada de Cesc teniendo a la sensación del verano.
Pero lo cierto es que hay razones de sobra para justificar los caprichos de Guardiola que con frecuencia son criticados. El Barça aparenta juventud en su plantilla debido a que La Masía se mantienen en constante movimiento. Su producción es única, sin embargo, el promedio de edad del primer equipo es de 27.5 años, mientras que la del Real Madrid no rebasa los 25 años, la del Arsenal no supera los 24, la del Manchester United no alcanza los 26, y el Chelsea, aparentemente un equipo de casi jubilados, es de 26.8 años.
Ese es el primer punto a favor de Pep, que con la llegada de Cesc, de Alexis y el arraigo de Thiago en el primer equipo, Guardiola comenzará a engranar una maquinaria que esté preparada para cuando los Xavi (31), Keita (31), Puyol (33) y un poco más tarde Mascherano (27) y Villa (30), se estén empolvando en el banquillo.
Como muestra, la reciente lesión del maestro. Xavi, que gozó de una vacaciones merecidas, que hizo una pretemporada personalizada, no tardó en sentir la tendinitis en el talón de Aquiles que le persigue desde hace al menos dos temporadas. Eso no contrarresta su magia, no altera su reloj de pie, ese que marca el ritmo al que el Barça juega durante los noventa minutos.
Tampoco le resta relevancia, pero sí que indicaba que para tener a un Xavi sin visitar los algodones y al cien por ciento todo la temporada, era necesario fichar a Cesc y garantizar mayor rotación en el mediocampo sin que la ausencia del “magnífico” afectara el rendimiento y la frescura del Barça, y que Thiago, a pesar de demostrar que está listo para brillar, aún está cumpliendo su periodo de formación y no se le debe meter más presión de la que ya le acompaña por sus similitudes con Xavi e Iniesta.
Johan Cruyff se pregunta a menudo si conviene tener una plantilla corta o extensa. Guardiola le responde que corta, pero no tan corta como la de la temporada pasada, en la que la suerte nos los acompañó pero sí las lesiones que constantemente le hicieron cambiar sus planes.
Lo cierto es que disputar cuatro campeonatos, contando el Mundial de clubes, supone mucho esfuerzo, mucho trabajo y poco espacio de recuperación. Ofrece minutos para todos, rotaciones constantes, para llegar a la recta final con un once y un banquillo completamente concentrado y preparado para enfrentar el desenlace con éxito.
La llegada de Cesc también garantiza eso sin que el Barça pierda los colores y recurra a la improvisación. De esta forma, sólo hace falta añadir que la llegada del jugador que de niño también vestía de azulgrana, y la del chileno que muestra señales de humildad, son el tanque de oxígeno que necesitaba el club, son quizás la nueva estrategia que buscaba Pep para motivar a los suyos, para convencerlos de que aún hay retos que cumplir a pesar de ganarlo casi todo, que han llegado dos piezas que tienen ganas de contagiar su sed de éxito.
Foto: www.futbolprimera.es
martes, 9 de agosto de 2011
De siestas, aperitivos y otros placeres
Hace algunos meses, mientras me fumaba un cigarro y tomaba un café por la mañana, recibí un correo de un amigo y periodista español. En él, me incitaba a escribir un artículo sobre los posibles horarios que amenazaban con acabar con algunas costumbres españolas. En ese momento no me pareció demasiado atractivo para el lector mexicano y decidí no hacerle mucho caso.
Pero hoy, al leer el revuelo que han causado los horarios de las primeras dos jornadas de Liga, me hicieron dejar nuevamente mi cigarro y mi café, y sin todavía efecto alguno de la cafeína, se me aceleró la mano derecha y le marqué a su teléfono celular pensando en que ahí había tema.
-La tinta indiscreta: “Víctor, ¿Qué pasa cabrón, que te quitan la siesta?”
-Víctor: “Ya ves, se está armando una gorda, deberías de hacerte un tema con eso, nosotros hemos subido la noticia en El Confidencial al medio día y ahora es la quinta noticia más leída del periódico ¿Tú crees que a los españoles les va a gustar que pongan un partido de fútbol a la hora de la siesta? Ni de coña. Además, lo que jode a la gente, es que ahora habrá fútbol todo el día”.
España es un país de costumbres muy arraigadas. Me comentaba mi amigo y compañero de profesión, que la costumbre de la siesta viene de la posguerra. En esos tiempo difíciles, en los que la austeridad y el dinero escaseaba por cada rincón, la gente se veía obligado a tener dos trabajos. Uno por la mañana y otro por la tarde. Entre uno y otro, se comía y se dormía la siesta. Desde entonces, ese hábito, de un placer incalculable, se volvió costumbre y, si me lo permiten, creo que alcanzó el grado de religión.
Pero ahora, esa costumbre más de dioses que mortales, se ve amenazada por otra religión. Habrá partidos de la liga española desde las 12 del día hasta las 10 de la noche. Los motivos no son otros que económicos al abrir un nicho considerablemente importante como es el asiático.
“Con estos nuevos horarios los chinos deben de estar felices, podrán ver los partidos de la liga en horarios asequibles, por la noche. Eso traerá muchos más recursos a las televisoras y a los equipos. Imagínate tú, son mil cien millones de chinos, con que un uno por ciento de la población vea un partido es como si en España estuvieran jugando Real Madrid-Barcelona. Aquí, en España, ven un Clásico alrededor de entre 11 y 14 millones de personas. Allá con ese uno por ciento de la población ya alcanzan las cifras de telespectadores del partido más visto en nuestro país”, comenta Víctor García a La tinta indiscreta.
Al escuchar su explicación al respecto, me di cuenta que no sólo amenaza la siesta, sino que también atentaba contra el aperitivo, otra costumbre que raramente se elimina de la agenda de las españoles. El vermú es sagrado al mediodía, así como la copa de tinto o de blanco con una buena tapa de patatas al alí-olí, un montadito de jamón o de chorizo ibérico, unos mejillones o un pincho de tortilla.
Quién iba a pensar que el futbol pondría en peligro tan sagradas costumbres españolas. Seguro que nadie, ni ellos mismos, aficionados viscerales al balompié, a la buena vida, flamantes críticos y tertulianos que aprovechan, me atrevería a asegurar, mejor que nadie su tiempo libre.
Sin embargo, según me comentaba este gran periodista con el que tuve la oportunidad de aprender mucho sobre el deporte rey durante mi estancia por más de cinco años en Madrid, lo que más ha irritado a la sociedad española con respecto a los nuevos horarios a favor de abrir el mercado asiático y alimentar con euros a las televisoras y a los equipos de la Liga, es que los fines de semana habrá futbol prácticamente todo el día.
“La afición del Rayo Vallecano era la única que estaba acostumbrada a ir al estadio al mediodía cuando su equipo jugaba en Primera hace algunos años. Y no le importaba. Pero los demás, a esas horas (las 12.00 y las 16.00) acostumbraba a tomarse el aperitivo, comer y después dormir la siesta. La gente se puede hartar del futbol”, agrega Víctor.
Analizando estos conflictos que atenúan a la sociedad española y a los aficionados al balompié, surge otro problema que afecta directamente a los jugadores en pleno clímax de la estación más calurosa del año. Los horarios de las 12.00 y de las 16.00 pueden ser perjudiciales para la salud de los jugadores que, al menos en el sur y centro del país, en verano, a esas horas, la temperatura oscila entre los 35 y los 40 grados y en ocasiones rebasa los 43 grados centígrados.
Al respecto, Víctor se adelanta a la noticia y afirma, sin temor a equivocarse, o mejor dicho, con sentido común, que de aquí a que el verano concluya, a esas horas sólo se va a jugar en el norte del país. “Seguro que mientras haga calor, la mayoría de los partidos que se disputen en los horarios más cercanos a la hora de la comida, se jugarán en el norte, aunque por ahora no ha sido la regla”.
Y al revisar los horarios de la primera y segunda jornada de Liga, comprobé que tenía razón. El primer encuentro que se jugará al mediodía es Rayo Vallecano-Mallorca, y el primer partido después de la comida será el Racing de Santander-Getafe.
En fin, hablar de placeres, aperitivos, siestas y otros placeres como el futbol, se convertirán en temas de discusión popular para digerir a la hora del vermú en algún bar o terraza. Al menos de aquí a que la gente se acostumbre a los nuevos horarios o a que los asiáticos finiquiten las interminables deudas de la mayoría de los clubes españoles. De esa forma, me atrevo a asegurar que encontrarán la forma de ver futbol y tomarse un vermú al mismo tiempo, y aplazar o adelantar la siesta aunque su reloj se los reclame.
Foto: www.elmundo.es
lunes, 8 de agosto de 2011
Se acabó la paz
“El futbol se ha convertido en objeto de la sociología, de la filosofía, hasta de la teoría económica. No se ve con claridad qué es lo que el ser humano busca en él. Todo lo que sucede alrededor del estadio es comentado por los sociólogos”.
Vladimir Dimitrijevic
Se avecinan tiempos violentos sin que las heridas hayan cicatrizado y sin que el circo haya abierto sus puertas al público. El verano sirvió para distraer con fichajes y fajos de dinero a las aficiones que apenas pudieron despejar sus mentes de aquellos Madrid-Barça y Barça-Madrid que desataron la locura en las gradas y en los medios.
Estamos subiendo las escaleras que cruzan el puente hacia la gloria. Madrid y Barcelona se vuelven a enfrentar en un plazo menor a una semana. Dicen que en el futbol sólo hay treguas cuando no se enfrentan dos acérrimos rivales. El problema viene cuando aún la locura está en boca de todos y todavía corre por las venas de los jugadores.
El Madrid ha acortado los plazos del éxito. Desde la llegada de Florentino, y a golpe de talonario, se ha propuesto romper el ciclo idílico que vive el Barcelona, contrarrestar una camada de pies pensantes que se resiste a morir a pesar de que el tiempo, y los ciclos, dicen que ya es tiempo de un cambio de estafeta.
Mourinho ha cocinado una exquisita tortilla de patatas a la portuguesa. No le falta sal, ni cebolla, y aunque las papas aún pecan de juventud, el sabor la hace inigualable. Coentrao le ha dado un toque especial. Es un jugador con mucha profundidad y con infinitas cualidades, lo que hace más peligroso y menos predecible al conjunto merengue.
Benzema despertó de un largo letargo. Pero justo a tiempo, en la segunda campaña de Mourinho como técnico, en la que los éxitos lo acompañan según dice su currículum. Para lograrlo, el portugués no ha descansado. A duras penas ha pegado la cabeza en la almohada pensando en cómo cambiar la estructura de un club que padece inestabilidad.
Y lo ha conseguido. Después de ver la pretemporada del Madrid, da la sensación de que finalmente las piezas del rompecabezas están unidas unas con otras. El engranaje es perfecto. Su mediocampo tiene tantas opciones como botones un control remoto. Y eso que Sahin y Altintop aún están entre algodones.
Mourinho todavía quiere un delantero, pero Higuaín recuerda al público que todos los años se dice lo mismo mientras él se alimenta de los rumores para ponerse a punto y darle al Madrid esos puntos que al final del campeonato siempre hacen la diferencia.
El Barça, a dieta
El Barça llega tarde al inicio del campeonato a pesar de la prisa de Pep, pero se escuda en la mentalidad de sus jugadores que tantos logros le ha dado. Asegura que cada año es más difícil debido a que con los éxitos se le van congelando las ideas para motivar a sus pupilos. Algo de cierto hay en las palabras de angustia que predica la boca del ‘Filósofo’.
Alexis llegó al conjunto culé para sembrar el nerviosismo. Pedro y Villa ya no disfrutan de esos masajes relajantes de los que gozaban cuando estaba Bojan. Ahora se los dará Messi, que agradece al Pep que le haya puesto un jugador eléctrico que distraiga un poco la atención de los defensores que lo atosigan. Menos marca y más espacio, debe de decir el argentino al apagar la luz de su habitación antes de dormir.
Aunque la paz de la que gozaron los blancos goleando en China y el sufrimiento que acompañó al Barça en su gira por Estados Unidos ha quedado atrás. La Supercopa de España está a la vuelta de la esquina y viene acompañada de ilusiones para uno y presiones para el otro.
La guerra de futbol
El problema radica en que no hace mucho tiempo, la confrontación de cuatro partidos entre Real Madrid y Barcelona en los que se jugaban gran parte de los títulos, rebasó los límites de la cordura, se trasladó hasta el parlamento, reavivó la ruptura social entre catalanes y madrileños, tensó, como si se tratara de una distensión de ligamentos de rodilla al borde de la rotura, las relaciones entre los internacionales españoles que hacía no mucho habían celebrado como amigos y compañeros el título Mundial con España en Sudáfrica.
Fueron cuatro partidos que acabaron destrozando la belleza del futbol. La importancia de la victoria era tal, había tantos intereses de por medio, que las ruedas de prensa, las declaraciones de uno y otro lado, parecían más unas declaraciones de guerra, que una invitación a comprobar la supremacía de un modelo futbolístico exitoso.
Y es que el futbol es irracional, no se puede intentar comprender una pasión si no es con las vísceras. El balompié ha desatado guerras, va de la mano con la historia. “Cuando el delantero centro del equipo hondureño, Roberto Cardona, metió en el último minuto el gol de la victoria, en El Salvador, una muchacha de dieciocho años, Amelia Bolaños, que estaba viendo el partido sentada frente al televisor, se levantó de un salto y corrió hacia su escritorio, en uno de cuyos cajones su padre guardaba una pistola. Se suicidó de un disparo en el corazón”.
Eso se puede leer en el libro de Ryszard Kapuscinsky “La guerra de futbol”, en el que cual narra cinco días de cruentas luchas y saqueos entre Honduras y El Salvador, cuyo aparente motivo fueron una serie de partidos de futbol entre ambos países que buscaban clasificarse para la Copa del Mundo que se llevaría a cabo en México en 1970.
Pero también, Juan Villoro, en su libro “Dios es redondo” nos lleva al canibalismo que en ocasiones mata la fiesta del balompié. “”El mundo del futbol permitió que algunos porristas actuaran como piratas de la era industrial hasta 1985, cuando los hooligans del Liverpool asesinaron a 39 seguidores del Juventus”. Se avecinan tiempos difíciles cuando el circo aún no ha abierto las puertas al público.
Foto: www.adslzone.tv
martes, 26 de julio de 2011
El Sevilla no quiere comprar a Giovani

En las últimas horas han salido informaciones sobre la posible llegada de Giovani dos Santos al Sevilla. Algunos medios españoles especulan que la operación se cerraría en el mes de agosto próximo en torno a los seis millones de euros por cinco temporadas.
Sin embargo, el conjunto andaluz aclaró a La Tinta indiscreta que la llegada del internacional mexicano sólo se daría en caso de que el Tottenham acepte ceder al jugador. “Giovani dos Santos interesa al club sólo si llega a préstamo. El presidente ya lo ha dicho en más de una ocasión”.
El Sevilla no está dispuesto a comprar al jugador, al menos por el momento, aunque hace unos meses, este blog se puso en contacto con el conjunto español para conocer la posición oficial del club con respecto a los posibles rumores que situaban al mayor de los Dos Santos en el conjunto de Marcelino, y en ese entonces el conjunto andaluz aseguraba que no había interés alguno por el mexicano.
Las negociaciones avanzan a paso lento. Según pudo saber La tinta indiscreta, el conjunto nervionense no tenía prisa en fichar al ex barcelonista con el objetivo de bajar el precio del internacional mexicano, sin embargo, ahora parece más difícil que se lleve a cabo la operación ya que el Sevilla sólo está dispuesto a romper el cochinito si Giovani llega cedido con opción a compra.
Y es que según confirmó el Sevilla a La tinta indiscreta este martes, “el club tiene pensado incorporar a un delantero, aunque el Sevilla no ha llegado a ningún tipo de acuerdo con el jugador mexicano”. Así las cosas, a día de hoy, el futuro de Dos Santos sigue siendo incierto.
Foto: www.laprimeraplana.com.mx
lunes, 18 de julio de 2011
Blindajes ‘antijeques’ y ‘antiabramovich’

Desde hace tiempo, Real Madrid y Barcelona han puesto blindajes especiales a sus jugadores insignia para evitar la tentación de los petrodólares árabes, pero también para eludir con astucia la posible fuga de un jugador al acérrimo rival.
El caso más reciente es el de Thiago Alcántara, jugador del conjunto azulgrana que, tras despertar el interés del Real Madrid debido a la inminente llegada de Cesc Fábregas al Barcelona, y tras su buena actuación en el Europeo Sub 21, decidió renovar al internacional español hasta 2015 y aumentar su cláusula de rescisión de 30 a 90 millones de euros.
Lo mismo sucedió hace unos días con Pedro Rodríguez y Andreu Fontàs. El primero renovó hasta 2016 y con un aumento en su blindaje de 90 a 150 millones de euros. El segundo, al convertirse en jugador del primer equipo para esta temporada, se le asignó un chaleco ‘antipetrodólares’ de 30 ‘kilos’.
Pero si estas corazas son capaces de inhibir a los multimillonarios, las cláusulas que en su día pusieron Florentino Pérez y Joan Laporta a sus futbolistas ‘pura sangre’ pueden obstaculizar a cualquier depredador.
Cristiano Ronaldo, tras dejar al Manchester United y aterrizar en el Bernabéu, asumió una cláusula de rescisión de mil millones de euros. Kaká, que hasta el momento no ha demostrado ser el jugador que fue con el AC Milan, al llegar a la casa blanca, fue blindado con una chaleco de otros mil millones de euros, sin embargo, ni el Real Madrid, ni ningún pretendiente, incluido el Chelsea, concuerdan en el valor monetario que ostenta el contrato del internacional brasileño.
Özil también tiene un traje especial a su medida. El Madrid lo fichó en verano de 2010 por 15 millones de euros, sin embargo, Florentino, al ver que tenía en casa un pie pensante, decidió asegurarse su futuro y lo etiquetó con un precio de 250 millones.
Mientras que el Barça, al ver que sus diamantes despiertan también envidias, no se ha quedado atrás. Messi tiene una cláusula de 250 millones de euros, siendo el jugador más caro de la plantilla. En un segundo escalón están Villa, Piqué e Iniesta, con un blindaje de 200 millones.
Le siguen Pedro, Busquets, Dani Alves y Valdés, con una cláusula de 150 millones de euros. Xavi está por debajo, con un precio de 80 millones. No obstante, hay jugadores importantes como Puyol que, a pesar de haber tenido una cláusula de 150 millones en 2009, ahora sólo lo protegen 10 millones de euros.
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miércoles, 22 de junio de 2011
En el futbol español, sin 'cash' para fichar

La falta de liquidez está frenando los ‘bombazos’ del mercado de verano en España. A día de hoy, sólo el conjunto dirigido por José Mourinho ha desembolsado más de 10 millones de euros por un jugador y se llama Sahin. Los clubes se lo están pensando muy bien antes de fichar a algún jugador. Barcelona y Real Madrid necesitan aligerar sus plantillas para subirse al trasatlántico e irse de pesca.
El dinero está escaseando en cada rincón del globo terráqueo, y en el futbol español no es la excepción. El patrimonio que guardaban los clubes producto de los ingresos por la venta de los derechos de retransmisión no podía durar para siempre. Eso ha obligado a los conjuntos españoles a medir bien sus inversiones, a analizar el mercado con lupa, e incluso, parecen estar esperando a que otros muevan sus redes y den el primer paso.
Nadie quiere abrir la cartera de más y encarecer el mercado. El Barcelona se mueve sigilosamente, sin intensión de dejar huellas en el camino –aunque esta vez no lo ha conseguido-, en busca de incorporar a un mediocentro, un delantero y un defensa, tal y como lo dijo Zubizarreta, director deportivo del club.
Flirtea con Cesc, pero no está dispuesto a desembolsar 40 millones de euros por él. Coquetea con Rossi, del Villarreal, pero el ‘Submarino amarillo’ pide 30 millones de euros en ‘cash’. Quiere a Alexis Sánchez, del Udinese, pero en el camino se le han cruzado los peces gordos ingleses dispuestos a soltar un cheque en blanco, lo que ha elevado a 50 millones de euros el precio del jugador chileno.
El Barcelona está en proceso de sanear sus arcas y, aunque quiere hacer una buena inversión, y en principio lo hará porque Guardiola lo ha puesto como condición para seguir cosechando éxitos, necesita vender o introducir como moneda de cambio a jugadores como Bojan, Jeffren o Thiago Alcántara -que se lo han ofrecido al Real Madrid según pudo saber La tinta indiscreta- por la falta de liquidez y la exigencia de efectivo por parte de los clubes que poseen los deseos del conjunto azulgrana.
El Madrid no ha fichado ‘galácticos’
El Real Madrid, por su parte, ya ha hecho sus primeros movimientos, pero ni Sahin es Cristiano Ronaldo, ni Altintop es Özil, ni Callejón costó lo que costó Benzema. Hasta el momento, se han alejado del perfil de jugador que han contratado en las pasadas temporadas.
No obstante, Mourinho quiere un jugador polivalente que igual pueda jugar de central o de lateral, que de medio abierto, como lo es Coentrao, por el que ya negocian, y a un delantero que lo saque de aprietos cuando las lesiones sacudan su vestuario y que garantice regularidad de cara al gol.
De ahí el interés en fichar al ‘Kun’ Agüero, al que habían amarrado con un preacuerdo el invierno pasado, pero que debido a que la directiva rojiblanca se ha negado a dejarlo salir al Real Madrid a menos de que el conjunto merengue pague su cláusula de rescisión que es de 45 millones de euros, se han visto obligados a ir a Brasil por su segunda opción que no es otro que Neymar, al que ya tienen amarrado por 40 millones de euros.
Para que eso sea posible, deben de dejar salir primero a Gago, a Lass, y a algún delantero o mediocentro ofensivo, ya sea Adebayor, Kaká o Benzema, o incluidos dos de los tres jugadores mencionados.
La ‘clase media’, los que más han fichado
Sin embargo, los que más han fichado en este somnoliento mercado, han sido los equipos de ‘segunda clase’, es decir, Sevilla, Getafe y Málaga. El conjunto andaluz ya ha fichado a Manu del Moral (Getafe), Trochowsky (Hamburgo), Coke (Rayo Vallecano) y ha ejercido su derecho de compra al Barcelona por Martín Cáceres.
El Getafe ha incorporado a Lacen (Racing de Santander), Juan Rodríguez (Deportivo), Lopo (Deportivo), Diego Castro (Sporting de Gijón), Luis García (Levante), Pallardó (Levante) y Moyá (Valencia).
Y el Málaga, con los petrodólares de su dueño, ha adquirido a Van Nistelrooy (Hamburgo), Buonanotte (River Plate), Mathijsen (Hamburgo), Toulalan (O. Lyon) y al chico maravilla del Osasuna Monreal.
El dinero que en un principio ingresará el Atlético de Madrid por la venta de Agüero y de David de Gea, puede ser el que anime el mercado y obligue a los demás clubes a abrir la escotilla.
El Valencia, inmerso en una crisis económica importante, aunque en los dos últimos años la ha disminuido considerablemente, no está convencido de dar un paso al frente. Mientras que el Villarreal está a la espera del futuro de Rossi –que pasa por el Barcelona-, y de Borja Valero, el mediocentro que ya convence a Vicente del Bosque y que pretende Gregorio Manzano para su nuevo proyecto con el Atlético de Madrid.
Por su parte, los de la clase baja, que ya bastante tienen con sobrevivir, miran más la cosecha de abajo, en donde hay talentos buenos, bonitos y baratos, pero con falta experiencia, que la que les rodea.
Definitivamente es mejor ir a una subasta con dinero que sin él, el único problema que hay cuando es así, es que los que venden saben que la cartera está pesada y se corre el riego de que se pague más por algo que en realidad vale menos.
viernes, 29 de abril de 2011
Los niños 'malcriados' del futbol

Cuando por primera vez se calzaron unos zapatos de futbol tuvieron que haber dicho: “siento que mido 10 centímetros más”, al igual que cuando vieron por primera vez un balón sabían que estaban ante un objeto sagrado. Son los chicos “malcriados”, las futuras promesas del balompié internacional, aquellos niños que no esperan a que los años les den alcance para comenzar su ascenso a la cima del éxito.
Hacen lo que los futbolistas del montón no pueden hacer ni en mil horas de entrenamiento. Sus cualidades son innatas y no producto del día a día. Algunos tienen cuerpos de adulto pero su cara los delata. Su carácter es fuerte e incluso desafiante, son inconformistas, siempre quieren más, son chicos singulares que apenas alcanzan la mayoría de edad.
Podríamos estar hablando del brasileño Neymar, el chico de 19 años del Santos de Brasil, el del corte de mohicano, por el que ya se pelean Barcelona, Real Madrid y Chelsea. Este último club ya ofreció 55 millones de euros por sus servicios. Sin embargo, y aunque el conjunto azulgrana está mejor posicionado para su fichaje, Guardiola se lo está pensando porque al club han llegado informes de que su carácter es especial.
Por su parte, Florentino ya lo pudo haber fichado. En 2006, con tan sólo 13 años, Neymar estuvo en Madrid, incluso llegó a entrenarse en Valdebebas, pero el millón de euros que pedían por él fue desestimado por el Presidente blanco al considerar que se pagaba mucho por lo que en ese entonces sólo era un niño que jugaba muy bien al futbol.
Es astuto con el balón. Rápido y eléctrico. Diestro que prefiere jugar a perfil cambiado. Se mueve por todo el campo como si fuera un delfín de balneario al que acaban de soltar de nuevo al mar. Es tan escuálido como un espagueti. Es descarado. Cuando uno lo ve, da la sensación de que está viendo al primo de Robinho.
Su mejor aliado es Ganso (21 años), el diez del Santos, el que heredó el mismo número que alguna vez portó Pelé. Ambos jugadores recuerdan a Diego y Robinho, esa dupla que en su momento enamoró a Europa. Son tal para cual. Ganso es centrocampista ofensivo aunque puede jugar como nueve falso. Tiene un regate extraordinario y un guante de piel fina en el calcetín.
DEL OTRO LADO DEL CHARCO
Son niños extraños. Sólo hace falta mirarlos a los ojos. Sus pupilas bailan, se mueven en direcciones oblicuas. Tienen una sola idea en la cabeza, como en los fotógrafos y los grandes novelistas. Insensatez, sí, pero insensatez divina.
En ese club de los precoces imprudentes también está Jack Wilshere, el niño inglés de 19 años que se formó en la cantera del Arsenal, a la que llegó con tan sólo nueve años. Este mediocampista elegante defiende como si fuera contención pero ataca como mediapunta nato. Debutó con los “Gunners” a los 16 años y 256 días, arrebatándole a Cesc el honor de ser el jugador más joven en estrenarse con el conjunto británico. Parece que Arséne Wenger lo está preparando para liderar la transición que podría darse con la salida de Cesc Fábregas rumbo al Barça.
En la liga inglesa también hay un chico galés que ya se le conoce por imprudente. Se trata de Gary Bale. Capello dice que tiene la velocidad de Gento y la potencia de Roberto Carlos. Es como un rayo, pero tan elegante que nunca se despeina. Hace poco, en un partido de Champions ante el Inter, destrozó a Maicon ante 80 mil espectadores y marcó tres goles con sus espectaculares arrancadas.
Él dice que prefiere atacar que defender. Es un Dani Alves al que persiguen ya los grandes de Europa. No se sabe si es lateral, medio o incluso extremo, pero lo cierto es que pudo ser atleta por su velocidad y jugador de rugby por su potencia.
LA GRACIA DEL PURA SANGRE
Al sur y centro de aquella isla llamada Gran Bretaña desembarcó hace poco un muchacho pícaro y atrevido. Llegó a Inglaterra sin hacer mucho ruido, como quien llega tarde a un concierto de música clásica. Desempacó y no tardó en adaptarse a la ciudad y al futbol que practica su equipo desde que hace casi treinta años Ferguson se hiciera con las riendas del Manchester United.
En México lo conocemos como el “Chicharito”, pero cabe destacar que gracias a su innegable proyección, a su ascenso meteorito, a su particular carisma, ahora tiene a medio mundo embobado. A veces se exagera con él, pero lo cierto es que el chico tiene el talento de un caballo pura sangre.
Sus diagonales hacia el frente son siempre precisas. Pertenece al grupo de los hombres y no al de las hormigas, aunque trabaja para el equipo. Pareciera que se hizo unos zapatos a la medida para un pie que piensa. Lejos de Manchester está aquel niño risueño que soñaba con triunfar. Lejos también, está el mexicano que regala alegrías a su pueblo cuando el cielo es gris.
Es un delantero centro nato, como aquel que, más allá de la mitad del campo, encuentra soluciones inesperadas, rápidas y fulgurantes. Sufrió la metamorfosis de una oruga que se convierte en mariposa. Su fuerza es otra, su potencia de arranque es cada vez más parecida (con sus respectivas proporciones) a la de aquel Ronaldo del Barcelona, que a la de Higuaín en el Real Madrid.
LA CANTERA QUE VIENE
El futbol tiene ciclos y generaciones. Detrás de los Messi, Cristiano Ronaldo, Casillas, Xavi, Iniesta, Gerard, Rooney, Totti, Ronaldinho, entre otros, hay una generación de niños despiadados que amenazan con desplazar antes de tiempo a algunas figuras de la época dorada del futbol pero que todavía no se les puede considerar promesas.
Son el caso de Thiago Alcántara, del Barcelona, de Iker Munain, del Athletic de Bilbao, de Sergio Canales, del Real Madrid, Romeo Lukaku, del Anderlecht, de Diego Perroti, del Sevilla, Vladimir Weiss, del Rangers, Hamsik, del Napoli, Lalkovic, del Chelsea, el famoso “Hulk”, del Porto, Nilmar, del Villarreal, entre muchos otros.
Los niños no se equivocan, simplemente dicen lo que piensan. No miden las consecuencias de sus actos, quizás por eso estos chicos descarados salen al campo sin miedo al fracaso, porque, además, entre otras cosas, saben que su talento es indiscutible. Discutible es que siendo tan jóvenes se les pueda auguran un futuro prometedor cuando sus cuerpos aún no se han terminado de desarrollar y el paso que deben de dar para ver al mundo en sus manos, es el paso que sólo unos pocos terminan por dar.
[MEDIOTIEMPO]
viernes, 18 de febrero de 2011
El Bernabéu y la serpiente que quiere cambiar de piel

Escribía hoy José Félix Díaz (ver nota), periodista serio, profesional y con gran prestigio en la prensa española por su instinto periodístico y su liderazgo en cuanto a exclusivas se refiere, que Florentino Pérez había retomado la idea de patrocinar el estadio Santiago Bernabéu con el fin de incrementar los ingresos del club que preside.
Para ello, viajó junto con José Ángel Sánchez, director general corporativo del Real Madrid, por diferentes países árabes. La oferta más suculenta que recibió el presidente blanco alcanza los 60 millones de euros, sin embargo, la operación se antoja complicada.
Primero, porque antes de cerrarse la operación tendría que ser aprobada por la Asamblea de socios compromisarios, que actualmente está compuesta por unos dos mil miembros. Y segundo, porque Florentino no estaría de acuerdo en cambiarle el nombre al estadio. Se le pondría la afición en contra a pesar de que ese ingreso supondría, posiblemente, mayor presupuesto para fichar jugadores galácticos, que son los que seducen como mar caribe al presidente merengue.
Sea como fuere, lo cierto es que no sería el primer estadio en España que cambiaría de nombre, Para muestra, el recinto del Mallorca, que de llamarse Son Moix cambió a Ono Estadio y ahora es el Iberostar Estadio. O el antiguo Sadar de Pamplona que ahora se llama Reyno de Navarra.
Como bien menciona Félix en El Confidencial –síganle la pista a este periodista si quieren estar informados sobre la actualidad del fútbol español-, en Inglaterra es más recurrente ver la debilidad de los presidentes ante las ofertas millonarias que, sin temor a equivocarse, aceptan cambiar el nombre de su estadio con el fin de mejor la economía del club al que representan, sin detenerse a pensar que, para los aficionados, el nombre de su segunda casa es algo así como su segundo nombre.
¿Se imaginan que el Estadio Olímpico Universitario cambiará de nombre y ahora se llamara Estadio Banamex, o el Estadio Azteca pasará a ser Coca-Cola Stadium, o que el Camp Nou se convirtiera en el Estadio UNICEF, o el Santiago Bernabéu fuera el Saudí Telecom?
La crisis por la que atraviesan la mayoría de los clubes europeos, aunada a la necesidad de generar mayores ingresos, puede ser un punto de inflexión para que la epidemia del dinero se imponga a la nostalgia que puede generar el cambio de nombre de un estadio.
Foto: corazonblanco.com
jueves, 17 de febrero de 2011
Hugo Sánchez coquetea con la Liga española

Parece que Hugo Sánchez está cada vez más cerca de sentarse nuevamente en un banquillo de la Liga española. El buen trabajo que hizo con el Almería en su primera campaña, salvándolo del descenso con escasos recursos futbolísticos, le ha otorgado una acreditación como candidato a dirigir en la liga de las estrellas.
Si hace unos meses, cuando el Getafe de Míchel no veía tierra firme y se acercaba peligrosamente a los puestos de descenso, Hugo Sánchez fue el primer candidato para suplir a su ex compañero merengue en el banquillo, ahora suena con fuerza para controlar el avión que pilotea Miguel Ángel Lotina en dirección descenso.
Según pudo saber La tinta indiscreta, a través de fuentes cercanas al conjunto gallego, el presidente del ‘Depor’, Augusto César Lendoiro, no tiene pensado destituir esta campaña al actual entrenador de Guardado, a menos de que la avioneta de Lotina caiga en picada. Sin embargo, el presidente blanquiazul, considera que el ciclo de Lotina está por concluir, y ya busca recambios para la próxima temporada.
Hugo sería la piedra angular del proyecto. El técnico mexicano es consciente de que el Deportio no goza de buena salud, sobre todo en el aspecto económico. Contaría con jugadores de media clase, humildes, pero trabajadores. Conoce a algunos de ellos, como a Andrés Guardado, que al parecer puede reaparecer, después de recuperarse de su lesión, frente al Real Madrid.
Hugo no es el único candidato. Víctor Muñoz, ex entrenador del Mallorca, Villarreal, Getafe y Terek Grozny, entre otros, también suena con fuerza. Aunque en su contra juega su estilo de juego, conservador y defensivo.
Lo cierto es que Hugo vuelve a la escena pública. Si hace unas semanas se le vinculaba a la selección chilena, ahora es al conjunto gallego. A Lendoiro no le desagrada la sangre azteca. Compró a Guardado, amenazó con fichar a Vela, y posteriormente a Aldo de Nigris. ¿Será el turno de Hugo? Tiempo al tiempo.
Por cierto, me dicen desde España que el ex jugador madridista está comentando algunos partidos de la Champions League para una televisión de ese país.
viernes, 11 de febrero de 2011
La cámara de hipoxia de Raúl

A partir de que Raúl González le sacó al Bernabéu sus primeras exaltaciones, reprimiendo a su vez esa rara actitud del público que asiste al feudo blanco, más parecido al gustoso de la ópera que al del fútbol por su alto nivel de exigencia y su escasa capacidad para emanar alegría cuando su equipo no da con la tecla deseada, el Real Madrid sabía que tenía entre sus manos un jugador de otras dimensiones, y como tal, debía cuidarlo.
Fue entonces cuando el Madrid, con la aprobación de Emilio Butragueño, director deportivo del club en ese entonces, decidió instalar en la casa del ‘7’ una cámara de hipoxia, cuyos efectos sobre el organismo del deportista son altamente beneficiosos ya que, entre otros atributos, eleva el nivel de glóbulos rojos y mejora la transferencia de oxígeno al músculo, lo que se traduce en una mejor optimización del rendimiento, retrasa el cansancio, disminuye el riesgo de lesiones y propicia una reducción en el tiempo de recuperación.
Este sistema imita una situación de entrenamiento en altura, lo que supone un empobrecimiento de la concentración de oxígeno en el aire durante las horas de sueño del deportista. Quizás, Raúl, como si se tratara de un experimento de la NASA para mejorar las condiciones de vida de los astronautas que por periodos de tiempo habitan el espacio, también podía desarrollar entre sueños, bajo los efectos de la cámara de hipoxia, nuevas estrategias para alargar los ciclos de éxito del Madrid y acelerar los del Barça, ciclos a los que ya están acostumbrados los aficionados a la liga española y que pareciera que el Barcelona quiere romper.
Sea como fuere, cuando el conjunto merengue puso en marcha su pionero experimento, a Raúl, después de una gran especulación en torno a si el aparato violaba los códigos de dopaje o no, la prensa le preguntó sobre la veracidad de esta noticia, a lo que el ‘Ángel de Madrid’ respondió de la siguiente manera.
“No es exactamente una habitación preparada especialmente. No tengo una cama especial, pero sí un aparato que me proporcionó el club hace dos años y medio”. Es decir, Raúl, hasta que se fue al Schalke –habría que averiguar si dentro de su mudanza también estaba el poderoso aparato-, llevaba durmiendo ¿junto a su mujer? al menos seis años como si viviera en uno de los picos de Europa.
El Real Madrid sabe cómo cuidar a sus jugadores emblema. Al menos intenta alargar su vida futbolista, aunque no es de conocimiento público saber si algún otro jugador merengue cuenta con una innovación similar en su domicilio. Lo cierto es que Raúl, con sus 34 años encima, se mantiene en unas condiciones envidiables, en gran medida gracias a su intachable entrega, a su incuestionable liderazgo, y finalmente, pero no menos importante, a su profesionalismo como jugador y persona, cualidades que en los vorágines círculos que rodean al fútbol (prensa, clubes, directivos y futbolistas), siempre han sido bien recibidos, más allá de que fue y será siempre un espejo madridista.
martes, 8 de febrero de 2011
La Masía o la gallina de los huevos de oro

Muchas veces, la pesca deportiva se encuentra lejos. El pescador ambicioso prefiere alejarse de la costa, millas afuera, en busca del agua azul –no se me malinterprete, el agua de las bahías está más contaminada por el tránsito portuario y es de un color verdoso-, ahí donde los peces pesados se mueven como en casa. Ahí también, las aguas saladas son más cristalinas, y hay corrientes frías y calientes. Las más calientes son idóneas para un buen día de pesca. Pero lo cierto es que no siempre las mejores presas están lejos, por el contrario, pueden estar ante los ojos del pescador y sólo hace falta tener suerte y hacer un buen trabajo para no tener que salir muy lejos.
Y hago este preámbulo porque el Barça es uno de esos pescadores que prefiere pescar cerca de sus costas. La Masía se ha convertido en la mejor fuente de suministro futbolístico. No hace falta navegar en aguas internacionales para encontrar un Messi, un Xavi, un Iniesta, un Pedrito, un Busquets, y hasta un Guardiola. No. El conjunto azulgrana tiene en casa la gallina de los huevos de oro, esa que cada vez que pone un huevo se convierte en oro de 24 kilates.
El más reciente se llama Pedrito, ahora Pedro por cuestiones de mercadotecnia. Pocos futbolistas han tenido un progreso tan asombroso como el internacional español. Sólo necesitó poco más de un año para dar el salto de Tercera División a Primera. Primero coqueteó con quedarse en el primer equipo como si viviera en un elevador que sube y baja y viceversa. Hasta que convenció a Pep de que su casa era el Camp Nou.
A partir de entonces, ya no sólo se convirtió en un jugador regular del primer equipo, sino que se dedicó a batir récords hasta conseguir su llamado a la selección española. Es el único jugador azulgrana que ha marcado en seis competiciones diferentes. Eso le ha valido que el club le haga un contrato profesional hasta 2014 con una cláusula de rescisión de 75 millones de euros.
El habilidoso futbolista que se curtió en el San Isidro ha terminado por eclipsar al niño prodigio que todos siguen esperando. Bojan ha perdido créditos en gran medida porque Pedrito acortó los tiempos de maduración dejando en evidencia que el Raúl del Barcelona, aquel que amenazaba con explotar un día no muy lejano, se ha perdido en el camino e incrustado en el olvido.
Pedrito es el presente del Barça. Como también lo es Busquets. En unos años quedarán para el recuerdo y la memoria colectiva los bajitos con gravedad cero que embellecieron –y embellecen- las habilidades del gran Messi y que dieron, junto con otros grandes futbolistas, la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010 a España.
Ya lo dijo Guardiola en alguna ocasión cuando le preguntaron qué pensaba sobre Pedrito. “Si fuera brasileño, le llamarían Pedrinho, y no tendríamos dinero en el club para ficharle”. Dicho esto, sólo me resta comentarles que el Barça ha puesto en marcha el curso de entrenadores de l’Escola de Futbol, que dotará a un total de 30 técnicos de Catalunya de la metodología Barça. Será como una Masia pero para los técnicos, que tendrá como objetivo preparar a los entrenadores que ya se encuentran actualmente en los diferentes equipos del club, y otros que "encajan y se adaptan" al perfil del Barça, según explicó Xevi Marcé, director de la escuela.
lunes, 7 de febrero de 2011
Taquicardia colchonera

Da la sensación de que si la cara apática de cada temporada del Atlético de Madrid no cambia drásticamente los vapores volcánicos del Vicente Calderón comenzarán a elevar su temperatura. No hay campaña en la que la afición rojiblanca no sufra una taquicardia que la lleve a la sala de terapia intensiva. Su equipo lleva cuatro partidos sin marcar y los puestos de Champions se ven cada vez más lejos.
Fue el equipo que más invirtió en el mercado de invierno con 11 millones y medio de euros. Lleva cuatro partidos sin marcar. Forlán ahora calienta el banquillo. 'Kun' se postula como solista. Sin Simao el Atlético carece de agresividad. No hay ideas en medio campo ni orquestador que las genere. Quique Sánchez Flores pierde crédito en la plantilla y la plantilla está dividida.
Si a principios de temporada el Atlético estaba regodeándose de alegría, ahora se retuerce en la miseria. Y los pronósticos emocionales son debastadores. La afición rojiblanca comienza a desesperarse y, cuando eso sucede, a los Enrique Cerezo, Gil Marin y compañía, se les ponen los pelos de punta. No hay quién resista la presión de la afición más sentimental de España.
Y es que la falta de apetito es uno de los peores males que temporada tras temporada se hace presente en los endebles cuerpos que conforman la plantilla rojiblanca. Desde que Schuster jugaba en el conjunto colchonero, no ha habido otro director de orquesta que ponga a trabajar a las diferentes familias de instrumentos que componen la sinfónica. En el verano de 2009, un servidor se hizo eco, a través de fuentes de toda solvencia y cercanas a la directiva, que el Atlético negociaba con Pirlo. La operación no se llevó a cabo principalmente por la alta ficha de 5,5 millones de euros que cobraba al año el internacional italiano.
También coquetearon con Diego, el brasileño que durante algunos años formó una dupla fantástica con Robinho y que posteriormente estuvo en el Werder Bremen y en la Juventus. Ninguna de las dos operaciones se concretaron porque sus dirigentes no vieron necesario invertir tanto en un conductor de energía. Confiaron en Jurado, pero su crédito se agotó y, cuando parecía que mostraba su mejor versión, lo vendieron al Schalke por una jugosa cantidad en euros. Quizás era momento de hacerle con un ‘Diez’ de dimensiones atléticas. Pero no.
El Atlético no sólo sufre una crisis permanente de personalidad que es digna de ser estudiada por especialistas médicos, sino que carece de una pieza fundamental en los grandes equipos que se llama creador. De nada sirve reforzarse en defensa, tener una gran delantera, si no hay un organizador que haga fácil lo difícil, que distribuya y descongestione el caos vial y rentabilice los resultados otorgando más opciones de gol a sus delanteros que hoy carecen de oportunidades porque el balonazo se ha convertido en el gran protagonista.
Por si fuera poco, Quique se ha ganado la enemistad de su plantilla. A los egocentristas rojiblancos no les han sentado bien algunas declaraciones de su técnico. Eso de que no se repetirá el éxito de la campaña pasada hasta dentro de otros cuarenta años puso en pie de guerra al vestuario. Parece que esta vez ni los psicólogos a los que acudió Quique la temporada pasada pueden levantar a un equipo que está dividido. Me dice una fuente confiable desde España que se le está agotando el crédito a Quique y que ya se barajan varias opciones, entre ellas la de Marcelino y Juande. Cerezo asegura que Quique se queda hasta final de temporada, a menos de que el equipo se acerque más a los puestos de descenso que a los de Champions.
Tiempo al tiempo. Pero Quique debe continuar. El problema no es el técnico, más allá de que ahora se le vea un poco despistado a la hora de ubicar en el campo a sus nuevos refuerzos. Con el Getafe demostró que su idea futbolística tiene mucho sentido, si no que se lo pregunten a Schuster y a Laudrup, que heredaron un equipo pequeño con fútbol de grande. O al Valencia, que tras su despido se vio inmerso en un huracán de problemas con Koeman como artífice y reemplazo.
Ahora toca esperar a ver qué pasa frente al Valencia. El Atlético es así, no tiene explicación, es impredecible, sufre constantes taquicardias, y cuando nadie se lo espera, se recupera, como si nada hubiera pasado. No hay enfermo que no presente síntomas de debilidad, ni paciente que no quiera curarse. El problema es cuando la enfermedad corre por la grada como epidemia, porque no hay quién frene a una afición que sufre de angustia en las buenas y en las malas, y nunca se rinde.
jueves, 3 de febrero de 2011
El Barça se inspira con Mourinho
Me dicen por ahí que Pep Guardiola, al inicio de este nuevo campeonato, ya no sabía cómo motivar a una platilla que lo había ganado todo a nivel clubes. El técnico culé se veía en un barco a la deriva, con poco combustible para llegar a tierra firme, con las ideas difusas y sin recetas nuevas que abrieran el apetito a los Xavi, Iniesta, Messi y compañía. Y fue ahí, en el Real Madrid, en el eterno rival, en donde el técnico culé encontró la respuesta a todos sus miedos.
La llegada de Mourinho al Real Madrid suponía un nuevo reto para el Barça. Su aterrizaje en Valdebebas suponía la oportunidad de una revancha deportiva después de la amarga eliminación del conjunto culé en Champions ante el Inter de Milan que dirigía el técnico portugués. No sólo fue el adiós a la competencia más anhelada y prestigiosa del viejo continente, sino las circunstancias en las que los de Guardiola se despidieron de la competición, el perder la oportunidad de coronarse en casa de su acérrimo enemigo quizás nunca más se volvería a presentar en sus vidas.
Así, con las heridas aún abiertas, el Barça recibió la llegada de Mourinho a la Liga española como un psiquiatra para contrarrestar la depresión. Sólo llegar, The Special One, sacó su libro de cabecera, lo abrió en el primer capítulo y comenzó su provocación. “Nunca entrenaré al Barça, nunca me perdonarán el haberles quitado la oportunidad de ganar la Champions en el Bernabéu”.
Mientras, en Can Barça, guardaban silencio. Atentos observaban al nuevo galáctico de la Liga. Mourinho acaparó la atención de propios y extraños. En pocos días ya no se hablaba de la plantilla blanca, ni de los títulos del Barça, ni de la despedida de Pellegrini. Los diarios deportivos españoles seguían a sol y sombra todo lo que hacía Mourinho. El madridismo recuperaba confianza y esperanza. Todo en el Santiago Bernabéu era alegría y felicidad.
Comenzó la Liga y el Madrid daba buenas sensaciones. Mourinho se fue haciendo fuerte hasta meterse en el bolsillo a Florentino, algo que no había ocurrido en otras ocasiones. Al portugués se le contrató para acelerar el fin del ciclo azulgrana, algo, que al principio, y con argumentos futbolísticos, parecía factible.
Mourinho no quitó el dedo del renglón. Continuó con su estrategia de provocar a Guardiola, a Messi, a Xavi, a Iniesta, a Piqué, a Villa, al que criticó por no marcar goles a pesar de que meses atrás, en el Mundial de Sudáfrica, había demostrado ser uno de los killers más contundentes del planeta tierra. Se metió con otros clubes españoles, despreció a algunos técnicos, incluso, se puso la soga al cuello al asegurar que, en el Clásico, no habría goleada.
Y se ahorcó. Llegó al camp Nou con su soberbia por delante y su estilo provocador por detrás. Salió al campo primero que su plantilla intentando restar presión a sus pupilos. Se le veía tranquilo, aunque no lo estaba, ante sí tenía al mejor Barça de la historia. Y así fue. Quizás en ningún clásico hubo tanta superioridad culé como en esta última batalla. 5-0 y para casa con la cabeza gacha.
El estilo Mourinho motiva al Barça. Guardiola no tuvo que recurrir a los vídeos, ni a las charlas motivacionales antes de cada encuentro. Las palabras de Mourinho para los jugadores culés son como dieses en la licenciatura, como playas paradisíacas, como vacaciones después de ganarlo todo.
Mourinho es un técnico ambicioso, ganador sin duda, así lo dicen sus números y sus interminables elogios por parte de sus jugadores. El portugués es fiel a sus ideas, siempre tiene un As bajo la manga, un antídoto contra la depresión, una estrategia contra la mesura, pero ante sí tiene a un Barça que no se cansa, que está en proceso de maduración, no se vislumbra un fin de ciclo, ni un final amargo. Mourinho tiene que ser paciente y aprender, que la Liga no es la Premier ni tampoco el Calcio.
La llegada de Mourinho al Real Madrid suponía un nuevo reto para el Barça. Su aterrizaje en Valdebebas suponía la oportunidad de una revancha deportiva después de la amarga eliminación del conjunto culé en Champions ante el Inter de Milan que dirigía el técnico portugués. No sólo fue el adiós a la competencia más anhelada y prestigiosa del viejo continente, sino las circunstancias en las que los de Guardiola se despidieron de la competición, el perder la oportunidad de coronarse en casa de su acérrimo enemigo quizás nunca más se volvería a presentar en sus vidas.
Así, con las heridas aún abiertas, el Barça recibió la llegada de Mourinho a la Liga española como un psiquiatra para contrarrestar la depresión. Sólo llegar, The Special One, sacó su libro de cabecera, lo abrió en el primer capítulo y comenzó su provocación. “Nunca entrenaré al Barça, nunca me perdonarán el haberles quitado la oportunidad de ganar la Champions en el Bernabéu”.
Mientras, en Can Barça, guardaban silencio. Atentos observaban al nuevo galáctico de la Liga. Mourinho acaparó la atención de propios y extraños. En pocos días ya no se hablaba de la plantilla blanca, ni de los títulos del Barça, ni de la despedida de Pellegrini. Los diarios deportivos españoles seguían a sol y sombra todo lo que hacía Mourinho. El madridismo recuperaba confianza y esperanza. Todo en el Santiago Bernabéu era alegría y felicidad.
Comenzó la Liga y el Madrid daba buenas sensaciones. Mourinho se fue haciendo fuerte hasta meterse en el bolsillo a Florentino, algo que no había ocurrido en otras ocasiones. Al portugués se le contrató para acelerar el fin del ciclo azulgrana, algo, que al principio, y con argumentos futbolísticos, parecía factible.
Mourinho no quitó el dedo del renglón. Continuó con su estrategia de provocar a Guardiola, a Messi, a Xavi, a Iniesta, a Piqué, a Villa, al que criticó por no marcar goles a pesar de que meses atrás, en el Mundial de Sudáfrica, había demostrado ser uno de los killers más contundentes del planeta tierra. Se metió con otros clubes españoles, despreció a algunos técnicos, incluso, se puso la soga al cuello al asegurar que, en el Clásico, no habría goleada.
Y se ahorcó. Llegó al camp Nou con su soberbia por delante y su estilo provocador por detrás. Salió al campo primero que su plantilla intentando restar presión a sus pupilos. Se le veía tranquilo, aunque no lo estaba, ante sí tenía al mejor Barça de la historia. Y así fue. Quizás en ningún clásico hubo tanta superioridad culé como en esta última batalla. 5-0 y para casa con la cabeza gacha.
El estilo Mourinho motiva al Barça. Guardiola no tuvo que recurrir a los vídeos, ni a las charlas motivacionales antes de cada encuentro. Las palabras de Mourinho para los jugadores culés son como dieses en la licenciatura, como playas paradisíacas, como vacaciones después de ganarlo todo.
Mourinho es un técnico ambicioso, ganador sin duda, así lo dicen sus números y sus interminables elogios por parte de sus jugadores. El portugués es fiel a sus ideas, siempre tiene un As bajo la manga, un antídoto contra la depresión, una estrategia contra la mesura, pero ante sí tiene a un Barça que no se cansa, que está en proceso de maduración, no se vislumbra un fin de ciclo, ni un final amargo. Mourinho tiene que ser paciente y aprender, que la Liga no es la Premier ni tampoco el Calcio.
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