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viernes, 9 de septiembre de 2011

La víctima es Mourinho


Mourinho se siente perseguido como si fuese un delincuente pero sin haber cometido un crimen. Las cámaras le acechan con sus mil y un lentes, le quitan la respiración, le llenan los sueños de pesadillas, se infiltran en sus libretas y hacen públicos sus apuntes. Lo delatan cuando le pica el ojo a Vilanova y cuando pisa a Cesc por ‘accidente’.

El portugués aseguró recientemente –ayer mismo- que hay una campaña en su contra y no sabe por qué. Cree que se gestó en Barcelona y es sustentada por la UEFA, por la Liga, por el Comité arbitral y por el famoso Roures, como si se tratase de un thriller al más puro estilo Hoollywood en el que el gobierno norteamericano, FBI y Pentágono, ocultan la verdadera identidad de un esquizofrénico con tintes de genio que dirige los servicios de inteligencia por miedo a que se siembre el pánico en las calles.

Sus delirios de persecución en los que hasta su sombra se convierte candidata a la sospecha, le han llevado a convertir el Real Madrid en un búnker como el que tenía Gadafi en Libia. Valdebebas no tiene las puertas blindadas, pero el portugués ha dado la orden de no dejar entrar a familiares y amigos del primer equipo a los entrenamientos a pesar de que esa costumbre se acentúa desde sus orígenes.

El avión en el que viaja la plantilla del Real Madrid no tiene misiles ni ametralladoras como los de Muamar, pero Mourinho ha revisado las cuentas del conjunto blanco y ha decidido encarecer los traslados prohibiendo la entrada a su transporte aéreo a periodistas a pesar de que los informantes han sido parte de la tripulación desde que los merengues se desplazan en transportes con alas.

Y es que más allá de la campaña que ha ‘descubierto’ Mourinho, el portugués, que se encuentra en una permanente crisis nerviosa que le produce alucinaciones y demencia, ha decidido aislar a sus jugadores y empleados, incluyendo a Florentino, de todo aquél mal que amenace con destruir su objetivo de convertir la exigencia a sus jugadores en una obsesión para destronar al mejor Barcelona de todos los tiempos.

Mourinho no quiere infiltrados como si del departamento de inteligencia se tratase. Se ha obstinado en que sus jugadores no se salgan del guión que él mismo escribió. Quiere controlarlo todo y en ese todo se encuentra el silencio y la marginación. Y todo porque el ex del Chelsea e Inter no sabe quién le picó el ojo a Vilanova, de quién tomó el ejemplo Marcelo para propinarle esa patada a Cesc, quién le pegó al panal de abejas y quién sentó a Casillas en el banquillo por haber intentado sembrar la paz haciendo una llamada a sus homólogos del Barcelona. Demencia senil o inteligencia mal encaminada.

jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Quién es el famoso Roures?


Parece un tipo taciturno, con anteojos que parecen lupa, nunca va de traje, parece humilde y tiene una apariencia modesta. No tiene chofer porque asegura que le encanta conducir, tampoco secretaria porque dice que puede marcar el teléfono él mismo.

Es catalán y tiene 60 años. Se declara marxista hasta los huesos. Militó en la Liga Comunista Revolucionaria y no esconde que una de sus hijas nació en Nicaragua en plena revolución sandinista.

En su lista de amigos influyentes, que no son pocos, figura el presidente del Gobierno español Rodríguez Zapatero, el revolucionario del futbol moderno Johan Cruyff, el patrón de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, así como el cineasta neoyorquino WoodyAllen, al que ayuda a hacer sus películas, y el perfeccionista Guardiola.

¿Pero quién es en realidad Jaume Roures? Posiblemente el hombre más odiado hoy en día que tiene una relación directa con el deterioro de la Liga española. Es dueño de una tercera parte del grupo Mediapro, empresa que posee los derechos de retransmisión del futbol español, entre cuyos medios de comunicación se encuentra el canal de televisión laSexta y el periódico de izquierdas Público.

Y sugiero que es el hombre más odiado por el entorno que rodea al balompié español porque a él se le atribuye el cambio de horarios de la Liga para entrar en el mercado asiático pero en deterioro de la siesta y el aperitivo, costumbres muy arraigadas y casi religiosas en España, y de las familias y esposas españoles que ya se ven los domingos todo el día pegadas al televisor o en su defecto con escoba en mano para que sus parejas se sienten a comer.

Se le acusa de favorecer al Barcelona, del cual es un ferviente seguidor, al calendarizar los partidos del conjunto azulgrana de tal forma que, según afirman algunos, como Mourinho, fomenta la mejor recuperación de los futbolistas entre partido y partido en detrimento de los del Santiago Bernabéu.

Y finalmente, también se le atribuye el haber aumentado la diferencia entre Real Madrid y Barcelona, a nivel futbolístico, con respecto al resto de clubes que integran el balompié español debido a su política de comercialización de los derechos de retransmisión que, a diferencia de otros países como Inglaterra y Alemania, que venden dichos derechos de forma conjunta, en España se negocian de forma individual.

Controversias y contradicciones

Bien merecido tiene el apodo de ‘Gárgamel’, y no sólo por su apariencia física, sino también por hacer temblar al imperio Polanco, dueños de el periódico El País, la televisión privada Digital + y la radiodifusora más antigua de España, La Cadena Ser, grupo contra el que inició la ya conocida ‘Guerra del futbol’ por los derechos de retransmisión y terminó victorioso.

Y es que el magnate catalán de los medios de comunicación, mejor conocido como el “Rupert Murdoch español”, se ha convertido en el hombre a seguir si de controversias y contradicciones en el futbol español se trata.

Está empecinado en que el futbol sea de paga como en el resto de Europa, pero el único partido que se retransmite en abierto es por su canal de televisión laSexta.

No satisfecho, ahora ha iniciado una persecución contra las radios porque éstas se niegan a pagar el canon radiofónico, por lo que les ha prohibido la entrada a los estadios y está estudiando la posibilidad de que tampoco lo puedan hacer desde sus estudios con la televisión como guía.

No concuerda con el resto de clubes que se han puesto en pie de guerra para tratar de distribuir de una forma más equitativa los derechos de retransmisión -a pesar de considerarse comunista por antonomasia-, lo cual acortaría la distancia que existe y se incrementa año con año entre Real Madrid y Barcelona y el resto de equipos, y que ya comienza a amenazar la competitividad liguera, porque la presión de los ‘dos grandes’, que perciben 142 millones de euros anuales por esos conceptos, y con los que se aseguran continuar en la cúspide del futbol mundial, le tienen atadas las manos.

¿Y la competencia?

De ahí nace la enemistad de los 18 clubes de la Liga con Roures. Ellos consideran que a corto plazo puede ser contraproducente su forma de comercializa el futbol. Hoy en día no hay equipo español que pueda hacer frente a Real Madrid y Barcelona ni en lo futbolístico, ni en lo económico.

Pero la crisis de los equipos españoles –sin contar a los ‘dos grandes’- no sólo se debe a la prehistórica repartición del pastel televiso y a Roures, sino también a una mala gestión por parte de sus presidentes, a una pésima política económica de sus dueños, y a una paupérrima supervisión de la Liga, que cierra los ojos ante el endeudamiento y se esconde cuando los futbolistas se quejan por la falta de pago de las empresas que los contratan.

Así las cosas, lo cierto es que Roures debería de ser congruente con sus ideales y forzar a Real Madrid y Barcelona a ceder en cuanto a los derechos de retransmisión, el resto de equipos de la Liga deberían haberse dado cuenta de que la repartición que estaban firmando tarde o temprano les iba a cobrar factura, y la Liga de Fútbol Profesional tendría que velar por sus intereses y fomentar un equilibrio competitivo para hacer mucho más rentable su negocio.

Foto1: www.elmundo.es
Foto2: www.telecinco.es

lunes, 8 de agosto de 2011

Se acabó la paz


“El futbol se ha convertido en objeto de la sociología, de la filosofía, hasta de la teoría económica. No se ve con claridad qué es lo que el ser humano busca en él. Todo lo que sucede alrededor del estadio es comentado por los sociólogos”.

Vladimir Dimitrijevic


Se avecinan tiempos violentos sin que las heridas hayan cicatrizado y sin que el circo haya abierto sus puertas al público. El verano sirvió para distraer con fichajes y fajos de dinero a las aficiones que apenas pudieron despejar sus mentes de aquellos Madrid-Barça y Barça-Madrid que desataron la locura en las gradas y en los medios.

Estamos subiendo las escaleras que cruzan el puente hacia la gloria. Madrid y Barcelona se vuelven a enfrentar en un plazo menor a una semana. Dicen que en el futbol sólo hay treguas cuando no se enfrentan dos acérrimos rivales. El problema viene cuando aún la locura está en boca de todos y todavía corre por las venas de los jugadores.

El Madrid ha acortado los plazos del éxito. Desde la llegada de Florentino, y a golpe de talonario, se ha propuesto romper el ciclo idílico que vive el Barcelona, contrarrestar una camada de pies pensantes que se resiste a morir a pesar de que el tiempo, y los ciclos, dicen que ya es tiempo de un cambio de estafeta.

Mourinho ha cocinado una exquisita tortilla de patatas a la portuguesa. No le falta sal, ni cebolla, y aunque las papas aún pecan de juventud, el sabor la hace inigualable. Coentrao le ha dado un toque especial. Es un jugador con mucha profundidad y con infinitas cualidades, lo que hace más peligroso y menos predecible al conjunto merengue.

Benzema despertó de un largo letargo. Pero justo a tiempo, en la segunda campaña de Mourinho como técnico, en la que los éxitos lo acompañan según dice su currículum. Para lograrlo, el portugués no ha descansado. A duras penas ha pegado la cabeza en la almohada pensando en cómo cambiar la estructura de un club que padece inestabilidad.

Y lo ha conseguido. Después de ver la pretemporada del Madrid, da la sensación de que finalmente las piezas del rompecabezas están unidas unas con otras. El engranaje es perfecto. Su mediocampo tiene tantas opciones como botones un control remoto. Y eso que Sahin y Altintop aún están entre algodones.

Mourinho todavía quiere un delantero, pero Higuaín recuerda al público que todos los años se dice lo mismo mientras él se alimenta de los rumores para ponerse a punto y darle al Madrid esos puntos que al final del campeonato siempre hacen la diferencia.

El Barça, a dieta

El Barça llega tarde al inicio del campeonato a pesar de la prisa de Pep, pero se escuda en la mentalidad de sus jugadores que tantos logros le ha dado. Asegura que cada año es más difícil debido a que con los éxitos se le van congelando las ideas para motivar a sus pupilos. Algo de cierto hay en las palabras de angustia que predica la boca del ‘Filósofo’.

Alexis llegó al conjunto culé para sembrar el nerviosismo. Pedro y Villa ya no disfrutan de esos masajes relajantes de los que gozaban cuando estaba Bojan. Ahora se los dará Messi, que agradece al Pep que le haya puesto un jugador eléctrico que distraiga un poco la atención de los defensores que lo atosigan. Menos marca y más espacio, debe de decir el argentino al apagar la luz de su habitación antes de dormir.

Aunque la paz de la que gozaron los blancos goleando en China y el sufrimiento que acompañó al Barça en su gira por Estados Unidos ha quedado atrás. La Supercopa de España está a la vuelta de la esquina y viene acompañada de ilusiones para uno y presiones para el otro.

La guerra de futbol

El problema radica en que no hace mucho tiempo, la confrontación de cuatro partidos entre Real Madrid y Barcelona en los que se jugaban gran parte de los títulos, rebasó los límites de la cordura, se trasladó hasta el parlamento, reavivó la ruptura social entre catalanes y madrileños, tensó, como si se tratara de una distensión de ligamentos de rodilla al borde de la rotura, las relaciones entre los internacionales españoles que hacía no mucho habían celebrado como amigos y compañeros el título Mundial con España en Sudáfrica.

Fueron cuatro partidos que acabaron destrozando la belleza del futbol. La importancia de la victoria era tal, había tantos intereses de por medio, que las ruedas de prensa, las declaraciones de uno y otro lado, parecían más unas declaraciones de guerra, que una invitación a comprobar la supremacía de un modelo futbolístico exitoso.

Y es que el futbol es irracional, no se puede intentar comprender una pasión si no es con las vísceras. El balompié ha desatado guerras, va de la mano con la historia. “Cuando el delantero centro del equipo hondureño, Roberto Cardona, metió en el último minuto el gol de la victoria, en El Salvador, una muchacha de dieciocho años, Amelia Bolaños, que estaba viendo el partido sentada frente al televisor, se levantó de un salto y corrió hacia su escritorio, en uno de cuyos cajones su padre guardaba una pistola. Se suicidó de un disparo en el corazón”.

Eso se puede leer en el libro de Ryszard Kapuscinsky “La guerra de futbol”, en el que cual narra cinco días de cruentas luchas y saqueos entre Honduras y El Salvador, cuyo aparente motivo fueron una serie de partidos de futbol entre ambos países que buscaban clasificarse para la Copa del Mundo que se llevaría a cabo en México en 1970.

Pero también, Juan Villoro, en su libro “Dios es redondo” nos lleva al canibalismo que en ocasiones mata la fiesta del balompié. “”El mundo del futbol permitió que algunos porristas actuaran como piratas de la era industrial hasta 1985, cuando los hooligans del Liverpool asesinaron a 39 seguidores del Juventus”. Se avecinan tiempos difíciles cuando el circo aún no ha abierto las puertas al público.

Foto: www.adslzone.tv

miércoles, 22 de junio de 2011

En el futbol español, sin 'cash' para fichar


La falta de liquidez está frenando los ‘bombazos’ del mercado de verano en España. A día de hoy, sólo el conjunto dirigido por José Mourinho ha desembolsado más de 10 millones de euros por un jugador y se llama Sahin. Los clubes se lo están pensando muy bien antes de fichar a algún jugador. Barcelona y Real Madrid necesitan aligerar sus plantillas para subirse al trasatlántico e irse de pesca.

El dinero está escaseando en cada rincón del globo terráqueo, y en el futbol español no es la excepción. El patrimonio que guardaban los clubes producto de los ingresos por la venta de los derechos de retransmisión no podía durar para siempre. Eso ha obligado a los conjuntos españoles a medir bien sus inversiones, a analizar el mercado con lupa, e incluso, parecen estar esperando a que otros muevan sus redes y den el primer paso.

Nadie quiere abrir la cartera de más y encarecer el mercado. El Barcelona se mueve sigilosamente, sin intensión de dejar huellas en el camino –aunque esta vez no lo ha conseguido-, en busca de incorporar a un mediocentro, un delantero y un defensa, tal y como lo dijo Zubizarreta, director deportivo del club.

Flirtea con Cesc, pero no está dispuesto a desembolsar 40 millones de euros por él. Coquetea con Rossi, del Villarreal, pero el ‘Submarino amarillo’ pide 30 millones de euros en ‘cash’. Quiere a Alexis Sánchez, del Udinese, pero en el camino se le han cruzado los peces gordos ingleses dispuestos a soltar un cheque en blanco, lo que ha elevado a 50 millones de euros el precio del jugador chileno.

El Barcelona está en proceso de sanear sus arcas y, aunque quiere hacer una buena inversión, y en principio lo hará porque Guardiola lo ha puesto como condición para seguir cosechando éxitos, necesita vender o introducir como moneda de cambio a jugadores como Bojan, Jeffren o Thiago Alcántara -que se lo han ofrecido al Real Madrid según pudo saber La tinta indiscreta- por la falta de liquidez y la exigencia de efectivo por parte de los clubes que poseen los deseos del conjunto azulgrana.

El Madrid no ha fichado ‘galácticos’

El Real Madrid, por su parte, ya ha hecho sus primeros movimientos, pero ni Sahin es Cristiano Ronaldo, ni Altintop es Özil, ni Callejón costó lo que costó Benzema. Hasta el momento, se han alejado del perfil de jugador que han contratado en las pasadas temporadas.

No obstante, Mourinho quiere un jugador polivalente que igual pueda jugar de central o de lateral, que de medio abierto, como lo es Coentrao, por el que ya negocian, y a un delantero que lo saque de aprietos cuando las lesiones sacudan su vestuario y que garantice regularidad de cara al gol.

De ahí el interés en fichar al ‘Kun’ Agüero, al que habían amarrado con un preacuerdo el invierno pasado, pero que debido a que la directiva rojiblanca se ha negado a dejarlo salir al Real Madrid a menos de que el conjunto merengue pague su cláusula de rescisión que es de 45 millones de euros, se han visto obligados a ir a Brasil por su segunda opción que no es otro que Neymar, al que ya tienen amarrado por 40 millones de euros.

Para que eso sea posible, deben de dejar salir primero a Gago, a Lass, y a algún delantero o mediocentro ofensivo, ya sea Adebayor, Kaká o Benzema, o incluidos dos de los tres jugadores mencionados.

La ‘clase media’, los que más han fichado

Sin embargo, los que más han fichado en este somnoliento mercado, han sido los equipos de ‘segunda clase’, es decir, Sevilla, Getafe y Málaga. El conjunto andaluz ya ha fichado a Manu del Moral (Getafe), Trochowsky (Hamburgo), Coke (Rayo Vallecano) y ha ejercido su derecho de compra al Barcelona por Martín Cáceres.

El Getafe ha incorporado a Lacen (Racing de Santander), Juan Rodríguez (Deportivo), Lopo (Deportivo), Diego Castro (Sporting de Gijón), Luis García (Levante), Pallardó (Levante) y Moyá (Valencia).

Y el Málaga, con los petrodólares de su dueño, ha adquirido a Van Nistelrooy (Hamburgo), Buonanotte (River Plate), Mathijsen (Hamburgo), Toulalan (O. Lyon) y al chico maravilla del Osasuna Monreal.

El dinero que en un principio ingresará el Atlético de Madrid por la venta de Agüero y de David de Gea, puede ser el que anime el mercado y obligue a los demás clubes a abrir la escotilla.

El Valencia, inmerso en una crisis económica importante, aunque en los dos últimos años la ha disminuido considerablemente, no está convencido de dar un paso al frente. Mientras que el Villarreal está a la espera del futuro de Rossi –que pasa por el Barcelona-, y de Borja Valero, el mediocentro que ya convence a Vicente del Bosque y que pretende Gregorio Manzano para su nuevo proyecto con el Atlético de Madrid.

Por su parte, los de la clase baja, que ya bastante tienen con sobrevivir, miran más la cosecha de abajo, en donde hay talentos buenos, bonitos y baratos, pero con falta experiencia, que la que les rodea.

Definitivamente es mejor ir a una subasta con dinero que sin él, el único problema que hay cuando es así, es que los que venden saben que la cartera está pesada y se corre el riego de que se pague más por algo que en realidad vale menos.

martes, 26 de abril de 2011

Mario Ballesteros, la historia de un sueño fugaz


(Publicado en Medio Tiempo este 26 de abril de 2011)


Forma parte del uno por ciento de la población de España debido a que tiene una discapacidad, conocida como "inteligencia límite". Se trata de un síndrome que no se detecta al nacer, sino que se identifica alrededor de los diez años. Como no presenta rasgos físicos que permitan identificar a primera vista su incapacidad, a este grupo de personas con capacidades diferentes se les ha llamado "colectivo invisible".

Es el caso de Mario Ballesteros, madrileño, de 34 años, que hace poco fue premiado por el Real Madrid con la insignia de plata tras haber cumplido más de 25 años como socio del conjunto merengue. Mientras algunos niños españoles soñaban con ser reyes o conquistar la luna en un cohete, el sueño de Mario era formar parte del club al que tantos aplausos le ha dedicado desde las gradas del Santiago Bernabéu y conocer a alguno de los hombres que veía con tanta emoción correr por el campo.

"No le guardo rencor al Real Madrid, le sigo queriendo, incluso un poco más que antes"
"Desde que era pequeño quise estrechar la mano de Emilio Butragueño", comenta a Medio Tiempo vía telefónica con un tono de voz que denota alegría a la distancia.

Años después, cuando había cambiado de piel y la niñez se había convertido sólo en un recuerdo grabado en su memoria, a Mario se le presentó la oportunidad de trabajar como jardinero en Valdebebas, campo de entrenamiento del Real Madrid. Era enero del 2006. Florentino Pérez aún seguía al frente del conjunto blanco en su primer mandato.

Acudía de lunes a viernes. Una camioneta lo recogía muy temprano en un conocido parque de Madrid. A las ocho de la mañana Mario ya estaba en las canchas donde sus héroes acariciaban la pelota con delicadeza. Se encargaba de poner semillas en las partes más afectadas de los campos de entrenamiento y recogía la basura que en ellos se acumulaba a lo largo de la jornada.

A las once de la mañana tenía su descanso. Aprovechaba ese tiempo para comerse un bocadillo (torta) y observar el entrenamiento. A las dos de la tarde terminaba su jornada laboral, se iba con la sonrisa en la boca y el cansancio en la espalda. Cuenta que los jugadores le saludaban con afecto. Asegura que con el que mejor relación tenía era con Sergio Ramos. "Me gustaba mucho ir a Valdebebas, los jugadores siempre me saludaban, incluso, un día, Sergio Ramos, que era un tío muy majo (una persona buena gente), me llevó al Campo de las Naciones (parque donde lo recogía la camioneta). Durante el trayecto hablamos mucho, hablamos de futbol, del Madrid, de los jugadores, de mí, de que debía seguir trabajando fuerte. Sergio es un tío (persona) muy enrrolado (que habla mucho)", afirma con nostalgia.

Cintia Cortéz, Licenciada en Psicóloga y con Maestría en Terapia Ocupacional, explica a Medio Tiempo que la discapacidad de "inteligencia límite" "es un término utilizado en ocasiones por psicólogos, pedagogos, terapeutas de aprendizaje, terapeutas ocupacionales, entre otros, que engloba o hace referencia a personas que tienen un coeficiente intelectual menor al estipulado como normal, pero mayor al estipulado para dar un diagnóstico de retraso mental, encontrándose de cierta forma en una frontera".

Esta profesional asegura que la discapacidad de Mario se debe ver "como un rasgo de la inteligencia más que como un diagnóstico, por lo tanto, cada persona que presenta este rasgo se desenvuelve de forma única. Sin embargo, aún cuando cada caso es particular, si optamos por avalar el termino, podríamos decir que el sujeto que tiene la discapacidad de "inteligencia límite", tiene una mayor dificultad en su desempeño en las áreas de aprendizaje, de cuidado personal, de comunicación y también en las áreas sociales, es decir, en su forma de relacionarse con la sociedad".

Mario trabajó seis meses en el Real Madrid, hasta que Ramón Calderón fue electo Presidente. Fue entonces cuando comenzó la pesadilla de aquel chico al que le entusiasmaba reverdecer la alfombra mágica de Valdebebas.

El Madrid nunca le dio una explicación convincente. "Cuándo llegó Calderón a la Presidencia, mi contrato estaba a punto de expirar. Pregunté si me iban a renovar y me dijeron que no. No me dieron mayores explicaciones, sólo me informaron que habían recibido quejas sobre mí, aunque eso no puede ser cierto, entre otras cosas, porque tres meses atrás me dijeron que mi desempeño era muy bueno, por eso continué trabajando tres meses más", matiza Mario.

La familia del socio "plateado" no se quedó con los brazos cruzados y envió una carta al club exigiendo una aclaración al respecto. Sin embargo, la espera se hizo interminable y la respuesta nunca llegó. Los supuestas quejas por las que Mario no fue renovado nunca tuvieron sustento porque nadie fue capaz de comprobarlas.

A pesar de la desilusión, Mario asegura que no le guarda rencor al club de sus amores. "Fueron seis meses muy divertidos, disfrutaba cuidar el césped, disfrutaba de mi trabajo, y sobre todo, me gustaba ayudar al club. No le guardo rencor al Real Madrid, le sigo queriendo, incluso un poco más que antes".

Hoy está desempleado. Lleva más de tres años entregando currículums y haciendo entrevistas, pero hasta el momento su teléfono no ha sonado. Ansiaba el regreso de Florentino a la Presidencia con el anhelo de reencontrarse con su trabajo, sin embargo, los tiempos en el Madrid han cambiado y su retorno a Valdebebas se antoja más complicado que el de José María Gutiérrez "Guti" al equipo que dirige José Mourinho.

Es jardinero, así lo dice su hoja de servicios. Y quiere seguir por el mismo camino, no sólo por cuestiones económicas, sino por convicción propia. Mario no ha dejado de hacer su vida diaria. Continúa yendo al Bernabéu. Asiste con regularidad a ver al Real Madrid de baloncesto. Controla la Wii como si pilotara desde los cinco años. Le gusta escuchar música y ver televisión. Es fanático de la saga de Harry Potter y El señor de los anillos. Afirma sentirse feliz de que Calderón haya salido por la puerta de atrás del club y le enorgullece que Florentino haya contratado a Mourinho y a Cristiano Ronaldo.

Pese a que Ramón Calderón y su directiva hicieron que el sueño de Mario fuera más parecido a una fotografía olvidada en el cajón de los recuerdos que a una experiencia gratificante enmarcada en la memoria, este distinguido socio no dejará de apoyar al Real Madrid en la antesala de la Final de la Champions League. Menos aún cuando el rival es el Barcelona, el Barcelona de los éxitos y el que ya ha marcado una época dentro de la historia del futbol mundial.

[MEDIOTIEMPO]

lunes, 25 de abril de 2011

Los 'trajes' de Mourinho y Guardiola


(Publicado en MedioTiempo.com el lunes 18 de abril de 2011)

El aficionado al futbol lee ahora cualquier cosa que diga Mourinho. Lo misma pasa con Guardiola. La gente espera del portugués una declaración rimbombante, una descalificación del contrario, una explicación arrogante de sus decisiones. Del catalán, se esperan palabras envueltas en sencillez, dulces cargados de ironía, canapés rellenos de humildad.

Aunque ésa es la imagen que trasciende de ellos, como si se hubieran hecho esos trajes a la medida, no son los únicos que tienen colgados en el guardarropa. Visten diferentes trajes de acuerdo a la ocasión. Los primeros, y con los cuales les conocemos, son como pararrayos sobre los que caen la presión y las críticas que no quieren que les caigan a sus jugadores.

Mourinho no sólo fue el traductor de Bobby Robson en el Barça, ni es el portugués del ceño fruncido, ni el soberbio entrenador victorioso que está enojado con la vida. Dicen los pocos que le conocen bien que es un tipo cálido y afectivo, que el traje que viste ante las cámaras no es el mismo que lleva puesto en casa, que es generoso con los futbolistas, que sus guerras dialécticas son momentáneas, como los truenos y los relámpagos que iluminan el cielo mientras el agua inunda las tierras.

Decidió no seguir los pasos de su padre cuando era joven y cursaba la carrera de educación física. Ahí se dio cuenta que la formación de su pensamiento era fruto de la unión de dos disciplinas que a simple viste parecen incompatibles, el conocimiento y el futbol.

Sabía que si seguía tratando con torpeza el balón en los campos de entrenamiento, nunca llegaría a ser un crack como alguna vez había soñado. Sin embargo, sí sabía que si aplicaba su incuestionable liderazgo, su tendencia natural para estudiar y para entender los complejos aspectos del estudio, algún día llegaría a estar en el top de entrenadores del mundo.

Guardiola es diferente. Viste otra marca de trajes. Tiene una cultura de club de toda la vida. Persigue con obsesión hacer feliz al albañil que le dio la vida. Para Pep, su padre es un ejemplo de integridad y esfuerzo, cualidades que intenta reflejar y transmitir a sus jugadores. Detrás de esa barba crecida de tres días, de esas corbatas delgadas y elegantes, de esos zapatos italianos, está el hijo de un ‘paleta’ (así se les llama a los albañiles en España).

Ante la prensa, se pone el traje sencillo, el humilde, el del día a día. Sus declaraciones no perforan los oídos, mide sus palabras con una cinta métrica, como si sus pensamientos los hubiera construido con cemento y ladrillo. Trata de ser modesto, incluso sumiso en ocasiones. Quizás la experiencia de haber dejado su casa a los 13 años para irse a La Masía, le demostró que cuando se es nuevo lo mejor es guardar distancia.

En su paleta de pintor, Guardiola mezcla la influencia de Cruyff como entrenador, la precisión táctica de Van Gaal, la templanza de Rijkaard, las charlas con Menotti, Bielsa y Pekerman. Combina el azul con el rojo, el amarillo con verde, pero todas las combinaciones le dan el naranja, el naranja de Holanda, de aquella naranja mecánica.

Lo de Mourinho es otra cosa. Es la inteligencia y el conocimiento puesto en escena, como si se tratara de interpretar varios personajes en una misma obra. A veces prefiere que se imponga la táctica al espectáculo. Otras que su equipo suene como orquesta sinfónica y no como una banda de rock. Así sea música clásica o rock and roll, los resultados siempre le sonríen.

Comparar a uno con el otro no tiene sentido, a menos de que hablemos de éxitos. Ambos son perfeccionistas, amantes de los libros y de la música. Son líderes, carismáticos con diferentes definiciones. Difieren en conceptos futbolísticos como los que más. Guardiola es predecible y Mourinho camaleónico.

Pero ahora que pondrán sus estrategias a la vista de todos ante los tres clásicos que se avecinan, habrá argumentos suficientes para que el espectador se identifique con uno, o con el otro.

[MEDIOTIEMPO]